L’associazione Utopia rossa considera suo fondamento politico il principio secondo cui il fine non giustifica i mezzi, ma nei mezzi si deve riflettere l’essenza del fine. Non ha programmi politici, come del resto non ne aveva la Prima internazionale. Nonostante le più diverse provenienze ideologiche dei suoi sostenitori, essa ritiene che l’anticapitalismo dilagato dopo l’inizio dell’Antirivoluzione russa (dicembre 1917) sia stato motivato fondamentalmente da idee precapitalistiche, cioè retrograde, e non da progetti di civiltà in grado di superare il capitalismo sviluppando ulteriormente i suoi modelli di democrazia. Ciò spiega anche il prevalere, nella storia della cosiddetta «sinistra», di simpatie per i regimi dittatoriali di ogni specie e colore. Utopia rossa si batte contro l’ulteriore diffusione di ideologie precapitalistiche vecchie e nuove (in campo politico, culturale, ecologico, religioso ecc.), come parte della sua battaglia per il superamento del capitalismo, se si vuole salvare la vita sulla Terra con la sua umanità. In questo senso la sua utopia continua ad essere rossa.

The Red Utopia association considers its political foundation to be the principle that the end does not justify the means, but that the means must reflect the essence of the end. It has no political program, just as the First International did not. Despite the diverse ideological backgrounds of its supporters, it believes that the anti-capitalism that spread after the start of the Russian Anti-Revolution (December 1917) was fundamentally motivated by pre-capitalist – that is, retrograde – ideas, and not by civilizational projects capable of overcoming capitalism and of further developing its democratic models. This also explains the prevalence, throughout the history of the so-called «left», of sympathies for dictatorial regimes of all kinds and colors. Red Utopia fights against the further spread of old and new pre-capitalist ideologies (in the political, cultural, ecological, religious, and other fields) as part of its battle to overcome capitalism, if life on Earth, including its humanity, is to be saved. In this sense, its utopia remains red.

PER SAPERNE DI PIÙ CI SONO UNA COLLANA DI LIBRI E UN BLOG IN VARIE LINGUE…

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mercoledì 24 gennaio 2018

ALIANZA PARA LA PROSPERIDAD EN CENTROAMÉRICA: ¡NINGUNA PROSPERIDAD!, por Marcelo Colussi

IN DUE LINGUE (Spagnolo, Inglese)
EN DOS IDIOMAS (Español, Inglés)

Lo que sucede en los países del Triángulo Norte (…) afecta directamente la seguridad y el interés económico de Estados Unidos y otros países de la región.
(Rex Tillerson, Secretario de Estado de los Estados Unidos)

I

Los tres países del denominado Triángulo Norte de Centroamérica (El Salvador, Guatemala y Honduras) presentan datos socioeconómicos indicativos de una tremenda situación para sus poblaciones (entre el 50 y 60% de sus habitantes bajo la línea de pobreza). A esa pobreza estructural y crónica se suma el hecho que los índices de violencia delincuencial reinantes (en buena medida producto de ese estado de empobrecimiento) son alarmantes.
Toda la región sufrió en décadas atrás sangrientos conflictos armados (Guatemala con 245,000 víctimas, El Salvador con 75,000 muertes, Honduras sirviendo de base de operaciones a la Contra nicaragüense), lo cual potencia una cultura de violencia asumida como normal en muy buena medida, dado que los respectivos Estados no han trabajado adecuadamente las secuelas dejadas por las guerras.
Esa explosiva combinación de pobreza y violencia, sumada a una corrupción e impunidad históricas por parte de los gobiernos, hacen la vida cotidiana sumamente difícil, por lo que infinidad de habitantes de la región marchan en circunstancias irregulares a los Estados Unidos en búsqueda de mejores condiciones de sobrevivencia.
Independientemente que esa migración sea un verdadero calvario (de cada tres personas que lo intentan, sólo una llega a destino, al American dream; otra es devuelta en alguna frontera, no logrando entrar a territorio estadounidense; y otra muere en la travesía), una vez llegados a Estados Unidos los trabajadores precarios –indocumentados, siempre escondiéndose de las autoridades, denigrados por el racismo imperante– envían remesas a sus respectivos países.
En Guatemala las mismas constituyen un 12% del PIB, en tanto que en Honduras y El Salvador representan el 15%. Los gobiernos, aun sabiendo el martirio que constituye el hecho de ser un “mojado”, intentan desentenderse del problema, pues esa entrada de divisas soluciona en alguna medida la precariedad de los presupuestos familiares locales.
La migración no se detiene, pese al empantanamiento de la economía estadounidense que viene arrastrándose desde la severa crisis del 2008.
Tan voluminosa es, que en el 2014 se produjo una profunda crisis de niñas, niños y jóvenes migrantes no acompañados, con más de 40,000 detenidos en su intento de ingresar al país del norte. En el 2015 continuó ahondándose la crisis, encontrándose para fines de ese año 21,469 personas detenidas en la frontera sur de Estados Unidos.
Ante todo ello, durante la presidencia de Barack Obama, como una pretendida solución a la explosión migratoria, Washington generó la iniciativa conocida como Alianza para la Prosperidad del Triángulo Norte de Centroamérica.

II

Estos tres países: El Salvador, Guatemala y Honduras, en tanto naciones dependientes y ubicadas en una zona especialmente importante para la geoestrategia de la potencia imperial de Estados Unidos, constituyen parte de lo que Washington considera su natural “patio trasero”. La frontera Sur del imperio hoy por hoy pasa por el llamado Triángulo Norte de Centroamérica; es por ello que en esa región se está bajo la hegemonía estadounidense en todo.
Es por esa razón, entonces, que un principal actor de la política nacional del área –quizá el principal– sea la embajada estadounidense. “En Estados Unidos no hay golpes de Estado porque no hay embajada yanqui”, se ha dicho acertadamente. Tan es así, que el reciente candidato presidencial hondureño Salvador Nasralla pudo decir sin la menor vergüenza: (…) Estados Unidos, que es quien decide las cosas en Centroamérica (…).
Estados Unidos, en tanto primordial potencia capitalista mundial, no está en la misma condición de absoluto liderazgo como cuando terminara la Segunda Guerra Mundial en 1945, siendo ella sola la creadora del 52% del producto bruto global, con una moneda incuestionable y con supremacía militar sobre el resto del planeta, único país detentador del arma atómica en ese entonces.
Pero si bien hoy día su economía no se muestra en franco ascenso, lejos está de ser un imperio en decadencia. Es cierto que en la arena internacional compite con otros polos, fundamentalmente en lo económico, como es el caso de la Unión Europea o Japón; pero más aún, con las economías ascendentes –también con enorme influencia política y militar– de China y Rusia.
Esas pugnas hacen que en esta zona, considerada como su “propiedad privada”, resguarde a muerte sus intereses. De ahí que la aparición china y rusa en la región enciende sus alarmas. De hecho, la República Popular China está presente en Nicaragua a través de la construcción del canal interoceánico, llevado adelante por la empresa de Hong Kong HK Nicaragua Canal Development Investment, y la Federación Rusa se expande por medio de sus inversiones mineras. Además, en ambos casos, de una presencia comercial y cultural crecientes.
Pese a que la economía estadounidense no es la misma locomotora de seis o siete décadas atrás, de todos modos la hegemonía de Washington sigue imponiéndose en el mundo, y mucho más aún en la región latinoamericana, en cuenta Centroamérica.
Su poder militar es enorme, concentrando la mitad de los gastos bélicos de todo el planeta. Su economía en muy buena medida se basa en la industria de guerra: un 5% de su PBI proviene del complejo militar-industrial, lo que hace que haya guerras por todo el mundo (se deben renovar los inventarios, naturalmente).
Pese a cierta ralentización, sigue siendo, de todos modos, líder en ciencia y tecnología, aunque ahora compitiendo de igual a igual con estos nuevos actores. Las industrias de punta, tales como las comunicaciones y todo lo que tiene que ver con las tecnologías digitales, son controladas en muy buena medida por el imperio.
Es cierto que el dólar va dejando de ser paulatinamente la divisa internacional por excelencia; pero aún el sistema financiero globalizado depende en buen grado de la economía estadounidense. Y no obstante que su hegemonía global está hoy matizada/amenazada por la presencia china y rusa, América Latina continúa actuando como su reaseguro.
El continente al sur del Río Bravo sigue siendo su área de dominio, por lo que pone especial interés en mantenerla bajo su hegemonía. Para ello cuenta con más de 70 bases militares con tecnología bélica de punta que controlan el territorio (tierra, agua, aire, ciberespacio).
Es de esta región de donde obtiene una muy buena parte de recursos para su economía, la que es considerada como reserva estratégica para su proyecto de hegemonía global en el presente siglo. Aquí encuentra petróleo, agua dulce, minerales estratégicos y biodiversidad de las selvas tropicales. Los países del Triángulo Norte centroamericano, para su propia desgracia, tienen mucho de esos recursos.
Si bien Centroamérica no representa un gran mercado para la economía estadounidense (apenas el 1% de su comercio exterior), tiene un valor estratégico tanto como reserva de recursos como en lo político-militar. Por eso no la descuida.
Esto puede explicar, por ejemplo, la forma en que buscó a toda costa cerrarle el paso al candidato presidencial Manuel Baldizón en Guatemala en las últimas elecciones, pues éste, aun siendo un acaudalado empresario, claramente de derecha en términos ideológico-políticos, abría la puerta a las inversiones mineras rusas.
O explica también cómo apoyó el virtual golpe de Estado recientemente en Honduras, ayudando a establecer un monumental fraude electoral para cerrarle el paso a un candidato socialdemócrata opositor como Salvador Nasralla, aupando a un neoliberal en la presidencia –Juan Orlando Hernández–, personaje que garantiza la continuidad de políticas pro-Washington, incluso apoyando una abierta represión para el caso.
El celo del imperio es muy grande, y su presencia sigue siendo determinante en la dinámica política de estos tres países.

III

Esta injerencia histórica de Estados Unidos en la región, haciendo de estos pequeños países virtuales protectorados, se ha expresado también en el asesoramiento, financiamiento y hasta conducción de las estrategias contrainsurgentes y genocidas durante las guerras libradas décadas atrás –presentes aún en sus efectos– en el marco de la Guerra Fría, haciendo del área una de las zonas más calientes del planeta.
La presencia del imperialismo en ese Triángulo Norte se manifiesta abiertamente en su política injerencista, evidenciada en la ocupación militar que mantiene –con cuatro bases en Honduras, una de ellas en Palmerola, con alta tecnología capaz de facilitar ataques a Cuba y Venezuela, y con la presencia continua de asesores y misiones militares–, en las imposiciones comerciales y de tratados (como el CAFTA), en la sobredeterminación de las políticas económicas que establecen organismos como el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial o el Banco Interamericano de Desarrollo, todos afines a la geoestrategia de Washington. O en la imposición de iniciativas como el reciente Plan de la Alianza para la Prosperidad del Triángulo Norte.
Este Plan, al menos teóricamente, constituye un esfuerzo del gobierno de Estados Unidos para mejorar las condiciones internas de los países del Triángulo Norte de Centroamérica, para evitar así el aluvión de población migrante, lo cual le representa un problema social y político en su propia casa.
En los papeles –veremos que en la realidad es otra cosa– se centra básicamente en abordar los factores estructurales que impulsan el continuado éxodo de población centroamericana, dejando de centrarse en iniciativas de contención y seguridad, históricamente con un carácter más punitivo que de fomento al desarrollo.
En esa perspectiva hasta podría creerse que este Plan es un avance significativo, pues podría ayudar a paliar en algo la pobreza crónica de la región centroamericana.

domenica 29 ottobre 2017

DONALD TRUMP Y LA INDUSTRIA DE GUERRA: NADA HA CAMBIADO, por Marcelo Colussi

IN DUE LINGUE (Spagnolo, Inglese)
EN DOS IDIOMAS (Español, Inglés)

El [Trump] habló sobre cómo durante su administración los Estados Unidos serán testigos de la mayor acumulación militar en la historia del país. ¿Quién se beneficia? Bueno, el Pentágono, los contratistas de defensa y los trabajadores en algunos estados particulares.
(Donald Abelson, Universidad de Western Ontario)

Durante su campaña presidencial, Donald Trump tuvo la osadía (¿bravuconada?, ¿estupidez quizá?, ¿mal cálculo político?) de preguntarse si era conveniente continuar la guerra en Siria y la tirantez con Rusia.
Probablemente cruzó por su cabeza la idea de poner énfasis, en lo fundamental, en el impulso a una alicaída economía doméstica, que paulatinamente va haciendo descender el nivel de vida de los ciudadanos estadounidenses comunes.
Sus afiebradas promesas de hacer retornar a suelo patrio la industria deslocalizada –trasladada a otros puntos del mundo con mano de obra más barata– no parecen haber pasado de vano ofrecimiento. Unos pocos meses después, a menos de un año de su administración, puede verse cómo la política exterior estadounidense sigue siendo marcada por el todopoderoso complejo militar-industrial, y las guerras se suceden interminables.
Y el presidente es su principal y alegre defensor.
A unos pocos días de su asunción como primer mandatario, el 27 de enero emitió el “Memorando Presidencial para Reconstruir las Fuerzas Armadas de Estados Unidos”, una más que clara determinación de concederle poderes ilimitados a la omnipotente industria militar de su país.
En la Sección 1 de dicho documento, titulada “Política”, puede constatarse que “Para alcanzar la paz por medio de la fuerza, será política de los Estados Unidos reconstruir sus Fuerzas Armadas”. El mensaje no deja lugar a dudas. Casi inmediatamente después de la firma de ese memorando, comienzan los grandes negocios de la industria bélica.
Empresas fabricantes de ingenios militares como Lockheed Martin (la mayor contratista del Pentágono, especializada en aviones de guerra como el F-16 y los helicópteros Black Hawk), Boeing Company (productora de los bombarderos B-52 y los helicópteros Apache y Chinook), BAE Systems Inc. (vehículos aeroespaciales, buques de guerra, municiones, sistemas de guerra terrestre), Northrop Grumman Corporation (primer constructor de navíos de combate), Raytheon Company (fabricante de los misiles Tomahawk), General Dynamics Corporation (quien aporta tanques de combate y sistemas de vigilancia), Honeywell Aerospace (industria espacial), DynCorp International (monumental empresa que presta servicios de logística y mantenimiento de equipos militares) –compañías todas que para el año 2016 registraron ventas por casi un billón de dólares, teniendo incrementos desde el 2010 de un 60% en sus ganancias– se sienten exultantes: la “guerra infinita” que iniciara algunos años atrás con la “batalla contra el terrorismo” no parece detenerse.
La necesidad perpetua de renovar equipos y toda la parafernalia militar asociada promete ingentes ganancias. Todo indica que esa rama industrial sigue marcando el paso de la política imperial.
No hay dudas que la pujanza de la economía estadounidense no es hoy similar a lo que fuera en la inmediata posguerra de la Segunda Guerra Mundial y esos primeros años de triunfalismo desbordado (hasta la crisis del petróleo en la década de los 70), cuando era la superpotencia intocable.
Ello no significa que está agotado el imperio estadounidense, pero sí que comienza un lento declive.
De ahí que la omnímoda presencia militar en el mundo le puede asegurar el mantenimiento de su supremacía como poder hegemónico al aparecer nuevos actores que le hacen sombra –BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) y Unión Europea–, al par que dinamizar muy profundamente su propia economía (3.5% de su producto bruto interno lo aporta el complejo militar-industrial, generando enormes cantidades de puestos de trabajo).
El 23 de febrero, un mes después de haber tomado posesión de su cargo en la Casa Blanca, Donald Trump declaraba provocador que Estados Unidos estaría reconstruyendo su arsenal atómico, dado que se había “quedado atrás” en términos comparativos con Rusia, y que será “el mejor de todos” para asegurar que se colocaría “a la cabeza del grupo” de las potencias nucleares.
Para darle operatividad a sus altisonantes declaraciones, propuso un aumento de casi el 17% del presupuesto de las Fuerzas Armadas. Ello podrá hacerse sacrificando con drásticas reducciones presupuestos sociales, tales como educación, medio ambiente, inversión en investigación científica, cultura y cooperación internacional.
El actual presupuesto para las Fuerzas Armadas es de 639.000 millones de dólares, lo que representa un 9% más de lo destinado a gastos militares en el último ejercicio fiscal del ex presidente Barack Obama. Esa monumental cifra está destinada, básicamente, a la adquisición de nuevas armas estratégicas, a renovar profundamente la marina de guerra y a la preparación de tropas.

mercoledì 6 settembre 2017

VENEZUELA: UNA MANO PARA CONSTRUIR LA REPÚBLICA DE NOSOTROS, por Ruptura/Utopía Tercer Camino

Gentes de Venezuela, de América Latina y el mundo; gentes de abajo hasta ahora militantes de partidos políticos (cual sea su signo ideológico); gentes de Dios (cualquiera sea su idea de Dios); jóvenes estudiantes defensores de la libertad en las calles; trabajadores del Comité de Huelga y demás sindicatos clasistas; campesinos sin tierra y demás abandonados por los programas asistenciales del gobierno; pueblos y naciones indígenas todas; gentes humildes y simples, pero con el absoluto poder de su humanidad; hermanos y hermanas todas:

Luego de más de cien (100) días de protestas en las calles en lo que, ciertamente, es posible catalogar como un levantamiento nacional de la muchedumbre en Venezuela pues, hasta en el más apartado de los pueblos, gentes sin otra arma más que su rabia, su miseria y su hambre salieron a levantar barricadas y a enfrentar, desarmados, al Ejército del Cartel de los Soles dirigido por Maduro y Diosdado Cabello; luego de un total de 120 jóvenes entre los 16 y los 22 años asesinados a mansalva, más de un millar de presos e incontables heridos; en fin, luego de más de cien días de batalla en la que, no con votos sino con la acción directa en las calles, toda una nación se dispuso a demostrarle al Estado-gobierno que no está dispuesta a aceptar su esclavitud; pero también, a los factores de oposición de los partidos políticos tradicionales, quienes, en una especie de acuerdo tácito con el gobierno, mantienen la tensión de una polarización de fuerzas utilizando la rebelión de la muchedumbre en función de sus pequeñas aspiraciones electorales.
Al mismo tiempo la crisis económica, expresada en una incontenible inflación y desabastecimiento, ha conducido al pueblo a niveles de pobreza y hambre jamás vividos en nuestra historia; esto, luego de haber dilapidado la mayor cantidad de ingresos jamás recibidos por el Estado venezolano y en un proceso de corrupción generalizada y ejecutado con el más descarado desparpajo.
Así, acorralado por la falta de liquidez con que sustentar su continuidad en el poder y en una grosera entrega de nuestra soberanía, el gobierno de Maduro, mediante un proyecto extractivista que condena a la desaparición a no menos de ocho pueblos indígenas, ha entregado al desafuero de transnacionales mineras rusas y chinas la explotación abierta del llamado Arco Minero del Orinoco, correspondiente al territorio nunca demarcado en flagrante incumplimiento del mandato constitucional de la vigente Constitución de 1999. De hecho, los últimos acontecimientos ocurridos en una prisión del estado venezolano de Amazonas, en el que fuerzas militares dieron muerte a 37 presos, previamente maniatados y de rodillas, forman parte de la política de terrorismo de Estado aplicada por el gobierno en función de someter la rebeldía de las muchedumbres, los más pobres que hoy comen de la basura, y esto no es exageración, es la exacta situación a la que la población más pobre ha sido conducida por quienes nos mandotean.
Hoy, cuando los factores de poder en el gobierno y la Mesa de la Unidad Democrática se felicitan por el adelanto de elecciones a gobernadores y alcaldes, creemos que es el tiempo de la unidad verdadera de los excluidos, es decir, de todos los que en verdad aspiran a reconstruir un otro país; por ello, a pesar de la “supuesta” victoria de la mafia que nos gobierna y cree haber alcanzado su insano propósito, nosotros estamos convencidos que nos encontramos en el mejor de los momentos para impulsar la construcción de la república de Nosotros, o sea, la de los engañados, los envilecidos por décadas mediante programas sociales y las llamadas políticas públicas, planificadas y ejecutadas para detener la insurgencia de nuestros pueblos y comunidades en contra de los colonialistas de siempre.

venerdì 28 aprile 2017

TRES MESES DE DONALD TRUMP: MÁS DE LO MISMO, por Marcelo Colussi

IN DUE LINGUE (Spagnolo, Inglese)
EN DOS IDIOMAS (Español, Inglés)

© Dominick Reuter
Ya pasaron más de tres meses de la asunción de Donald Trump como presidente de la primera potencia capitalista del mundo: Estados Unidos de América. Nada ha cambiado. Si alguien había pensado que algo podía cambiar con su llegada a la Casa Blanca, se equivocaba de cabo a rabo. ¿Por qué habría de cambiar?
En todo caso, el discurso que levantó el magnate durante su campaña presidencial pudo hacer pensar -equivocadamente, por supuesto- en algún cambio coyuntural. Ante la actual crisis que vive la economía estadounidense, su propuesta apuntaba, al menos en la declamación, a un intento de renacimiento de la alicaída industria nacional.
Pero ahí viene el espejismo. Lo que está alicaído es el poder adquisitivo de la clase trabajadora estadounidense: sus empresas siguen prósperas, muy saludables, manejando el panorama con perspectivas de futuro. Si bien es cierto que, en términos técnico-contables, la producción bruta de China ha superado a la de Estados Unidos, el país americano sigue siendo aún el líder mundial en económia, política, tecnológia y militarmente.
De las más corpulentas empresas a nivel global, las once más grandes tienen su casa matriz en territorio estadounidense, siendo 54 de ese origen las más capitalizadas entre las primeras 100 de todo el planeta. Siguen manejando todos los dominios: petróleo (ExxonMobil Corporation, ChevronTexaco Corporation), tecnologías de la comunicación (Apple Inc., Microsoft, Google Inc., Facebook, Inc., Hollywood), banca (Wells Fargo & Co., JPMorgan Chase & Co., Berkshire Hathaway Inc.), química (Johnson & Johnson, Procter & Gamble Co., Pfizer, Inc.) y, por supuesto, industria militar (Lockheed Martin, Boeing Company, BAE Systems Inc., Northrop Grumman Corporation, Raytheon Company, General Dynamics Corporation, Honeywell Aerospace, Halliburton Company. Todos estos capitales del complejo industrial-militar registraron ventas en 2016 por casi un billón de dólares, teniendo además incrementos desde 2010 de un 60%, por lo que para ellos, claramente, no cuenta la crisis económica).
Hay decadencia, y como ha sucedido con todo imperio en la historia, parece haber llegado ya al pico máximo de su expansión, habiendo comenzado su lento declive. Pero lejos está de ser un imperio derrotado: sigue marcando el ritmo en infinidad de aspectos.
Inmediatamente después de terminada la Segunda Guerra Mundial, el país americano era la gran potencia capitalista dominadora de la escena. Única nación con poder nuclear en ese entonces, aportaba el 52% de todo el producto bruto mundial. En este momento ya no detenta el monopolio de la bomba atómica (al menos Rusia y China son sus rivales en paridad), y su aporte a la producción global ha descendido al 18%.
Sin dudas, no sigue en expansión, tal como sucedió desde mediados del siglo XIX y durante todo el XX. De todos modos, aunque ya comienza a ser puesto en entredicho, su moneda, el dólar, sigue siendo en buena medida la divisa universal. Y el inglés, aún hoy, la lingua franca obligada. Hollywood, mal que nos pese, es el referente cultural del planeta, tanto como la Coca-Cola o el McDonald’s.

domenica 15 gennaio 2017

¡WELCOME, MR. TRUMP! AUNQUE… ¿REALMENTE “WELCOME”?, por Marcelo Colussi

Lo que es bueno para la General Motors
es bueno para los Estados Unidos, y viceversa.
(Charles Wilson, Secretario de Defensa con el presidente Eisenhower, 1953)

Desde el campo popular, en cualquier parte del orbe, es difícil, cuando no imposible, saludar alegre la llegada de un nuevo presidente a la Casa Blanca en Washington. Cuenta la historia que algún mandatario estadounidense salió la mañana de un lunes a hacer una gira por países amigos…, y a la tarde ya estaba de vuelta. El imperio no tiene amigos: ¡tiene intereses! Y los defiende a muerte, por cierto. Para eso están, entre otras cosas, las más de 6.000 cabezas nucleares que posee, posibles de hacer volar el mundo.
Si bien su pujanza de otras épocas está en declive (después de la Segunda Guerra Mundial aportaba el 52% del Producto Bruto global, hoy solo el 18%), lejos se está de poder decir que sea un país en bancarrota: Estados Unidos continúa siendo la primera potencia hegemónica, en lo económico, lo político, lo cultural y en lo militar. Sus decisiones siguen marcando muy buena parte de lo que ocurre en el mundo, y su influencia se siente en cada rincón del planeta. Si bien el dólar como patrón no está inamovible como años atrás, las principales marcas comerciales que recorren la aldea global siguen siendo de origen estadounidense, por lo que el inglés continúa siendo la lingua franca obligada, y la cultura y valores emanados de Hollywood son mercadería de consumo universal. La clase dirigente estadounidense (banqueros, dueños del complejo militar-industrial, propietarios de las petroleras y de otras grandes megaempresas globales) apuestan a que el siglo XXI siga siendo, como el anterior, otro “siglo americano”.
El presidente de esta gran potencia, como cualquier mandatario de cualquier país de las llamadas “democracias” (democracias representativas, caricaturas de democracias reales), no es sino un administrador del gobierno central que, en definitiva, más allá de la ilusión -mediáticamente bien presentada- de gobernar para todos, beneficia siempre al verdadero poder, el que pone las condiciones y termina dando las órdenes: el capital.
Pero con Donald Trump sucede algo particular: para las recientes elecciones parecía ganadora obligada su contrincante demócrata: Hillary Clinton. Ella representaba, por antonomasia, a los factores dominantes del país: grupos financieros de Wall Street y complejo militar-industrial. Para sorpresa de muchos, ella no ganó. Triunfó Trump levantando un discurso que, de algún modo, se le podría decir populista. Pero que, imprescindible aclarlo, de preocupación real por las penurias populares no tiene nada, absolutamente nada.
Trump, sin ningún lugar a dudas -como todo vendedor de casas (es un magnate inmobiliario)- es un hábil vendedor. O, dicho en otros términos, un buen embaucador, mercader de ilusiones. Ese “oficio” fue el que le permitió imponerse en las elecciones, pues “vendió” a la clase trabajadora y sectores medios empobrecidos la ilusión de un resurgir económico del país. Ahora bien: el empobrecimiento de sus trabajadores, la desocupación y la creciente caída del poder adquisitivo real se debe a la forma que el mismo capitalismo actual fue tomando en su desarrollo, trasladando muy buena parte del parque industrial fuera de su territorio, simplemente por conveniencia económica, y priorizando de un modo afiebrado las finanzas por sobre la producción. La grandeza de Estados Unidos asienta hoy, básicamente, en su poder militar. “Para defender Mc Donald’s necesitamos los McDonnell Douglas”, sentenció jactanciosa la ex Secretaria de Estado Condoleezza Rice.
Si Donald Trump se impuso contrariando los pronósticos y la apuesta del gran capital, no fue por la pretendida injerencia rusa en el hackeo de las elecciones sino por la gran masa de desocupados y empobrecidos trabajadores que quisieron escuchar en sus cantos de sirena proselitistas una promesa cierta: el renacer de la gran potencia y la recuperación de los beneficios perdidos. Ahora bien: nada indica realmente que ese bienestar puede recuperarse, porque la forma que el sistema-mundo ha ido alcanzando con el actual imperialismo globalizado -a costa de los trabajadores de todo el orbe, incluido los estadounidenses- no parece posible de ser revertido. ¿Volverán acaso las otrora fábricas del pujante Cinturón de Acero del Medio Este al ahora empobrecido y abandonado Cinturón Oxidado? ¿Dejarán los megacapitales de los paraísos fiscales de hacer sus negocios financieros para volver a invertir como los cuáqueros recién desembarcados del May Flower?

venerdì 4 novembre 2016

CONVERSACIÓN CON DOUGLAS BRAVO, por Tito Núñez Silva (Ruptura/Utopía Tercer Camino)

Douglas Bravo y Alí Rodríguez Araque en las guerrillas, 1970
Tres documentos ha publicado recientemente Douglas Bravo. Además, ha sostenido entrevistas con periodistas de diferentes medios y países; durante este año ha recorrido tres veces el territorio nacional, ora en conferencias, ora en debates en universidades, en gremios profesionales, en comunidades populares, y ha participado en eventos internacionales con ponencias de variada temática: ecología, petróleo, agua, derechos humanos, y en particular, nuestra situación política y económica, en cuyas vanguardias ha participado desde su juventud en el Partido Comunista, sus luchas estudiantiles y obreras, la comisión cívica-militar que contribuyó al derrocamiento de la dictadura pérezjimenista, su enfrentamiento contra el betancourismo y el Pacto de Punto Fijo, y la lucha armada revolucionaria que lo ha llevado a ser uno de los comandantes guerrilleros más destacados de América Latina, en abierto combate por la independencia y la Soberanía Nacional frente a la rapiña poli-imperialista, la cual se ha acentuado en los últimos años bajo la conducción del chavismo autocalificado de bolivariano, robinsoniano y hasta de la tercera vía de Tony Blair; fracasado proyecto bufo, caricaturesco, mediocre en su política internacional y en la administración pública, malversador e innovador en hechos escandalosos de corrupción y narcotráfico.
Ampliamente conocido, Douglas Bravo nos sorprende por su claridad mental y expresiva, su buen humor y la precisión de sus respuestas.
Acaba de llegar de Europa. Conversamos en su apartamento. Aquí comienza el diálogo.

T.N.S. —Tienes casi 85 años… ¿Estás cansado?

D.B. —No. Me siento un poco incómodo por un tratamiento que mantengo debido a algunas molestias en la columna vertebral. Parece que es el mal de quienes hemos soportado pesos continuos o excesivos en la espalda y los hombros. Estoy en constante ajetreo y me reúno con gente joven y alegre preocupada por el país y por el cuerpo conceptual que hemos logrado construir desde 1966, hasta el presente, con los amigos y militantes del PRV-RUPTURA-TERCER CAMINO.

T.N.S. —¿No te parece muy largo ese nombre para un partido político?

D.B. —Pudiera parecerlo, pero hay razones éticas que nos han conducido a esa identidad. Te explicaré: ya expulsados del PCV por nuestra decisión de mantener la vigencia de la lucha armada, habíamos sido expulsados en 1965 junto a Luben Petkoff, Julio Chirinos, Daniel Buitrago -entre otros-, creamos el 23 de abril de 1966 el PRV (Partido de la Revolución Venezolana), fortalecimos los frentes guerrilleros abandonados por el PCV, y a mediados de los años 70 fundamos el periódico Ruptura, el cual se convirtió en un arrollador movimiento de masas, que nos llevó a plantearnos discusiones sobre la participación electoral en 1978.

venerdì 8 aprile 2016

PAPELES DE PANAMÁ: MÁS DUDAS QUE RESPUESTAS, por Marcelo Colussi

Robar un banco es delito; pero más delito aún es fundarlo.
(Bertolt Brecht)

Dado que empezamos con una cita de Bertolt Brecht, aprovechemos a recordar una famosa obra suya: Preguntas de un obrero que lee, para hacer lo mismo en el tema que ahora nos convoca: los “Papeles de Panamá”. En esa poesía, un lector anónimo se pregunta con toda la “ingenuidad” del caso sobre asuntos de importancia capital. Repitamos la operación: “inocentemente”, como neófitos del mundo financiero, preguntémonos qué está pasando con todo esto. ¿Por qué ahora la corrupción pasa a ser el monstruo más terrible que nos ataca? ¿Es cierto eso, o ahí hay “gato encerrado”? ¿Por qué los “Panama’s Papers” son tan tremendamente importantes?
Por lo pronto, veamos quién dice que son tan, pero tan importantes: es la gran corporación mediática global, la encargada de deformar nuestra percepción de la realidad, aquella que hace parte de lo que los estrategas del Pentágono llaman “guerra de cuarta generación” (guerra mediático-psicológica). Esa poderosa industria de la (des)información presenta ahora esta nueva plaga bíblica que es la corrupción.
Es curioso: el capitalismo actual, en su versión neoliberal global, es estructuralmente mafioso, corrupto, parásito. El capital dominante es el financiero (¡qué acertado es el epígrafe de Brecht!). Es decir: el capital parásito, que se mueve desde hace décadas a través de oscuras transacciones bancarias, en muchos casos a través de esa infamia que es la banca llamada off shore, es quien domina el sistema mundial. Los organismos del Consenso de Washington (Banco Mundial y Fondo Monetario Internacional), representantes de la gran banca capitalista de las grandes potencias, marca el rumbo de la Humanidad. Esos parasitarios capitales han superado con creces al capital productivo (industrial manufacturero, agrario, de la industria de servicios). Los bancos son los dueños de las finanzas globales; por tanto, son los que realmente deciden la marcha de los acontecimientos.
Junto a esos mafiosos megacapitales, dos de los grandes negocios que dinamizan la economía capitalista son la fabricación y venta de armas (primer negocio a escala planetaria) y la narcoactividad. Los flujos de capital que estas ramas económicas inyectan a las finanzas internacionales son monumentales. En otros términos, las industrias de la muerte (armas para matar: la destrucción de países y su posterior reconstrucción, la fabricación de guerras en cualquier rincón del Tercer Mundo, o psicotrópicos para envenenar y cegar vidas) son los principales negocios, junto al petróleo (¿otra industria con un buen potencial de muerte?), negocios que se mueven con lógicas corruptas, oscuras, gangsteriles.

sabato 2 gennaio 2016

POBRE 2016, TANTAS DESVENTAJAS, por Roberto Savio

En este momento, todos deseamos “un año muy bueno”. Mientras que el deseo es siempre algo positivo, también debemos darnos cuenta de que no podemos esperar demasiado del nuevo año que llega. Está cargado de tantas desventajas, que debemos tener mucha compasión por él… Él es parte de un círculo negativo que se inició con la crisis financiera de 2008, y que probablemente concluirá en 2017, un año catártico con elecciones en varios países claves y otros nombramientos cruciales que podrían abrir un nuevo ciclo. A menos que una victoria republicana en las elecciones americanas anticipe una crisis de gobernanza global más rápida…
He aquí una lista de los principales obstáculos para 2016, lo cual es por supuesto un punto de vista personal, pero con el apoyo de muchos de los datos.

Desventaja 1: El cambio climático

Después de la conferencia de París sobre el cambio climático, este año será crucial para entender en qué dirección está soplando el viento del cambio. Por supuesto, el proceso de salvar nuestro planeta, en su nivel actual, prevé un lapso que va hasta 2050.
Recordemos brevemente que los compromisos asumidos en París no son suficientes para alcanzar el objetivo de no superar 2 grados centígrados por encima del nivel que prevalecía antes la Revolución Industrial (ya hemos usado 1 centígrados). Ahora, el Pacto de París indica que llegaremos al menos a 3,7 grados centígrados, lo que significa, entre otras muchas cosas, que 850 millones de personas serán desplazadas. De hecho, existe un consenso de que no debemos ir más allá de 1,5 grados centígrados para estar realmente seguros.

mercoledì 9 dicembre 2015

“AQUÍ SE ENTREGA LA SOBERANÍA”: ENTREVISTA A DOUGLAS BRAVO, por Víctor Amaya

Presentamos a nuestros lectores dos textos que contienen puntos de vista contrapuestos sobre la naturaleza del gobierno de Maduro.
La entrevista a Douglas Bravo es anterior a las elecciones, mientras que el artículo de Marcelo Colussi (argentino radicado en Guatemala) es posterior. Ambos textos han sido precedidos en estos últimos años por análisis y artículos de sus respectivos autores, que reflejaban las actuales consideraciones. No son por lo tanto dos artículos improvisados. Y ya tanto Douglas como Marcelo son miembros de la Redacción internacional de Utopía Roja.
Estamos orgullosos de poder dar este ejemplo de pluralidad, es decir de la posibilidad de expresar divergencias (inclusive muy fuertes, como en este caso) entre compañeros que comparten una misma perspectiva revolucionaria, aún teniendo formaciones políticas e ideológicas diferentes. Este ejemplo es dado cada día solamente por Utopía Roja, pero debería ser la norma para todos aquellos que aún consideran posible combatir para abatir al capitalismo y al imperialismo a nivel mundial. [Roberto Massari por la Redacción italiana de UR]

Octogenario y aún esperanzado en ver un nuevo orden político en el mundo, Douglas Bravo hace de su apartamento en Parque Central un búnker para las ideas. Rodeado de libros, prensa, documentos y archivos, observa a Venezuela ya no en sí misma sino como parte de la dinámica global. De espíritu aún guerrillero -el más famoso de la historia local y el último en desmovilizarse- asegura haber documentado buena parte de la historia no contada de las luchas políticas venezolanas.
Recuerda a Hugo Chávez como un amigo, a pesar de que su paso por el Partido de la Revolución Venezolana (PRV) fue fugaz, de haber traicionado ideologías, de haberse adelantado el 4 de Febrero y quitarle el carácter civil a la rebelión, de haberse convertido en un mandamás explotador de petróleo contaminante, y de haberlo hecho preso en 2009. “Pero tengo carácter coriano”, dice. La amistad va por encima de las confrontaciones políticas. Lo sabe porque acumula amigos de todos los signos políticos, antes y ahora. Mientras, sigue leyendo y escribiendo, y asegura que es posible un Tercer Camino, como denomina a su propuesta. Tiene ganas de revolución.

En febrero 2009 habló de un “sacudimiento popular”. En abril de este año habló de “la rebelión de la muchedumbre”. ¿Eso llegará?
Esas declaraciones se corresponden con un momento estelar grandioso que vive Venezuela y el planeta. No se trata de una revuelta para producir cambios solo de un gobierno, sino de crear una nueva civilización. Esa revuelta que viene es una ruptura con todo lo establecido.
¿Qué tanta influencia tendrá el venezolano en un proceso así?
Aquí gobernó el Pacto de Punto Fijo por 40 años y fracasó la concepción del llamado “mundo occidental” dirigido por Estados Unidos. Chávez es producto de muchas cosas, impulsado por las emociones del 27 de Febrero, que se capitalizaron negativamente con otro pacto: el del marxismo estalinismo. Han fracasado dos modelos mundiales, el de Estados Unidos y el del marxismo capitalizado por Rusia. La gente se da cuenta por la miseria. Los dos modelos del capitalismo occidental y oriental han fracasado en Venezuela.
¿Entonces a dónde vamos?
A una nueva civilización. Vendrán movimientos, contra este gobierno, habrá sacudimientos sociales. Venezuela está en posibilidad, por esas fracturas de modelos, de producir un tercer camino, una tercera fuerza.

mercoledì 5 agosto 2015

VENEZUELA: LA HIPER CRISIS Y ESPACIOS CONVENCIONALES PARA LA LUCHA, por Carlos “Mara” Cumana (Ruptura/Utopía Tercer Camino)

Hoy como jamás había acontecido, la sociedad planetaria vive la más larga e indetenible crisis de todos los tiempos, producto de la formación económica social y política de tipo capitalista; esto es evidente y objetivo, más allá de la denominación y de la falsa caracterización del llamado capitalismo de bienestar social (que privó en Europa después de la Segunda Guerra mundial), en parte sustentada en sus orígenes en la llamada Ilustración; pero, en iguales términos, la “Utopía” refrendada en el llamado socialismo científico, como etapa previa a la sociedad sin estado y sin clases sociales: el Comunismo, que a la postre devino en el denominado Socialismo Real (también conocido como el capitalismo de estado). Dos elementos de un mismo fenómeno, y en permanente retroalimentación, con los mismos valores, teniendo como ancla y vehículo el llamado progreso.
Friedrich Nietzsche y Michel Foucault sostienen la tesis que la filosofía es la base de los estados modernos y siendo ésta la madre que dio parto a las ciencias en general (a lo largo de la experiencia humana, a través de la sistematización y en lo concreto, considerando tiempo y espacio, mediante el modelo científico, tecnológico y el modelo energético, utilizado de manera irracional); de manera general podemos decir que la misma dialéctica de la racionalidad privó en las dos guerras mundiales, además de los incontables conflictos regionales (que muy bien podríamos calificar de Tercera Guerra Mundial), con el objetivo del control mundial y con la presencia de las potencias imperialistas en aquellas áreas, ricas en energía y en biodiversidad. Lo del signo ideológico es lo meno importante, porque al final, cuando hace presencia la muchedumbre con su accionar, dejan las diferencias a un lado, y al decir del maestro Sun Tzu “si se encontraban juntos los pueblos de Yuch y del Wu embarcados en el mismo navío azotados despiadadamente por el oleaje llegarían a colaborar al unísono aún considerándose enemigos, exactamente lo mismo que la mano derecha colabora con la izquierda”.
El componente de la energía fósil incide de tal manera en el planeta, acabando con inmensos recursos naturales y con la biodiversidad, y en lo particular contaminando las fuentes hídricas indispensables para la vida: por lo tanto, es una retórica y sofisma de baja calidad hablar de crisis coyuntural; en verdad es todo lo contrario: estamos en presencia de una hipercrisis estructural que suma cualitativamente todo tipo de relaciones de producción conocidas, y que hoy se expresa mediante la llamada globalización.

mercoledì 18 marzo 2015

CRISIS CIVILIZATORIA GLOBAL: NI YANKIS, NI RUSOS, NI CHINOS, por el Colectivo Nacional Tercer Camino

Luego de la Segunda Guerra Mundial, en 1944 las potencias vencedoras firmaron el Pacto de Yalta y el mundo fue repartido de acuerdo a sus intereses geopolíticos. Luego sobreviene el período de la Guerra Fría, que muere con la caída del muro de Berlín y la extinción de la URSS.
En la actualidad, luego de incubarse nace una nueva Guerra Fría marcada por la anexión a Rusia de Crimea, por las fricciones entre imperios, por la conformación de bloques geopolíticos de las distintas potencias con sus aliados, tomando como base lo energético (en particular la explotación de los esquistos), por el dominio del comercio global, por la crisis general financiera capitalista que lleva más de siete años (una de cuyas características es la presencia de las muchedumbres en todo el planeta, buscando salidas alternativas civilizatorias).
Todas las potencias imperiales se encuentran viviendo una sostenida decadencia por el impacto negativo que ejercen sobre la vida, la naturaleza, el trabajo, resultado de ejercer los ruinosos paradigmas de la modernidad, y China que irrumpe como nueva potencia imperial también contribuye significativamente a la crisis civilizatoria y a la nueva reapropiación del mundo que genera esa nueva Guerra Fría.
Rusia y China, en particular en América Latina y concretamente en Venezuela, han aumentado considerablemente su presencia con la anuencia del gobierno chavista, que ha creado nuevas dependencias con esos poderes imperiales, es por ello que EE.UU., reclamando su “antiguos y natural” predio de sujeción, comienza a publicar listas de corruptos y violadores de derechos humanos, y Obama acaba de apuntar la “amenaza” del gobierno de nuestro país.

giovedì 13 marzo 2014

UCRANIA: LA PRIMAVERA DE LOS PUEBLOS HA LLEGADO YA A EUROPA, por Zbigniew Marcin Kowalewski

La primavera árabe llegó en el invierno de 2010, en la vecindad de Europa: en los países situados del otro lado del Mediterráneo. Cuatro años después se ve que la primavera de los pueblos no es solamente árabe. También en el invierno irrumpió en Europa, aunque, a decir verdad, apenas en una periferia exterior de la Unión Europea. Quizás no nos dábamos cuenta de hasta qué punto el proceso de integración capitalista de Europa contribuye a una acumulación explosiva de las tensiones en las periferias cercanas, pero aún extraeuropeas, y aún más, como se revela ahora, en las ya europeas. Esta vez la relación era directa, claramente visible: en un primer momento, la pugna estalló en Ucrania a propósito de la cuestión de adhesión a la UE. Fue la primera consigna bajo la cual comenzaron a reunirse las multitudes, nació un movimiento social de masas y se desencadenó una enorme tormenta que amenazaba incluso con el estallido de una guerra. No una civil, como en Libia o Siria, aunque en Rusia y en todas las redes de propaganda conectadas con ella en el mundo se contaba mucho con que en Ucrania estallara una guerra civil y se incitaba a ella, sino internacional.
Una primavera de los pueblos siempre sorprende: llega a un país completamente por sorpresa, como un trueno que cae del cielo limpio. Sin embargo, luego se descubre que no había nada extraño en que cayera allí y no en otra parte. Así fue también en este caso. Ucrania es una gigantesca anomalía histórica en la carta política del mundo: una desviación con respecto a un “valor típico” muy importante, al menos en el ámbito europeo. El más grande país de Europa después de Rusia en cuanto a la superficie y uno de los más grandes en cuanto a la población, Ucrania es un Estado independiente desde hace apenas 23 años, en un continente donde el “valor típico” son los Estados nacionales de todos los mayores pueblos, incluyendo los muchísimo menores que el ucraniano. Las anomalías históricas tienen una característica especial: en torno a ellas se acumulan, se agitan y se entrelazan las más diversas contradicciones que, mucho más fácilmente que en otros sitios, se convierten en barriles de pólvora.

lunedì 6 agosto 2012

EL FUTURO ES SOLIDARIDAD UNIVERSAL Y SOCIALISMO ECOLÓGICO, por Rómulo Pardo Silva

Estimados Roberto y Enzo
Son ustedes muy amables y se los agradezco. Respondo:
Soy chileno, 70 años, profesor de Historia jubilado, políticamente en ningún partido. Me defino de izquierda. Además de ser parte de Utopía Roja, colaboro en el diario digital Clarín de Chile y medios de otros países, leo noticias internacionales en un canal de televisión vecinal, y desde hace poco hago análisis internacionales para la cadena rusa de información RT. Tengo un blog (www.malpublicados.blogspot.com). 
Mi adhesión a UR significó hacerme parte de una idea de hace tiempo, la necesidad de un espacio libre para unir pensamientos sobre el pasado, presente y futuro de la humanidad. Un sitio desde el que se puedan compartir, discutir, difundir propuestas más necesarias cuando la lucha ideológica se siente con frecuencia insuficiente. Afortunadamente eso surgió de personas con capacidad y entrega a quienes felicito. 
(...)
Un abrazo de compañero y éxito de ambos y todos.
Rómulo (Pardo Silva)

Ola de petróleo
El socialismo actual debe repensarse porque se vive una realidad inédita en la historia y el futuro necesita una visión estratégica diferente a la conocida. En el presente dominado por el capitalismo las tareas de los socialistas son reflexionar, consensuar y formular un programa con sus instrumentos de aplicación. Luego difundirlo integrado en la base social para crecer con conductas consecuentes. 
No es su momento para alcanzar el poder pues es imposible gobernar hoy sin integrarse al modelo global. Las condiciones para el socialismo se darán a medida que se vivan las crisis del colapso sistémico.
El sistema capitalista desaparecerá. Necesita un crecimiento económico permanente que es insostenible porque los recursos del planeta son finitos y no existen los medios científico-tecnológicos para producirlos.
Los dueños del poder global saben que la continuidad del capitalismo es imposible. El Club de Roma, una ONG del sistema preocupada del futuro, encargó un estudio al norteamericano  Instituto Tecnológico de Massachusetts cuyo informe fue publicado en 1972 con el nombre de Los límites al crecimiento. Su conclusión fue quesi el actual incremento de la población mundial, la industrialización, la contaminación, la producción de alimentos y la explotación de los recursos naturales se mantiene sin variación, alcanzará los límites absolutos de crecimiento en la Tierra durante los próximos cien años”. Lo mismo está demostrado matemáticamente: “Si la economía creciera un 3% anual durante el siglo 21 el producto debería doblarse cada 23 años, el 2100 habría aumentado un 1600%, el 2115 un 3200%, el 2138 un 6400%...” (1).
La economía actual solo está agotando de manera irresponsable y egoísta recursos que deberían estar a disposición de la humanidad durante millones de años.
El empobrecimiento que sufre el planeta es indesmentible. Cada año la extracción de petróleo baja un 6% y descienden las reservas de gas y carbón. Cada vez hay más demanda y escasez de agua, la World Wildlife Fund después de estudiar más de 400 sistemas fluviales concluyó que cerca de 2.700 millones de personas sufren falta de agua al menos un mes del año. La sobreexplotación de animales y flora por razones económicas pone a cada vez más especies bajo amenaza de extinción, situación en la que se encuentran ya el 41 por ciento de los anfibios, el 25 por ciento de los mamíferos, el 13 por ciento de las aves y el 30 por ciento de las coníferas. Los océanos están al borde de una extinción masiva comparable a la de eras prehistóricas (2), el 90% de algunas especies de peces ha desaparecido por la sobrepesca y científicos advierten que toda la pesca comercial podría colapsar en las próximas décadas. Yacimientos de manganeso, bauxita, rodio, cobalto fueron declarados lugares estratégicos por Estados Unidos, al ritmo actual el cobre se habrá agotado en 115 años, China ante el declive de sus reservas de tierras raras para garantizar su futuro ordenó restringir la producción y racionalizar su uso. La escasez de tierras de cultivo se suple con la tala de selvas, cada año se destruyen 9,4 millones de hectáreas, en 2010 la deforestación amazónica aumentó en un 994% respecto al 2009 (3), el capital multinacional de Europa, EEUU, Asia, para su seguridad alimentaria ha comprado 26 millones de hectáreas en Argentina y Brasil, según el Banco Mundial el año 2011 extranjeros acapararon 41 millones de hectáreas de tierras cultivables africanas.
A lo anterior se suman otros problemas muy graves, el cambio climático, la sobreproducción industrial, la fragilidad financiera, el aumento de población, la falta de puestos de trabajo, el peligro de guerra nuclear. El capitalismo podría eventualmente superarlos, pero no el agotamiento de recursos naturales.
En el futuro una nueva civilización obligadamente tendrá que ser sostenible, de economía mundial, decrecida, planificada y consumo racionado. La vida material austera solo irá acompañada del goce ilimitado de la cultura, educación, arte, recreación. Es la única forma de impedir la desaparición de la especie humana.Esa época por venir podrá tener un régimen fascista mundial para los poderosos de Occidente o uno socialista solidario al servicio de toda la humanidad y las especies. La opción anterior entre capitalismo y socialismo ahora es ecofascismo o ecosocialismo.
El proyecto nazi occidental de las élites capitalistas existe y tiene como objetivos apoderarse de todos los recursos naturales del planeta, instaurar el gobierno de las corporaciones y eliminar una parte de la población. Se materializa mediante un proceso permanente que utiliza pretextos para justificar cada avance. Su instrumento en última instancia decisivo es el poder militar.
El plan nunca se ha publicado pero se puede inferir de declaraciones de personas representativas y de las acciones del bloque.
James Blaine que presidió en Washington la primera Conferencia Panamericana en 1890 expresó “… debemos ser amos absolutos del continente americano y de las aguas que lo rodean. Logrado esto no hay plan de conquista territorial o comercial que no podamos ejecutar con éxito. (4)
George Kennan, figura clave de la Doctrina Truman para la Guerra Fría, escribió: “Poseemos cerca de un 50% de la riqueza del mundo, pero sólo un 6,3% de su población... Nuestra verdadera tarea en el período venidero es diseñar un modelo de relaciones que nos permita mantener esta posición de disparidad... para hacerlo tenemos que deshacernos de todo sentimentalismo… ; nuestra atención tendrá que concentrarse por doquier en nuestros objetivos nacionales inmediatos... Deberíamos dejar de hablar de objetivos vagos e irreales como ser los derechos humanos, el aumento de los niveles de vida, y la democratización. No está lejano el día en el que vamos a tener que tratar en conceptos directos de poder. Mientras menos nos entraben las consignas idealistas, tanto mejor.” (5)
Esta mentalidad nazi fue expresada ahora por el rabino Yitzhak Shapira: Si en tiempo de guerra la presencia de un no judío pone en peligro la vida de un judío está permitido matarlo aunque no tenga ninguna responsabilidad por la situación; se recomienda matar a los que apoyen o animen a los enemigos; se puede matar civiles enemigos si eso favorece la guerra: está permitido matar niños si es evidente que de mayores pueden resultar "dañinos". (6)
El poderoso Club Bilderberg de empresarios, militares y políticos de las potencias occidentales promueve una economía de crecimiento cero, la reducción de la población y un orden mundial de un gobierno, un ejército, una economía y una ideología. Un participante, el banquero James P. Warburg, afirmó: “Guste o no guste tendremos un gobierno mundial. La única cuestión es si será por concesión o por imposición”.
Noam Chomsky explica que “La doctrina de Bill Clinton era que EEUU estaba autorizado a utilizar la fuerza militar para asegurar ‘el acceso desinhibido a mercados clave, suministros energéticos y recursos estratégicos’, sin siquiera la necesidad de inventar pretextos…”.
La OTAN el único bloque militar mundial, declara que su misión es la defensa del modo de vida de los países desarrollados que la controlan, es decir de asegurar su alto consumo. Creada para el Atlántico norte ahora se expande hacia el este y sur globales. En los últimos doce años liderada por Estados Unidos ha realizado acciones de guerra contra Yugoslavia, Afganistán, Iraq, Somalia, Sudán, Pakistán, Yemen y Libia.
El gigantesco y costoso aparato militar de Estados Unidos está pensado para operar en todo el planeta. Está presente en el espacio extraterrestre y ciberespacio, todos los océanos, más de 800 bases en el extranjero; tiene un programa de cohetes para alcanzar cualquier lugar de la Tierra en una hora. Su enorme fuerza terrestre y aérea, la declaración de emplear armas nucleares, el desarrollo de potentes bombas convencionales, el escudo antimisiles que permite golpear con impunidad, la preparación para hacer guerras simultáneas, no tienen otra finalidad que la voluntad de imponer un imperio de carácter absoluto.
La política actual de esas potencias persigue claramente las metas de esa estrategia futurista.
El control de los recursos: guerra en Libia, secesión de Sudán, desestabilización de Venezuela, plan de ataque a Irán, (países con petróleo). El poder único: cerco geográfico a China y Rusia, Estados Unidos que tiene once portaaviones le pide a China que explique para qué necesita el único que posee, (los dos países con posibilidad de enfrentarse con éxito a Occidente). La reducción de la población: indiferencia por 1000 millones de personas con hambre crónica, 1200 millones que carecen de agua potable, 10 millones de niños que mueren antes de los cinco años por causas evitables, (menos consumidores y territorios despoblados).
Atilio Boron devela esta política de conquista: “el (objetivo) fundamental, a largo plazo, es el control de la Amazonía, lugar donde se depositan enormes riquezas que el imperio, en su desorbitada carrera hacia la apropiación excluyente de los recursos naturales del planeta, desea asegurar para sí sin nadie que se entrometa en lo que su clase dominante percibe como su hinterland natural: agua, minerales estratégicos, petróleo, gas, biodiversidad y alimentos. Para los más osados estrategas estadounidenses la cuenta amazónica, al igual que la Antártida, es un área de libre acceso en donde no se reconocen soberanías nacionales y abierta, por eso mismo, a quienes cuenten con "los recursos tecnológicos y logísticos" que permitan su adecuada explotación. Es decir, los Estados Unidos… ¿O es que alguien tiene dudas de que, cuando llegue el momento, Estados Unidos no vacilará un segundo en apelar a la fuerza para defender sus vitales intereses amenazados por la imposibilidad de acceder a los recursos naturales encerrados en esa región?”.
Pepe Escobar adelanta sobre el futuro: “De las guerras por la energía a las guerras por el agua, el siglo XXI será testigo de una feroz lucha por los restantes recursos naturales del mundo. El tablero de este ajedrez es global. Los riesgos son enormes. La mayoría de las batallas serán invisibles. Todas serán cruciales… Así, no es extraño que el periódico China Military, publicado por el Ejército Popular de Liberación (EPL) chino, así como algunos sectores del mundo académico, afirmen ya abiertamente que China debe abandonar la política de perfil bajo adoptada desde la época de Deng Xiaoping y apostar por un ejército mayor, capaz de defender sus intereses estratégicos en todo el mundo…”.
El socialismo para la nueva civilización mundial, por el contrario, debe compartir los recursos naturales, establecer la paz, seguridad e igualdad para todos, crear una red democrática para el gobierno mundial, definir una estrategia de lucha frente al proyecto de los dueños de las corporaciones, sus militares y sus masas.
Desgraciadamente el discurso del socialismo muestra un interés secundario por el futuro. Los socialistas no ignoran que el sistema está en su etapa final pero conservan como propuesta un crecimiento económico permanente en una sociedad justa. Por su carácter científico la mayoría debe tener conciencia que eso es imposible, pero su interés de ganar adhesión electoral para ser gobierno no les permite criticar la demanda popular por consumismo.
El deseo generalizado de consumo depredador es un impedimento insalvable hoy para el socialismo de futuro. En la actualidad se le considera un derecho parte de la libertad y miles de millones lo han ejercido aunque sea mínimamente. Ya en 1920 Georg Lukács sostenía: "El proletariado sigue intensamente preso en las formas intelectuales y emocionales del capitalismo”.
Luigino Bracci dice de Venezuela: “Cuando falló la aprobación de la reforma constitucional en diciembre de 2007, Chávez comprendió que el pueblo no estaba listo para una radicalización de la revolución. Fue el pueblo el que le dijo "No" a un montón de cambios realmente revolucionarios, y Chávez lo dijo aquella vez: había que "bajarle dos" a la revolución. Los famosos 5 motores se apagaron y se tuvo que suspender un montón de cambios socialistas que nos tenían llenos de expectativas… Y estemos claros: La mayoría de los venezolanos, por muy chavistas que se digan, han terminado creyendo que el socialismo es que les llegue más dinero en sus quincenas, más tickets de alimentación, que el gobierno les dé una casa, una nevera barata, un carro iraní, un trabajo en el gobierno. Que tengas un médico que te atienda gratuitamente. Que el chamo estudie gratis. Pareciera que socialismo es simplemente pedir y recibir.” (7)
El poder todavía lo tienen los capitalistas. Rusia, China, Vietnam, los países del este europeo, prueban que las condiciones imperantes conducen a ellos. Cuba para enfrentar sus dificultades económicas apoya la formación de un sector de empresarios privados.
Los socialistas de futuro a pesar de la incomprensión del momento deben explicar claramente su propuesta sostenible solidaria, el decrecimiento inevitable, el peligro nazicorporativo. Tienen que integrarse como minoría en la base para impulsar desde ya los cambios que se correspondan con el programa.
En la civilización socialista todos tendrán los bienes y servicios en el nivel que permita la conservación de la humanidad millones de años. El humano debe vivir con la naturaleza y en sus límites. Los goces inmateriales son los únicos inagotables.

Referencias
1 George Monbiot, El problema del aumento de la población es importante pero ni mucho menos está entre los primeros de la lista
3 Informe del Instituto del Hombre y el Medio Ambiente de la Amazonia (AMAZON) de Brasil.
4 Documentales Telesur
5 George Kennan en “Policy Planning Study 23,” elaborado para el Departamento de Estado en 1948. Citado en Noam Chomsky: “What Uncle Sam Really Wants,” p. 11.
6 Uri Avnery Los ayatolás judíos http://www.rebelion.org/noticia.php?id=132309
7 Luigino Bracci, Socialismo: Quiero mi carro, mi casa, mi nevera, mi buen sueldo y que todo sea bonito siempre, http://www.rebelion.org/noticia.php?id=131002

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domenica 17 giugno 2012

“COCINAN NUEVO PACTO DE PUNTO FIJO”: ENTREVISTA A DOUGLAS BRAVO, por Myriam Mosquera

Tercer Camino
DUGLAS BRAVO (PRV-TERCER CAMINO) no descarta acuerdos Gobierno-oposición.
  

"Chávez y Capriles representan la vieja civilización capitalista” advierte Douglas Bravo, ex guerrillero y líder del Partido Revolucionario de Venezuela Tercer camino.
Por: Myriam Mosquera
Tomado de La Razón
Nuevamente, ex comandante guerrillero y líder del Partido de la Revolución Venezolana-Tercer Camino, Douglas Bravo, recurre al escepticismo que lo caracteriza, ante la situación política del país, especialmente con las venideras elecciones presidenciales del venidero 7 de Octubre.

Con una tesis que dice ser original, revela que si hay salidas democráticas, pacificas, populares y de fuerza, “con un  hecho constituyente originario, de pueblo desde abajo, un 19 Abril, pues, que tumba todo un gobierno”. Pero, para algunos analistas políticos esta situación estaría fuera de contexto, aunque Bravo sostiene que ninguno de los candidatos a la presidencia, ni Chávez ni Capriles, ofrecen el cambio de timón que necesita Venezuela.
Tal vez, por reminiscencia a su vocación abstencionista extremo, el ex guerrillero afirma: “soy disidente electoral, estoy en la utopía, no acompaño a ninguno de los dos candidatos, me voy por el tercer camino, la tercera vía, como una forma de tener la nueva oposición que necesita el país”
¿Continua vigente su tesis de constituyente originaria, y si esta se diera, participaría como candidato a la presidencia como lo afirmo en una oportunidad?
La tesis de constituyente originaria la empezamos a plantear en una asamblea de obreros, con gente de utopía-tercer camino. Se planteó porque nos basamos en que la constituyente originaria se lleva a cabo, cuando es producto de hechos constituyentes originarios, es decir, hechos desde el pueblo hacia arriba, como por ejemplo un 19 de abril que tumbo todo un gobierno. Para nosotros continuar vigentes y hacemos análisis concretos del cuadro electoral venezolano que presenta varios escenarios: una elección donde participe Chávez y su contendor Capriles, pero esto no producirá ningún cambio favorable para el país, tenemos otro escenario, un golpe de estado de fuerzas conservadoras, tampoco favorable para la soberanía nacional. También tenemos un auto golpe para que no se den las elecciones, con el argumento de desestabilización.
Un hecho constituyente originario, es una movilización popular como la del 19 de Abril, con todo el pueblo en la calle, sin distingos de ideologías, también puede ser un 21 de Enero, que fue cuando se hizo la huelga contra Pérez Jiménez. Aquí participaría el pueblo, eso es un hecho constituyente originario. Yo, lanzaría mi candidatura presidencial si me dan el respaldo las corrientes que me representan o se pudiera lanzar un candidato que emerja dentro de las corrientes verdaderamente patrióticas, no las que hoy tenemos que son capitalistas, es decir, la de Chávez y Capriles”
Aquí hay que ponerle mucho cuidado con eso que llaman Consejo de Estado, puede ser que Chávez se refiera a esto cuando se presente en el CNE, a inscribir su candidatura.
A usted se le ha acusado de hacerle el juego a la extrema derecha, pues en febrero del 2011 habló de conducir una manifestación de 50 ó 100 mil personas para tomar Miraflores ¿Sigue creyendo en esa tesis?
A mi me acusaron de eso, nosotros propusimos una manifestación popular, pero no era de extrema derecha, llamamos al pueblo al tercer camino, a la tercera vía como solución para resolver tantos conflictos del País. Nosotros no estamos ni con Rusia, China, ni con Estados Unidos. En el mundo entero, no ha habido felicidad, igualdad, tampoco en Venezuela. Queremos que surja en Venezuela la nueva oposición.

RED UTOPIA ROJA – Principles / Principios / Princìpi / Principes / Princípios

a) The end does not justify the means, but the means which we use must reflect the essence of the end.

b) Support for the struggle of all peoples against imperialism and/or for their self determination, independently of their political leaderships.

c) For the autonomy and total independence from the political projects of capitalism.

d) The unity of the workers of the world - intellectual and physical workers, without ideological discrimination of any kind (apart from the basics of anti-capitalism, anti-imperialism and of socialism).

e) Fight against political bureaucracies, for direct and councils democracy.

f) Save all life on the Planet, save humanity.

g) For a Red Utopist, cultural work and artistic creation in particular, represent the noblest revolutionary attempt to fight against fear and death. Each creation is an act of love for life, and at the same time a proposal for humanization.

* * *

a) El fin no justifica los medios, y en los medios que empleamos debe estar reflejada la esencia del fin.

b) Apoyo a las luchas de todos los pueblos contra el imperialismo y/o por su autodeterminación, independientemente de sus direcciones políticas.

c) Por la autonomía y la independencia total respecto a los proyectos políticos del capitalismo.

d) Unidad del mundo del trabajo intelectual y físico, sin discriminaciones ideológicas de ningún tipo, fuera de la identidad “anticapitalista, antiimperialista y por el socialismo”.

e) Lucha contra las burocracias políticas, por la democracia directa y consejista.

f) Salvar la vida sobre la Tierra, salvar a la humanidad.

g) Para un Utopista Rojo el trabajo cultural y la creación artística en particular son el más noble intento revolucionario de lucha contra los miedos y la muerte. Toda creación es un acto de amor a la vida, por lo mismo es una propuesta de humanización.

* * *

a) Il fine non giustifica i mezzi, ma nei mezzi che impieghiamo dev’essere riflessa l’essenza del fine.

b) Sostegno alle lotte di tutti i popoli contro l’imperialismo e/o per la loro autodeterminazione, indipendentemente dalle loro direzioni politiche.

c) Per l’autonomia e l’indipendenza totale dai progetti politici del capitalismo.

d) Unità del mondo del lavoro mentale e materiale, senza discriminazioni ideologiche di alcun tipo (a parte le «basi anticapitaliste, antimperialiste e per il socialismo».

e) Lotta contro le burocrazie politiche, per la democrazia diretta e consigliare.

f) Salvare la vita sulla Terra, salvare l’umanità.

g) Per un Utopista Rosso il lavoro culturale e la creazione artistica in particolare rappresentano il più nobile tentativo rivoluzionario per lottare contro le paure e la morte. Ogni creazione è un atto d’amore per la vita, e allo stesso tempo una proposta di umanizzazione.

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a) La fin ne justifie pas les moyens, et dans les moyens que nous utilisons doit apparaître l'essence de la fin projetée.

b) Appui aux luttes de tous les peuples menées contre l'impérialisme et/ou pour leur autodétermination, indépendamment de leurs directions politiques.

c) Pour l'autonomie et la totale indépendance par rapport aux projets politiques du capitalisme.

d) Unité du monde du travail intellectuel et manuel, sans discriminations idéologiques d'aucun type, en dehors de l'identité "anticapitaliste, anti-impérialiste et pour le socialisme".

e) Lutte contre les bureaucraties politiques, et pour la démocratie directe et conseilliste.

f) Sauver la vie sur Terre, sauver l'Humanité.

g) Pour un Utopiste Rouge, le travail culturel, et plus particulièrement la création artistique, représentent la plus noble tentative révolutionnaire pour lutter contre la peur et contre la mort. Toute création est un acte d'amour pour la vie, et en même temps une proposition d'humanisation.

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a) O fim não justifica os médios, e os médios utilizados devem reflectir a essência do fim.

b) Apoio às lutas de todos os povos contra o imperialismo e/ou pela auto-determinação, independentemente das direcções políticas deles.

c) Pela autonomia e a independência respeito total para com os projectos políticos do capitalismo.

d) Unidade do mundo do trabalho intelectual e físico, sem discriminações ideológicas de nenhum tipo, fora da identidade “anti-capitalista, anti-imperialista e pelo socialismo”.

e) Luta contra as burocracias políticas, pela democracia directa e dos conselhos.

f) Salvar a vida na Terra, salvar a humanidade.

g) Para um Utopista Vermelho o trabalho cultural e a criação artística em particular representam os mais nobres tentativos revolucionários por lutar contra os medos e a morte. Cada criação é um ato de amor para com a vida e, no mesmo tempo, uma proposta de humanização.