L’associazione Utopia rossa considera suo fondamento politico il principio secondo cui il fine non giustifica i mezzi, ma nei mezzi si deve riflettere l’essenza del fine. Non ha programmi politici, come del resto non ne aveva la Prima internazionale. Nonostante le più diverse provenienze ideologiche dei suoi sostenitori, essa ritiene che l’anticapitalismo dilagato dopo l’inizio dell’Antirivoluzione russa (dicembre 1917) sia stato motivato fondamentalmente da idee precapitalistiche, cioè retrograde, e non da progetti di civiltà in grado di superare il capitalismo sviluppando ulteriormente i suoi modelli di democrazia. Ciò spiega anche il prevalere, nella storia della cosiddetta «sinistra», di simpatie per i regimi dittatoriali di ogni specie e colore. Utopia rossa si batte contro l’ulteriore diffusione di ideologie precapitalistiche vecchie e nuove (in campo politico, culturale, ecologico, religioso ecc.), come parte della sua battaglia per il superamento del capitalismo, se si vuole salvare la vita sulla Terra con la sua umanità. In questo senso la sua utopia continua ad essere rossa.

The Red Utopia association considers its political foundation to be the principle that the end does not justify the means, but that the means must reflect the essence of the end. It has no political program, just as the First International did not. Despite the diverse ideological backgrounds of its supporters, it believes that the anti-capitalism that spread after the start of the Russian Anti-Revolution (December 1917) was fundamentally motivated by pre-capitalist – that is, retrograde – ideas, and not by civilizational projects capable of overcoming capitalism and of further developing its democratic models. This also explains the prevalence, throughout the history of the so-called «left», of sympathies for dictatorial regimes of all kinds and colors. Red Utopia fights against the further spread of old and new pre-capitalist ideologies (in the political, cultural, ecological, religious, and other fields) as part of its battle to overcome capitalism, if life on Earth, including its humanity, is to be saved. In this sense, its utopia remains red.

PER SAPERNE DI PIÙ CI SONO UNA COLLANA DI LIBRI E UN BLOG IN VARIE LINGUE…

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domenica 19 novembre 2017

¿‘TIMOCHENKO’ PRESIDENTE DE COLOMBIA?, por Marcelo Colussi

IN DUE LINGUE (Spagnolo, Inglese)
EN DOS IDIOMAS (Español, Inglés)

Firma del acuerdo de paz entre Juan Manuel Santos y el comandante Timochenko.
Cartagena de Indias, 26 de septiembre de 2016 © Presidencia El Salvador
Rodrigo Londoño Echeverri, mejor conocido por su nombre de guerra ‘Timochenko’, líder de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), aspira a la presidencia de su país. Es difícil predecir qué sucederá en las próximas elecciones presidenciales en mayo de 2018, pero de ganarlas Timochenko, ¿qué podría pasar?
Ante todo, dos consideraciones: 1) el más profundo respeto por la lucha de un movimiento revolucionario armado como las FARC, y 2) esto no es un caprichoso ejercicio de futurología.
Decimos esto para que quede claro que en modo alguno se está cuestionando la participación de una fuerza de izquierda –hasta hace poco alzada en armas– en una justa electoral dentro de los marcos de las democracias vigiladas y “a cuentagotas” que puede permitir el sistema capitalista. En todo caso, esa participación es una maniobra política, quizá útil en este momento (quizá, incluso lo único posible en las actuales circunstancias), y de ningún modo podríamos enjuiciarla. La lucha política, por supuesto, admite muchas variantes.
Al mismo tiempo, como otra consideración indispensable para completar lo anterior, de ningún modo se está llamando a continuar la lucha revolucionaria por vía armada. Eso, lo vemos en forma descarnada, en este momento no tiene espacio político para crecer, distintamente a lo que ocurrió en el contexto latinoamericano cinco décadas atrás.
Más aún: no tiene el más mínimo espacio siquiera para nacer, pero eso es válido sólo en este momento puntual, ahora que estamos en el auge del neoliberalismo y la desmovilización del campo popular.
¿Cómo seguirá la lucha revolucionaria por un cambio social en el futuro? No lo sabemos. Es probable que se rearmen guerrillas, ¿por qué no? Pero hoy por hoy, definitivamente no hay posibilidades. ¿Los hackers serán una opción, o la victoria electoral en poderes locales, como alcaldías? No está claro. Habrá que inventarlo.
¿Qué pasaría si Timochenko ganara las elecciones?
El presente no pretende ser un análisis de la figura personal de este guerrillero colombiano; es, en todo caso, una tentativa de interpretar una realidad compleja, donde el comandante de las FARC devenido político en los marcos de la actual institucionalidad tiene un limitado –quizá muy limitado– margen de acción.
Por lo pronto, el grueso de la prensa comercial lo criminaliza. El latiguillo del castro-comunismo y el fracaso del chavismo es el coro que le acompaña ya desde ahora.
Sin embargo, lo que es importante es llamar la atención sobre el limitado margen que Timochenko tiene. ¿Qué es posible modificar dentro de la institucionalidad capitalista? ¿Es posible modificar algo? ¿Vale la pena intentarlo? ¿Para qué entrar en la contienda electoral como un partido político más de la clase dominante?
Todas estas preguntas merecen largos y complejos desarrollos. Un pequeño texto como el actual no pretende agotarlas, pero sí dejarlas indicadas.
¿Hasta dónde se puede cambiar algo sustancial dentro del sistema de partidos políticos burgueses? La experiencia muestra que hay límites infranqueables. La socialdemocracia (capitalismo con rostro humano, políticas keynesianas, regulaciones “humanistas” dentro de la lógica despiadada del mercado) ha logrado sociedades medianamente equilibradas, pero solo en muy contados países.
De hecho, eso presupone una división internacional del trabajo donde la renta capitalista llega a unos pocos lugares que se pueden permitir esos “lujos”.
¿Por qué no resultan los planteos socialdemócratas en la mayoría de naciones del llamado Tercer Mundo? Porque la explotación y extracción de plusvalía no permite repartir con equidad el producto del trabajo social (la riqueza generada por el trabajo), pues esa diferencia es la condición previa de la insultante riqueza de la clase dominante.
Aunque el pastel de riqueza da para todos, el sistema no permite su repartición equitativa, porque contiene en sí mismo esa negación insalvable: los ricos son ricos porque hay pobres, y punto.
Si se trata de repartir equitativamente esa riqueza logrando una auténtica justicia social, el sistema capitalista no lo puede permitir, aunque quisiera (¡y no quiere!). Lo más a que puede aspirar es a un esquema donde el Estado juega un papel regulador, facilitando políticas sociales que beneficien medianamente a las mayorías. Pero no puede ir más allá.
Entonces el juego de los partidos políticos de la derecha no puede ir más allá de una relativa regulación de la renta generada por la clase trabajadora. Igualar realmente las condiciones de vida confiriendo poder a los trabajadores está absolutamente imposibilitado. ¡Eso es socialismo!
Dicho de otro modo: los partidos políticos burgueses están para administrar el sistema, no para cambiarlo. Las FARC, como cualquier grupo revolucionario que se alzó en armas, intentaron cambiar el sistema, no administrarlo con prolijidad y mesurada corrección, no con saco y corbata y “bien portados”, según la lógica dominante. Si Timochenko llegara a ser presidente, ¿podría cambiar estructuras de base? O… ¿tendrá que ponerse el saco y la corbata?
La historia demuestra –lamentablemente con mucha sangre y dolor de por medio– que esos cambios reales vía urnas no son posibles. Toda vez que una administración surgida de una elección popular en los marcos del capitalismo quiso ir más allá de lo que el sistema permite –como Salvador Allende en Chile o Jacobo Árbenz en Guatemala– fue duramente golpeada. En todo caso, el sistema se permite cambios cosméticos, no más. ¿Podría Rodrigo Londoño ‘Timochenko’ cambiar eso?

sabato 8 aprile 2017

TRAS EL TRIUNFO DE LA IZQUIERDA EN ECUADOR: ¿RETROCEDE LA DERECHA LATINOAMERICANA?, por Marcelo Colussi

IN DUE LINGUE (Spagnolo, Inglese)
EN DOS IDIOMAS (Español, Inglés)

Lenín Moreno
Las recientes elecciones en Ecuador, con el triunfo del candidato de la izquierda, Lenín Moreno, son una bocanada de aire fresco para el campo popular, una cuota de esperanza. Para los ecuatorianos, ello da la posibilidad de continuar con las medidas de corte social iniciadas anteriormente por el gobierno de Rafael Correa.
De haber ganado el candidato de la derecha, Guillermo Lasso, esas políticas hubieran sido radicalmente suprimidas, y la sociedad en su conjunto hubiera sido llevada a modelos del más salvaje capitalismo con matices semifeudales, tal como fue por siglos en el país.
El triunfo de Moreno mantiene los avances registrados en estos años. En ese sentido: transmite esperanza, es una buena noticia.
Ahora bien: para los trabajadores, los pobres y excluidos de todo el continente latinoamericano, es difícil pensar que esto sea una barrera que frene el capitalismo salvaje imperante, habitualmente conocido como “neoliberalismo”.
En todo caso, conviene analizar más en detalle qué se juega ahí, y el escenario en que se dieron las elecciones.
Desde hace décadas en toda Latinoamérica -en todo el mundo, y por supuesto, también en Ecuador- se han impuesto políticas de un capitalismo extremo, eufemísticamente llamado “neoliberalismo”.
Ponemos énfasis en lo de “eufemismo”, porque desde algún tiempo también pareciera que el gran enemigo a vencer -al menos desde el campo popular- es ese neoliberalismo. En otros términos: sería esa “deformación monstruosa” que desde hace años parece haberse enseñoreado del planeta, un capitalismo que prioriza el libre mercado y la empresa privada por sobre el Estado.
Ese “malo de la película” representaría el gran problema, la causa de nuestras desventuras, de la exclusión.
Estos últimos años, desde fines del siglo pasado aproximadamente, se dio una serie de gobiernos medianamente progresistas en la región latinoamericana. Con la llegada de Hugo Chávez a la presidencia de Venezuela se recuperó un discurso que parecía condenado al museo, hundido al mismo tiempo que la Guerra Fría.
En el campo popular volvió a hablarse entonces de revolución, de socialismo, de antiimperialismo. El ideario socialista parecía retornar. Para superar las estreches y estigmas del estalinismo de la era soviética, fue surgiendo la idea de socialismo del siglo XXI.

lunedì 7 novembre 2016

IDEAS FUERZA SOBRE LA REVISIÓN MODERNA DEL MARXISMO EXPUESTAS EN LAS UU’S DE BOLIVIA, por Carlos Barragán Vargas

Una recensione al libro di Barragán (15 febbraio 2015)
Una reseña del libro de Barragán (15 de febrero de 2015)
in Utopia Rossa/Utopía Roja

http://utopiarossa.blogspot.it/2015/02/sobre-la-revolucion-del-celular-por.html

IN DUE LINGUE (Spagnolo, Inglese)
EN DOS IDIOMAS (Español, Inglés)

Estimado Roberto!
Me alegro saludarte y tener la oportunidad de intercambiar ideas contigo.
Efectivamente sigo los artículos que producen Uds. pero debe ser franco contigo en el sentido que lo hago para enterarme de lo producido por muchos compañeros que están en una línea que para mí resulta radical.
Como puedes interpretar del artículo que contiene las ideas-fuerza de mi actuación en mi país, estoy en una línea mas investigativa y tratando de entender las razones por las que generaciones de revolucionarios a nivel mundial fracasan en la construcción de la nueva sociedad. Nosotros mismos hemos vivido casi todos los experimentos: la lucha de masas: la lucha guerrillera, la lucha democrática y ahora la lucha de los movimientos sociales e indígenas. Igualmente y aunque mejor ubicados que Venezuela los síntomas son de retroceso porque nos devora la corrupción y lo único que se está logrando en mi país es la construcción de una nueva burguesía.
La línea que tienen Uds. es a mi entender de exaltación de la heroicidad en la lucha contra el imperialismo sea del Che o por ejemplo del c. Blanco que dicho sea de paso estuvo en contacto en su momento con un medio hermano mío, connotado dirigente del PCB. Esa línea expresa en cierto modo una visión dicotómica de la evolución social. Mi esfuerzo contenido en el libro La revolución del Celular y cuyo contenido no ha sido considerado por mis propios cc. marxistas tuvo que ser promocionado en conferencias con el título de “La revisión moderna del Marxismo”. Parece que ahora sí le pondrán atención y mi libro es, en los hechos, un intento de dar respuesta a los esfuerzos que hacen todavía miles de revolucionarios tratando de obtener la sociedad pronosticada por Marx. Desde ese punto de vista, considero al capitalismo no como un enemigo al que es necesario aniquilar sino un sistema que es necesario superar y tal como tú dices un sistema poderoso que debe ser superado con mucha inteligencia y con las consignas correctas de lucha.
Todo mi libro conduce entonces a las tres consignas que para mí son revolucionarias y no reformistas como se puede pensar: a) Límite a las ganancias de las empresas e individuos (que conducirá en una primera etapa a la democratización del capital y en una segunda a plantear nuevamente la socialización de los principales medios de producción de la sociedad); b) eliminación del dinero físico y generalización del dinero electrónico y c) uso del celular “integral” que pondrá los límites a la corrupción que es la que hace caer todos los experimentos prematuros de construcción de la nueva sociedad.
Tengo 80 años y eso no me impide realizar a lo largo de todo mi páis los trabajos de esclarecimiento que realizaba cuando era un inberbe militante comunista y es porque creo firmemente en esa nueva sociedad que debe ser conseguida a pesar o mejor dicho a causa de todos nuestros fracasos.
Aquí en nuestro país, Álvaro García Linera, con todo el aparato del Estrado, ha influido en crear la línea de “mirar el mundo desde Bolivia”. Ahora mismo se prepara para el 10/11 la publicación del libro de un paisano tuyo que se llama Diego Fusaro con el título de: Capitalismo flexible, precariedad y nuevas formas del conflicto. Para mí ese libro es un rebuscar en el “baúl de la abuela”, es decir revisar a Marx sin sacar ninguna conclusión práctica para la lucha por la nueva sociedad. En todo caso debo reconocer que mi libro está en la línea de mirar el mundo desde Bolivia (porque lo que digo en mi resúmen es más para los países del primer mundo que para nosotros) pero en una línea independiente de lo que hace Álvaro.
Finalmente, estimado Roberto, comprenderé perfectamente que no salga publicado la síntesis que te mandé como resúmen de mi libro La revolución del Celular o “La revisión moderna del Marxismo” porque evidentemente no se encuentra en la orientación de la red de UTOPIA ROJA. En todo caso me parece que con una introducción de alerta para tus lectores podrían ser muy útiles las reflexiones planteadas […].
Un fuerte abrazo,
Carlos

1. Marx predijo correctamente que una nueva sociedad advendría luego del capitalismo.
2. Se equivocó al pensar que esa sociedad estaba cercana.
3. Lenin se equivocó al identificar las condiciones objetivas y subjetivas para la toma del poder con la existencia de condiciones para la construcción del socialismo.
4. Kautsky acertó en 1919 al afirmar que Lenin no construiría el socialismo sino una dictadura.
5. Berstein acertó en proponer a la socialdemocracia como el régimen posible y más avanzado que posteriormente creó el “estado de bienestar” del que gozaron los europeos.
6. El “socialismo real” se derrumbó por una falta de libertades, menor dinamicidad productiva del sistema estatista y sobre todo por la corrupción.

RED UTOPIA ROJA – Principles / Principios / Princìpi / Principes / Princípios

a) The end does not justify the means, but the means which we use must reflect the essence of the end.

b) Support for the struggle of all peoples against imperialism and/or for their self determination, independently of their political leaderships.

c) For the autonomy and total independence from the political projects of capitalism.

d) The unity of the workers of the world - intellectual and physical workers, without ideological discrimination of any kind (apart from the basics of anti-capitalism, anti-imperialism and of socialism).

e) Fight against political bureaucracies, for direct and councils democracy.

f) Save all life on the Planet, save humanity.

g) For a Red Utopist, cultural work and artistic creation in particular, represent the noblest revolutionary attempt to fight against fear and death. Each creation is an act of love for life, and at the same time a proposal for humanization.

* * *

a) El fin no justifica los medios, y en los medios que empleamos debe estar reflejada la esencia del fin.

b) Apoyo a las luchas de todos los pueblos contra el imperialismo y/o por su autodeterminación, independientemente de sus direcciones políticas.

c) Por la autonomía y la independencia total respecto a los proyectos políticos del capitalismo.

d) Unidad del mundo del trabajo intelectual y físico, sin discriminaciones ideológicas de ningún tipo, fuera de la identidad “anticapitalista, antiimperialista y por el socialismo”.

e) Lucha contra las burocracias políticas, por la democracia directa y consejista.

f) Salvar la vida sobre la Tierra, salvar a la humanidad.

g) Para un Utopista Rojo el trabajo cultural y la creación artística en particular son el más noble intento revolucionario de lucha contra los miedos y la muerte. Toda creación es un acto de amor a la vida, por lo mismo es una propuesta de humanización.

* * *

a) Il fine non giustifica i mezzi, ma nei mezzi che impieghiamo dev’essere riflessa l’essenza del fine.

b) Sostegno alle lotte di tutti i popoli contro l’imperialismo e/o per la loro autodeterminazione, indipendentemente dalle loro direzioni politiche.

c) Per l’autonomia e l’indipendenza totale dai progetti politici del capitalismo.

d) Unità del mondo del lavoro mentale e materiale, senza discriminazioni ideologiche di alcun tipo (a parte le «basi anticapitaliste, antimperialiste e per il socialismo».

e) Lotta contro le burocrazie politiche, per la democrazia diretta e consigliare.

f) Salvare la vita sulla Terra, salvare l’umanità.

g) Per un Utopista Rosso il lavoro culturale e la creazione artistica in particolare rappresentano il più nobile tentativo rivoluzionario per lottare contro le paure e la morte. Ogni creazione è un atto d’amore per la vita, e allo stesso tempo una proposta di umanizzazione.

* * *

a) La fin ne justifie pas les moyens, et dans les moyens que nous utilisons doit apparaître l'essence de la fin projetée.

b) Appui aux luttes de tous les peuples menées contre l'impérialisme et/ou pour leur autodétermination, indépendamment de leurs directions politiques.

c) Pour l'autonomie et la totale indépendance par rapport aux projets politiques du capitalisme.

d) Unité du monde du travail intellectuel et manuel, sans discriminations idéologiques d'aucun type, en dehors de l'identité "anticapitaliste, anti-impérialiste et pour le socialisme".

e) Lutte contre les bureaucraties politiques, et pour la démocratie directe et conseilliste.

f) Sauver la vie sur Terre, sauver l'Humanité.

g) Pour un Utopiste Rouge, le travail culturel, et plus particulièrement la création artistique, représentent la plus noble tentative révolutionnaire pour lutter contre la peur et contre la mort. Toute création est un acte d'amour pour la vie, et en même temps une proposition d'humanisation.

* * *

a) O fim não justifica os médios, e os médios utilizados devem reflectir a essência do fim.

b) Apoio às lutas de todos os povos contra o imperialismo e/ou pela auto-determinação, independentemente das direcções políticas deles.

c) Pela autonomia e a independência respeito total para com os projectos políticos do capitalismo.

d) Unidade do mundo do trabalho intelectual e físico, sem discriminações ideológicas de nenhum tipo, fora da identidade “anti-capitalista, anti-imperialista e pelo socialismo”.

e) Luta contra as burocracias políticas, pela democracia directa e dos conselhos.

f) Salvar a vida na Terra, salvar a humanidade.

g) Para um Utopista Vermelho o trabalho cultural e a criação artística em particular representam os mais nobres tentativos revolucionários por lutar contra os medos e a morte. Cada criação é um ato de amor para com a vida e, no mesmo tempo, uma proposta de humanização.