L’associazione Utopia rossa considera suo fondamento politico il principio secondo cui il fine non giustifica i mezzi, ma nei mezzi si deve riflettere l’essenza del fine. Non ha programmi politici, come del resto non ne aveva la Prima internazionale. Nonostante le più diverse provenienze ideologiche dei suoi sostenitori, essa ritiene che l’anticapitalismo dilagato dopo l’inizio dell’Antirivoluzione russa (dicembre 1917) sia stato motivato fondamentalmente da idee precapitalistiche, cioè retrograde, e non da progetti di civiltà in grado di superare il capitalismo sviluppando ulteriormente i suoi modelli di democrazia. Ciò spiega anche il prevalere, nella storia della cosiddetta «sinistra», di simpatie per i regimi dittatoriali di ogni specie e colore. Utopia rossa si batte contro l’ulteriore diffusione di ideologie precapitalistiche vecchie e nuove (in campo politico, culturale, ecologico, religioso ecc.), come parte della sua battaglia per il superamento del capitalismo, se si vuole salvare la vita sulla Terra con la sua umanità. In questo senso la sua utopia continua ad essere rossa.

The Red Utopia association considers its political foundation to be the principle that the end does not justify the means, but that the means must reflect the essence of the end. It has no political program, just as the First International did not. Despite the diverse ideological backgrounds of its supporters, it believes that the anti-capitalism that spread after the start of the Russian Anti-Revolution (December 1917) was fundamentally motivated by pre-capitalist – that is, retrograde – ideas, and not by civilizational projects capable of overcoming capitalism and of further developing its democratic models. This also explains the prevalence, throughout the history of the so-called «left», of sympathies for dictatorial regimes of all kinds and colors. Red Utopia fights against the further spread of old and new pre-capitalist ideologies (in the political, cultural, ecological, religious, and other fields) as part of its battle to overcome capitalism, if life on Earth, including its humanity, is to be saved. In this sense, its utopia remains red.

PER SAPERNE DI PIÙ CI SONO UNA COLLANA DI LIBRI E UN BLOG IN VARIE LINGUE…

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mercoledì 25 aprile 2018

NICARAGUA: ¿QUIÉN GANÓ Y QUIÉN PERDIÓ?, por Marcelo Colussi

© Oswaldo Rivas
Estos días Nicaragua se puso al rojo vivo. Las noticias llegaron alarmantes, y un país que ahora habitualmente no ocupa titulares en la prensa –como sí lo hizo décadas atrás, durante la Revolución Sandinista–, estuvo de nuevo ante los ojos del mundo. Desde el Papa al Secretario General de Naciones Unidas, desde distintas posiciones de izquierda como desde las más recalcitrantes declaraciones de derecha, todo el mundo tuvo algo que decir sobre el país de Sandino. ¡Y no era para menos! La violencia fue generalizada, con un saldo de alrededor de 30 muertos.
¿Qué pasó? ¿Por qué se desató ese vendaval? ¿Qué consecuencias tuvo todo esto?
Ya se ha escrito y hablado copiosamente sobre lo sucedido. Hubo de todo un poco, desde análisis serios y sopesados hasta reacciones viscerales, desde encendidas defensas al Comandante de la Revolución Daniel Ortega hasta las más encarnizadas críticas al violador de su hijastra Zoilamérica Narváez. El presente opúsculo no pretende decir nada nuevo (seguramente no lo dice), sino que, modestamente, intenta hacer un balance de lo ya expresado por tanta gente, buscando alguna conclusión posible.
Sin dudas, lo sucedido movió pasiones. Las movió, porque Nicaragua aún sigue despertando pasiones. De hecho, fuera de Cuba, fue el primer país en territorio latinoamericano que produjo una revolución socialista. Aquel 19 de julio de 1979, ya muy lejano –lamentablemente no sólo en el tiempo–, para muchos sigue siendo una referencia, una antorcha que marca camino: la Revolución Sandinista mostró que sí era posible enfrentarse a una dictadura, al imperio estadounidense… ¡y vencer! Pero para muchos, también, esa imagen gloriosa de un pueblo en armas construyendo su socialismo es el recordatorio oprobioso de una traición. El sandinismo victorioso de la década de los 80 del siglo pasado fue convirtiéndose con el tiempo, luego de salir del poder en 1990, de la mano del empresario Daniel Ortega y de su esposa Rosario Murillo, en un reformismo tibio, de corte capitalista con “rostro humano”, manejado discrecionalmente por ese binomio todopoderoso. De ahí que muchos integrantes históricos del Frente Sandinista de Liberación Nacional –FSLN– terminaron distanciándose del orteguismo y de este perfil que consideran una traicionera entrega.
Personajes como Ernesto Cardenal, Dora María Téllez, Víctor Hugo Tinoco, Mónica Baltodano, Jaime Wheelock, Alejandro Bendaña, Sergio Ramírez o Henry Ruiz, para nombrar algunos, todos comprometidos con el sandinismo revolucionario de aquel momento épico, fustigan la política vigente en Nicaragua al día de hoy. “El actual gobierno de Nicaragua usa algunas veces un discurso izquierdista, una estridencia en la palabra que nada tiene que ver con su práctica real, muy distante con un proyecto de izquierda. Por el contrario, en Nicaragua se fortalecen y enriquecen los banqueros y la oligarquía tradicional y grupos económicos de ex revolucionarios convertidos en inversionistas, en comerciantes y especuladores. Se fortalecen los sectores más reaccionarios de la jerarquía católica, se eliminan derechos humanos esenciales como el de las mujeres al aborto terapéutico”, caracterizaba la otrora comandante guerrillera Mónica Baltodano al actual gobierno sandinista.
Junto a esa visión, muy crítica por cierto (obviamente de izquierda), para la geopolítica de Estados Unidos (obviamente de derecha) un gobierno no totalmente alineado con Washington es siempre una molestia. La actual Nicaragua no es, ni por asomo, aquel disturbio insoportable que resultara el sandinismo revolucionario de los 80, con Ronald Reagan en la Casa Blanca y su obsesión anticomunista. Pero no es la administración dócil que desearía (como lo van siendo ahora la gran mayoría de países latinoamericanos, con políticas disciplinadamente neoliberales y obediencia ciega a los dictados imperiales). La actual administración nicaragüense le abrió la puerta a la República Popular China con la construcción de un nuevo canal interoceánico, y es parte del ALBA –Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América–, resultando un aliado estratégico de Venezuela (la nueva obsesión de la geopolítica estadounidense, país poseedor de las mayores reservas petrolíferas que la economía imperial no quiere perder de ningún modo).
Daniel Ortega no es ahora el guerrillero revolucionario que participó en la rebelión antisomocista; por el contrario, es un empresario “nuevo rico” con gran poder político, que ha negociado todo con todos los sectores y maneja todo (¿remembranzas de un tal Somoza?). Pero es también un líder carismático con innegable base social, con muchísimos seguidores, llevando adelante una política asistencial que, sin ningún lugar a dudas, favorece a los sectores más postergados del país. Es, en realidad, un exponente más de los presidentes que, sin dejar el modelo capitalista, en estos últimos años gobernaron varias repúblicas latinoamericanas con propuestas de algún modo populares, asistenciales, clientelares. Todo lo cual, para la lógica ultra conservadora y neoliberal de Washington, es mala palabra.
¿Qué pasó entonces en Nicaragua en estos días? El gobierno anunció en forma sorpresiva, con una medida unilateral no negociada con ningún sector, un importante aumento del 3.5% en los aportes a la Seguridad Social para la patronal (llevando el aporte del 19% al 22.5%) y del 0.75% para la clase asalariada (aumentando del 6.25% al 7%), recortando en 5% las pensiones de los jubilados (que, según el gobierno, “seguían siendo los que menos aportaban”, y a cambio del aumento recibirían mejor cobertura en salud y otros beneficios), en tanto que las pensiones futuras disminuirían alrededor de un 12%. La medida fue explosiva, y tanto empresariado como población trabajadora reaccionaron en forma furiosa. Pero ahí viene lo complicado de analizar, de situar políticamente.
Para algunas visiones, la reacción virulenta, con población enardecida en las calles, barricadas y furibunda protesta popular, fue un montaje, una manipulación. Sin dudas, la medida fue desafortunada porque el mismo gobierno, luego de los violentos sucesos que provocó, la retiró, llamando al diálogo “para mantener la paz”. Según el orteguismo y algunos sectores que analizaron la situación, incluso fuera de Nicaragua –lectura que, sin dudas, tiene asidero–, la explosión de furia popular tuvo una agenda preparada. De hecho, se la compara con las “guarimbas” venezolanas del 2017, que dejaron como saldo más de 100 personas muertas. Es significativo (igual a lo sucedido en Venezuela) que al unísono explotó, muy coordinadamente, una protesta generalizada en todas las ciudades del país, que luego derivó en saqueos y actos vandálicos, siempre encabezados por jóvenes. Eso podría hacer pensar en cierta “mano oculta”, dado que la oposición política de los partidos de derecha no tiene ese poder de convocatoria ni logístico-organizativo. Según denuncias de medios oficiales del orteguismo, muchos de los “estudiantes” no eran tales (igual que sucedía en Venezuela), sino provocadores, agitadores contratados. La derecha oligárquica –heredera histórica del somocismo– podría estar aprovechando la coyuntura para tomar distancia y deshacerse de un gobierno que ve como demasiado “populista”. Y Washington estaría frotándose las manos de alegría. Las “revoluciones de colores”, o “golpes de Estado suaves” (¡no tan suaves para el caso, con 30 muertos!), propiciadas supuestamente por población civil que “ejerce sus derechos ciudadanos”, por jóvenes estudiantes que reclaman (pero con agendas ocultas de las usinas ideológico-mediáticas del imperio), parecen estar funcionando a todo vapor. Tener un nuevo “canal de Panamá” en el patio trasero, seguramente con futura presencia militar china, es un desafío insoportable para la geopolítica hemisférica de Estados Unidos. La consigna sería “sacar de una vez por todas estas molestias de Venezuela, Bolivia, Nicaragua y, por supuesto, Cuba”. Para ello, según esta pérfida agenda, estas supuestas “revueltas ciudadanas espontáneas” serían el camino a transitar. Insistir con la corrupción como nueva plaga bíblica a atacar es un efectivo “caballo de batalla”. Por cierto, según comunicado del Frente Sandinista, “vale la pena destacar que las universidades más beligerantes fueron: la Universidad Centroamericana (UCA), de los jesuitas; y la Universidad Politécnica (UPOLI), propiedad de una iglesia protestante con sede en Estados Unidos”.
Pero también puede proponerse otra lectura de lo acontecido: el orteguismo, como expresión extrema de un bonapartismo desaforado, nepotista y corrupto, es cuestionado. La población en la calle sería una muestra de un descontento generalizado tras largos años de presidencialismo y corrupción. La represión violenta que llevaron adelante policía y ejército es un insulto a los valores revolucionarios que alguna vez levantara el Frente Sandinista. De ahí que, por ejemplo, un sandinista histórico como Jaime Wheelock le dijera al presidente Ortega en una misiva pública que “el decreto que reformó el INSS [Instituto Nicaragüense de Seguridad Social] por su contenido y forma fue un grave error político, técnico y legal del gobierno [pues] se afectaron los derechos económicos adquiridos y los ahorros de un millón de cabezas de familia, sin dar solución práctica a la grave situación financiera del INSS”, pidiendo así la pronta derogación del decreto de marras.
¿Por qué propuso esta medida el presidente Daniel Ortega? Según un comunicado que emitió el FSLN en estos días, explicando las razones del proceder:
“La cantidad de beneficios de los asegurados y la cobertura de dichos beneficios a la población aumentaron exponencialmente con el regreso del sandinismo al poder en 2007, lo que ocasionó una situación económica crítica en el Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS), que es la institución estatal a cargo de este tema. Ante tal situación, el FMI y le empresa privada organizada en el Consejo Superior de la Empresa Privada (COSEP) pidieron aplicar las típicas medidas neoliberales en este tema: subir la edad de jubilación (en Nicaragua es de 60 años) y la cantidad de semanas necesarias para acceder a ella (750 para pensión normal y 250 para quienes en edad de jubilación no hayan alcanzado la primera cantidad, lo cual no existía antes del regreso al poder del sandinismo en 2007; incluso en este caso, el planteamiento de los más radicales neoliberales era eliminar por completo la pensión). Ante ello, nuestro gobierno respondió con un rotundo rechazo tanto al FMI como al COSEP. En cambio, la opción escogida fue aumentar los aportes de trabajadores y empresarios, y establecer un aporte para los jubilados, incluyendo a los que reciben la pensión reducida”.
El progresismo (en Nicaragua y en otras latitudes) criticó severamente el aumento en los aportes, así como la represión desatada contra la población que protestaba. Obviamente que debe condenarse la violencia contra el pueblo trabajador: 30 muertes representan una catástrofe absolutamente intolerable. Pero objetivamente, analizados todos los sucesos, no terminan de quedar claras algunas cosas. Es evidente que este Frente Sandinista, manejado discrecionalmente por Daniel Ortega y Rosario Murillo, ya no levanta las banderas revolucionarias de otrora. Citando al panameño Olmedo Beluche: “Aquí es donde se evidencia la verdadera cara del llamado ‘progresismo’ latinoamericano. Gobiernos que alardean de revolucionarios y chacharean de ‘socialismo’, pero que en la práctica no pasan los límites del sistema capitalista. La crisis del progresismo en todo el continente es la crisis del reformismo burgués, incapaz de verdaderas medidas socialistas en un momento de crisis sistémica y caída de precios de las materias primas”. Al mismo tiempo, sin embargo, puede verse el proceso de monstruosa derechización y retroceso en avances populares que sufre el continente, o el mundo: un gobierno tibiamente reformista, que trabaja codo a codo con la empresa privada y no se pelea con la oligarquía conservadora como el actual orteguismo, para la lógica imperialista y voraz de Estados Unidos no deja de ser “una piedra en el zapato”. Hablar de justicia social (que no es lo mismo que revolución socialista), pertenecer a una alianza donde no está Washington como es el ALBA y abrirle las puertas a China es casi un “peligro comunista” en el mundo neoliberal y ultraconservador que vivimos.
¿Quién ganó y quién perdió con este movimiento en Nicaragua? La población de a pie, seguro que no ganó nada.

sabato 24 giugno 2017

FERNANDO MARTÍNEZ HEREDIA: HASTA SIEMPRE

Con la muerte de Fernando Martínez Heredia, hemos perdido un analista crítico de los procesos revolucionarios, miembro fundador de la Fundación Che Guevara Internacional, presente con ensayos en muchos de los Cuadernos de la misma Fundación. Cuba pierde un intelectual marxista verdadero que en el pasado ha sido capaz de dirigir una revista maravillosa como Pensamiento Crítico, aceptando la disciplina partidaria cuando un sector de la burocracia cubana decidió de censurarla y serrarla. Con su muerte personalmente pierdo un amigo que ha aceptado hasta el último de compartir nuestra lucha en defensa del pensamiento mas auténtico de Ernesto Guevara. Hasta siempre, Fernando. [Roberto Massari]

Fernando Martínez Heredia en México, marzo de 2012
[El 12 de junio] ha fallecido en Cuba Fernando Martínez Heredia.
Militante del Movimiento Revolucionario 26 de Julio, graduado de Derecho, formado como profesor de Filosofía en la Escuela Raúl Cepero Bonilla; desde 1966 director del Departamento de Filosofía de la Universidad de La Habana (disuelto en 1971), y director fundador de la revista Pensamiento Crítico desde 1967 hasta su clausura en 1971, Martínez Heredia representa al intelectual orgánico de la revolución que, como es de rigor, fue en los sesenta un cuadro político e intelectual de toda confianza; en los setenta, un proscrito; en los ochenta, alguien “de cuidado”; y de los noventa hasta hoy un intelectual herético y orgánico a la vez.
La biografía intelectual de Martínez Heredia, con sus posibilidades de expresión, ha tenido los marcos propios con que ha operado uno de los contenidos de la Revolución cubana: el ideal libertario, nacional, latinoamericano, tercermundista y anticolonial, provisto así por un pensamiento crítico proyectado tanto hacia las estructuras de la dominación capitalista como hacia sí mismo, hacia sus propias formas de intelección y de manejo de la realidad.
Los temas, los enfoques y las fechas que fueron integrando la trayectoria intelectual de Martínez Heredia después de 1971 dan cuenta de las posibilidades de ese tipo de pensamiento: La educación superior cubana (1972), Los gobiernos de Europa capitalista (1977); Desafíos del socialismo cubano (1988); Che, el socialismo y el comunismo (1989) –libro con el cual ganó el Premio Extraordinario Casa de las Américas, hecho coincidente con la recuperación guevarista por parte de la ideología revolucionaria, que marchó al compás del “Proceso de rectificación de errores y tendencias negativas” iniciado en 1986–; y El corrimiento hacia el rojo (2001), primera antología de ensayos suyos que se publicara en el país, seguida luego por un número amplio de volúmenes entre los que se encuentran Socialismo, liberación y democracia, La Revolución cubana del 30 y El ejercicio de pensar.
Luego, las facetas de profesor y cuadro político, trabajador de la industria azucarera, diplomático y conspirador de insurgencias, investigador a tiempo completo, “nuestro hombre en La Habana” de los foros sociales internacionales, periodista militante, orador principal en un sinfín de eventos y actos políticos, y un largo etcétera, que integran la biografía de Fernando Martínez Heredia (FMH), forman parte de su pensamiento tanto como sus ensayos, y forman parte por igual del uso que las lecturas sobre la Revolución cubana pueden hacer de su obra.
La obra de Martínez Heredia es patrimonio de las ideas de izquierda en Cuba y en América Latina, de cómo puede y debe pensarse la renovación del socialismo, de las maneras revolucionarias de interpretar a Ernesto Che Guevara, de cómo analizar críticamente la historia de Cuba, de reconocer el ancho mundo del nacionalismo popular cubano y de cómo analizar el país que es Cuba e imaginar el que debiera ser.

mercoledì 17 maggio 2017

PRESENTARÁN EN LIMA (PERÚ) «NOSOTROS LOS INDIOS», LIBRO DE HUGO BLANCO GALDÓS


Versión corregida y aumentada de Nosotros los Indios, en sus 369 páginas el libro da cuenta del camino recorrido por Hugo Blanco Galdós como militante del movimiento campesino y recoge las tradiciones, la resistencia y la lucha indígenas y campesinas desde una mirada internacionalista: “el contenido del libro es una reivindicación al movimiento indígena, por su lucha permanente contra la amenaza de la extinción de la humanidad y su rol en la conservación de la naturaleza”, señala Hugo Blanco.
Los 16 capítulos del volumen (algunos de ellos inéditos) se enlazan con relatos de los inicios de las rebeliones campesinas de Blanco en La Convención, Cusco, en los años sesenta, sus exilios, las luchas que siguió en las últimas décadas hasta la actualidad, marcada por la concentración de las tierras, la expansión descontrolada de las industrias extractivas y el conflicto por el agua; en cada capítulo se plantea la relación entre los campesinos, los indígenas, los partidos políticos y los gobernantes.
El libro incluye escritos históricos e inéditos de Hugo –empezando con su intercambio de cartas con el escritor José María Arguedas, cuando se encontraba preso en el penal El Frontón–, una entrevista inédita y textos sobre su vida y luchas por parte de sus hijas, nietas y sus compañeros de ruta, entre otros Eduardo Galeano, Carmen Blanco, Raúl Zibechi, Gina Vargas, el Tejido de Comunicación del Pueblo Nasa.
Nosotros los Indios es un documento obligatorio para conocer la historia del Perú, de su izquierda y de los movimientos sociales. También es un documento fundamental para la historia del Cusco y de Paruro, tierra en que Blanco vivió su infancia, acogiéndolo en las décadas posteriores.

Hugo Blanco nació en Cusco, en 1934. Fue combatiente histórico de la lucha campesina peruana y de la izquierda revolucionaria latinoamericana. Jugó un rol importante en la lucha por la tierra en los valles de La Convención y Lares en Cusco, donde nació la primera reforma agraria desde abajo. En las décadas siguientes Hugo estuvo preso, se pidió en dos oportunidades la pena de muerte contra él, posteriormente liberado y tres veces deportado del país. Fue elegido para la Asamblea Constituyente en 1978, como diputado en 1980 y senador en 1990.
Sin embargo, su compromiso siempre estuvo más en las calles y en el campo, tanto en el Perú como en la lucha internacionalista. En los últimos años una de sus ocupaciones principales ha sido el periódico mensual Lucha Indígena, que recoge los acontecimientos sociales y políticos del país desde una visión indigenista. En el libro Hugo explica que “la lucha hoy en día es para la sobrevivencia de la especie humana en el contexto de ataques sistemáticos a la naturaleza de parte del modelo capitalista”.
Nosotros los Indios es editado por el Programa Democracia y Transformación Global, el Centro Bartolomé de las Casas y Lucha Indígena, y será presentado luego en Cajamarca, Cusco, Puno, Ayacucho y Abancay. Además se pueden organizar otras presentaciones por petición de las organizaciones sociales de otras partes del país.

martedì 9 maggio 2017

DE CÓMO JUSTIFICAR UN CRIMEN DE LESA HUMANIDAD DESDE LA DERECHA Y DESDE LA IZQUIERDA, por José Quintero Weir (Ruptura/Utopía Tercer Camino)

Respuesta al comunicado del CLACSO

Dos noticias sacuden los telediarios latinoamericanos. La primera es la que pueden ver cada diez minutos en TeleSUR, bien sustanciada con entrevistas a los involucrados: nos referimos a la decisión del Tribunal Supremo de Justicia que reduce las penas a todos los violadores de los derechos humanos durante la dictadura argentina, que mataron a mujeres y robaron sus hijos que fueron asumidos como propios por los mismos militares que asesinaron a sus padres y por los que las llamadas “Abuelas de Plaza de Mayo” han mantenido una lucha por la recuperación de las huellas de sus hijos y nietos asesinados y raptados como parte de toda una política militar de la derecha en el poder para borrar la memoria de la existencia de una comunidad argentina previa a la toma del poder de la dictadura.
La otra noticia nunca aparece en TeleSUR, sino como expresión de “la búsqueda de la derecha en Venezuela para derrocar al gobierno revolucionario de izquierda”, y por lo que el gobierno revolucionario debe aplicar una represión que produce una ración diaria de, por lo menos, dos jóvenes estudiantes entre los 17 y los 19 años asesinados por la Guardia Nacional (algo así como los miembros de la Armada Argentina encargados de liquidar a los disidentes de la dictadura), o por fuerzas irregulares armadas por el gobierno y protegidas en su accionar por las fuerzas militares (algo así como los elementos de la Triple A, muy conocidos por las mismas Abuelas de Plaza de Mayo).
La paradoja se produce en el momento en que en el mismo portal temporal se encuentran la lucha de las Abuelas de Plaza de Mayo porque los asesinos de sus hijos e hijas y raptores de sus nietos puedan quedar impunes de sus crímenes, justo en el momento en que ellas mismas (por lo menos algunas de sus más mediáticas representantes, como la “Abuela” Bonafini) han llegado a justificar las mismas acciones contra las que han luchado en contra de la dictadura militar y por las que hoy se levantan en contra del perdón contra los asesinos de sus hijos, pero que en Venezuela se cometen contra jóvenes que, equivocados o no, han salido exactamente igual que sus hijos y nietos en defensa de unos derechos por los que son diariamente asesinados a razón de dos jóvenes por día.
La justificación es que quien mata a sus hijos es la dictadura militar de derecha, de tal manera que debemos entender que los dos jóvenes que diariamente han venido siendo asesinados por el gobierno de Maduro están criminalmente bien asesinados, pues quien los mata a mansalva, aún aplastándolos con sus tanquetas, han sido los esbirros representantes de la “revolución” de la “izquierda”.

sabato 3 dicembre 2016

GUATEMALA: REGALOS NAVIDEÑOS Y CAMBIO SOCIAL, por Marcelo Colussi

Ya ha pasado cerca de un año desde la asunción del nuevo gobierno, y las promesas de cambio han sido solo eso: promesas. ¿Habrá que esperar que Santa Claus traiga esos cambios como regalo navideño?
Si así fuera, vamos mal. Los cambios sociales no dependen nunca, no pueden depender, de una persona. Los cambios sociales son producto de las sociedades, de las grandes masas que hacen la historia, nunca jamás de individuos. El año pasado se nos “vendió” la idea -en el peor sentido de la palabra- que con la llegada de Jimmy Morales a la presidencia cambiaban las cosas. Casi un año después de ese montaje vemos que no cambió absolutamente nada.
De todo esto podemos sacar varias conclusiones. Al menos las cuatro siguientes:

1) Ahora puede verse claramente que las movilizaciones del año 2015 no fueron reales alzamientos populares, espontáneos, nacidos como reacción a una injusticia. Fueron producto de una muy sopesada operación político-mediática impulsada por el gobierno de Estados Unidos. La misma, que podría considerarse como un experimento de guerra psicológica repetido luego en otras latitudes (Argentina, Brasil, Bolivia), consistió en colocar a la corrupción como el principal problema a resolver en la sociedad guatemalteca. Es preciso decir que la corrupción, en sí misma un problema, no es causa sino efecto de problemas estructurales mucho más complejos. Atacar la corrupción es quedarse solo en el síntoma. Y eso es lo que se hizo: sumamente llamativo que el embajador de Estados Unidos se pusiera al frente de estas movilizaciones, por ejemplo. ¿Desde cuándo a ese gobierno le preocupa el tema de la corrupción en Guatemala? “Revoluciones de colores”, se les llamó en Europa del Este. Manipulación de los sentimientos de la clase media urbana, podría decirse aquí. La protesta popular contra la corrupción consistió en ir a cantar el himno nacional en la plaza, y no pasó de ahí. Las verdaderas protestas -las luchas campesinas contra la industria extractiva, las reivindicaciones de los trabajadores- continúan invisibilizadas.

sabato 10 ottobre 2015

UN HOMBRE, UN PARTIDO, UNA GENERACIÓN: PABLO RIEZNIK (1949-2015), por Osvaldo Coggiola

La muerte de Pablo Rieznik nos priva de mucho más de lo que se imagina, de más de lo que ha sido dicho hasta el momento, sin restar ningún mérito a lo que se dijo. Lo conocí como “Aníbal” en 1971, en Córdoba sin duda, donde yo vivía y militaba, aunque no recuerde en que exacta circunstancia. Charlamos por última vez hace poco tiempo. En el medio, 45 años de relación política y personal, feliz o borrascosa, apuntando hacia un objetivo político e histórico común. Una infinidad de anécdotas. La certeza de haber conocido y querido a un ser humano singular, irrepetible e insubstituible. Quiero apuntar aquí algunas cosas básicas, a partir de mis recuerdos y experiencia. A finales de 1971, con 22 años, Pablo fue uno de los coordinadores del Congreso Nacional de la TERS (Tendencia Estudiantil Revolucionaria Socialista), hacia la formación de la ORJ (Organización Revolucionaria de la Juventud, como la llamábamos entonces), proceso que concluyó, a finales del año siguiente, con la creación de la UJS (Unión de Juventudes por el Socialismo) en un congreso realizado en la Facultad de Arquitectura de Buenos Aires, al que concurrieron más de mil jóvenes, de Buenos Aires, Mar del Plata, Bahía Blanca, Rosario y Córdoba, que era el “radio de acción” de Política Obrera, la organización trotskista creada en 1964. Pablo, estudiante de economía en la UBA, ya era un dirigente nacional de esa juventud, si no el principal, el más conocido públicamente. En 1971, yo era un recluta reciente, estudiante de historia y economía en la UNC (Universidad de Córdoba), incorporado a la TERS (y a PO) dentro de un grupo originado en la “izquierda nacional” (llamada entonces PSIN), corriente que había conquistado la dirección de la FUA (Federación Universitaria Argentina), en alianza con un sector de Franja Morada, en el congreso realizado en la Facultad de Ingeniería de Córdoba, a finales de 1970.
Dos años de edad nos separaban (sólo bastante después, las conversaciones “personales” no eran muy frecuentes entonces, caímos en la cuenta que habíamos frecuentado la misma escuela secundaria, el Colegio Nacional de Buenos Aires, en los años 60), pero ambos éramos miembros de lo que después se llamó “generación del Cordobazo”, referencia a la gesta de obrero-estudiantil de 1969, que en esa época no tenía ningún nombre, y mucho menos cualquier imagen mítico-romántica (“setentista”, o como se la llame). Pablo se había incorporado a Política Obrera en 1969, en la Facultad de Economía de Buenos Aires.

sabato 19 settembre 2015

GUATEMALA: ¿AHORA POR QUÉ PROTESTAR?, por Marcelo Colussi

La actual Fiscal General Thelma Aldana, de derecha, mandó presos muchos más funcionarios de gobierno que la anterior Fiscal, Claudia Paz, de izquierda, que no pudo terminar con la impunidad. ¿Llamativo, no? ¿Habrá agenda oculta en todo esto?
(Post leído en una red social)

En Guatemala por espacio de cuatro meses se vivió una situación inédita: una población que estaba acostumbrada al silencio, a la apatía política y a la falta de protesta, pareció despertar. Durante cuatro meses ininterrumpidamente se pidieron medidas de cambio en la esfera política: renuncia del presidente y la vicepresidenta, cese de la corrupción en la esfera gubernamental, reformas a la Ley Electoral y de Partidos Políticos, aplazamiento de las elecciones generales del 6 de septiembre para buscar nuevas condiciones en la arena política; y hubo peticiones que fueron más lejos aún, pues se llegó a plantear una Asamblea Constituyente para la refundación del Estado.
Según se quiera ver el fenómeno, puede sacarse la conclusión que esas movilizaciones fueron un gran avance para la sociedad. O, visto de otra forma, constituyeron parte de un montaje muy bien orquestado, abriendo la real posibilidad de cambios profundos, aunque en realidad no existen las condiciones efectivas para que los mismos puedan llevarse a cabo en lo inmediato.
Los cuatro meses de movilizaciones, en cuyo desarrollo se tuvo en principio la renuncia y detención de la ex vicepresidenta Roxana Baldetti, concluyeron con la dimisión y posterior captura del entonces presidente de la república, el general Otto Pérez Molina. Inmediatamente a este hecho se sucedieron las elecciones, con resultados bastante inesperados por cierto. Hasta el sábado anterior a las elecciones hubo gente movilizada en la plaza, frente al Palacio Nacional. A partir de los comicios, cesan las movilizaciones. La pregunta inmediata es en relación al efecto de toda esa movilización. ¿Se terminaron? ¿Se las puede continuar? Y en tal caso, ¿para qué?

mercoledì 20 novembre 2013

VENEZUELA: LA NECESIDAD DE UNA REVOLUCIÓN EN LA REVOLUCIÓN, por Marcelo Colussi

Cuando uno quiere hacer un cambio social tiene que tener claro qué modelo va a utilizar; porque sólo seguir administrando, aunque sea con espíritu patriótico y con honestidad, el modelo capitalista, eso es imposible. El modelo capitalista te termina tragando. Eso es como el diablo. No se puede ir a dar una misa en las cavernas del diablo, porque te traga.
Nicolás Maduro, 2005

Según las Cuentas Nacionales, explicitadas por el Banco Central de Venezuela (BCV), el PIB privado (el porcentaje de la actividad económica del país en manos directas del empresariado) corresponde al 71% del total (año 2010). En el año de 1999 el PIB privado era de 68%. Es decir que, a pesar de las nacionalizaciones, el PIB sigue siendo mayoritariamente privado, y comparado con países que nada tienen que ver con el comunismo –como Suecia, Francia e Italia, donde el PIB es mayoritariamente público (estatal)–, el estado venezolano no tiene en sus manos (salvo el petróleo) ningún resorte económico importante de la economía. 
Manuel Sutherland, 2013.

Yo no soy un libertador. Los libertadores no existen. Son los pueblos quienes se liberan a sí mismos. 
Ernesto Che Guevara

Unos años atrás, en el medio de la marea neoliberal que se expandía triunfal por todo el mundo festejando la extinción del campo socialista europeo, apareció la figura de Hugo Chávez. Con todas las limitaciones del caso y los reparos que se le puedan haber abierto desde la izquierda, lo suyo significó una enorme cuota de esperanza. Luego de la larga noche que habían representado las sangrientas dictaduras que enlutaron toda Latinoamérica y los planes de capitalismo salvaje que le siguieron, la aparición de este militar nacionalista, confusamente antiimperialista con un discurso anticorrupción y con el ofrecimiento de un nuevo socialismo renovado, prometía mucho.

giovedì 25 ottobre 2012

LOS PODEROSOS EUROPEOS SE PREPARAN PARA EL FUTURO, DEMASIADA IZQUIERDA NO, por Rómulo Pardo Silva

Una práctica de izquierda es ingenua levantando peticiones sociales insostenibles creyendo que el orden productivo actual va a permanecer.
La Red ‘Planet One Economy: Europe’ (OPEN) está diseñada para pensar y proponer formas de transformar la Unión Europea para que el 2050 sea una Economía Planet One, es decir ‘que respeta todos los límites ambientales, que es social y económicamente sostenible, permitiendo a las personas y a la naturaleza prosperar’. Lo políticamente significativo es que la Comisión Europea financia sus estudios con el objetivo previsor de proporcionar a los responsables políticos directrices que permitan la ejecución del ‘plan general de la UE para un crecimiento inteligente, sostenible e integrador en el próximas décadas’. Una prueba de que el megaempresariado está consciente que habrá una ruptura en el futuro para la que se debe iniciar transformaciones estructurales.  
El informe llamado Escenarios para una economía One Planet en Europa (1) presenta cuatro visiones de cómo podría ser la vida el año 2050 en Europa.  
Algunas afirmaciones discutidas y contenidas en el documento del taller prospectivo OPEN realizado en septiembre de 2011 son:

Feroz competencia en los mercados mundiales de materias primas cada vez más escasas,  sin una revolución tecnológica verde y una fuerte voluntad política Europa tendría un elevado riesgo de inestabilidad social y económica en nivel mundial y regional, limitaciones del avance en la eficiencia de los recursos a través de soluciones tecnológicas ponen el énfasis en el cambio de hábitos de consumo,  economía europea reflejo de valores ambientales, sustitución de la obsolescencia planificada de la tecnología por la de durabilidad y reutilización, mejora de la eficiencia para limitar el consumo total de recursos, tecnologías que maximicen los recursos y la eficiencia en el uso de energía, economía mundial  bajo un sistema de zonificación de la producción, economía insular, baja demanda de bienes importados debido a la autosuficiencia y a las barreras comerciales elevadas o tarifas para productos y servicios con alto daño ambiental y social, cambio a una renovada economía de mano de obra intensiva, promedio de horas de trabajo reducido a la mitad de que lo fueron en 2011, cooperación y no competencia en los negocios limitan la cantidad de innovación y crecimiento, reducción a gran escala en la dependencia del transporte de los combustibles fósiles, descarbonización casi total del sector energía, precios de los bienes de alto impacto y servicios en niveles muy altos e inaccesibles para muchas personas, eventual imposición de reducción de los niveles de consumo y de políticas severas para cumplir con el objetivo Planet One Economy 2050.
Estilos de vida sostenibles para el funcionamiento  continuado de los ecosistemas del mundo y los medios de subsistencia de las generaciones futuras, mayoría de europeos abrazan la frugalidad, la sencillez y la sostenibilidad como el estilo de vida básico, vivienda situada en las proximidades del trabajo y los servicios comunitarios, caminata, bicicleta o transporte público en vez de vehículos particulares de carretera, innovación social crecida a nivel barrio, ciudad y región debido a la fuerte participación, la gobernanza y la disponibilidad de tiempo suficiente para actividades personales, sociedad fuertemente dividida entre los que pueden y los que no pueden permitirse un estilo de vida fluido, mayor propensión a los conflictos, crisis políticas.
Los think tanks, grupos de reflexión, de los capitalistas analizan sin temor situaciones complejas, develan con inteligencia amenazas y soluciones que rompen con el sentir masivo. Si bien se equivocan intencionalmente al considerar posible la continuidad del crecimiento y el capitalismo en esa finita realidad ambiental van mucho más allá que una izquierda temerosa de contradecir el deseo de consumismo.
Las agrupaciones de izquierda deben difundir, explicar, las características que tendrán la naturaleza y la sociedad en los decenios siguientes. Tienen que proponer medidas concretas que preparen ese momento y rechazar todo lo que lo agrava y acerca. Deben proyectarse excluyendo de sus programas el productivismo-consumismo.     
Esas advertencias y proposiciones están en los textos ecologistas pero deben ser parte también del debate de ideas socialista.

Referencia

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martedì 4 settembre 2012

DEL PERONISMO AL CHAVISMO, por Marcelo Colussi

Dar a conocer estas reflexiones puede traerme más problemas que otra cosa. Más aún en un contexto pre-electoral como el que ahora vive Venezuela. De todos modos las considero imprescindibles. En definitiva, debatir críticamente con altura y honestidad buscando alternativas y soluciones a lo que se entrevé como problema es lo mejor que podemos hacer quienes aportamos desde este siempre mal definido e incómodo papel de la “intelectualidad”. Siendo quizá ampuloso, podría decir que la pretensión aquí presente no es sino la de Martín Fierro: “Y si canto de este modo / por encontrarlo oportuno / no es para mal de ninguno / sino para bien de todos”.

I

La derecha podrá encontrar esto como “muy pro Chávez, muy de izquierda”. Alguien de izquierda lo podrá ver quizá como “reaccionario, haciéndole el juego al imperialismo”. Y un consumado chavista (en Venezuela) o peronista (en Argentina) lo podrá juzgar como “antipopular”. Pero, insisto: esto no pretende ser más que una visión crítica de un fenómeno que, además de despertar esperanzas en todo el campo popular, al mismo tiempo también puede ser peligroso para quienes aún conservan ideales de transformación social. Una vez más, pecando de ampulosos y tomando el título de un trabajo del Ricardo Galíndez, de la organización venezolana Corriente Socialista Revolucionaria - El Topo Obrero, la idea es que “Alguien tiene que decírselo al presidente Chávez”.

Pero, ¿qué tiene que decirle? Que la historia pasa facturas. Expresado de otro modo: hacer la invitación a ver el proceso venezolano en el espejo del peronismo argentino, salvando las distancias del caso, por supuesto, pero conservando las notas definitorias.

Cuenta la historia que alguna vez venía por un camino el vehículo de Lenin, cuando de pronto llega a una bifurcación. El chofer, entonces, le pregunta al camarada presidente para dónde seguir; la respuesta fue inequívoca: “ponga la luz de giro a la izquierda y doble a la izquierda, camarada”. Instantes después llega a la misma bifurcación Ronald Reagan; preguntado por su chofer qué camino tomar, la respuesta fue igualmente contundente: “ponga la luz de giro a la derecha y, por supuesto, doble a la derecha”. Llegado a ese punto Juan Domingo Perón, ante la pregunta del chofer la salida fue “ponga la luz de giro a la izquierda y doble a la derecha”. El chavismo está haciendo eso mismo.

RED UTOPIA ROJA – Principles / Principios / Princìpi / Principes / Princípios

a) The end does not justify the means, but the means which we use must reflect the essence of the end.

b) Support for the struggle of all peoples against imperialism and/or for their self determination, independently of their political leaderships.

c) For the autonomy and total independence from the political projects of capitalism.

d) The unity of the workers of the world - intellectual and physical workers, without ideological discrimination of any kind (apart from the basics of anti-capitalism, anti-imperialism and of socialism).

e) Fight against political bureaucracies, for direct and councils democracy.

f) Save all life on the Planet, save humanity.

g) For a Red Utopist, cultural work and artistic creation in particular, represent the noblest revolutionary attempt to fight against fear and death. Each creation is an act of love for life, and at the same time a proposal for humanization.

* * *

a) El fin no justifica los medios, y en los medios que empleamos debe estar reflejada la esencia del fin.

b) Apoyo a las luchas de todos los pueblos contra el imperialismo y/o por su autodeterminación, independientemente de sus direcciones políticas.

c) Por la autonomía y la independencia total respecto a los proyectos políticos del capitalismo.

d) Unidad del mundo del trabajo intelectual y físico, sin discriminaciones ideológicas de ningún tipo, fuera de la identidad “anticapitalista, antiimperialista y por el socialismo”.

e) Lucha contra las burocracias políticas, por la democracia directa y consejista.

f) Salvar la vida sobre la Tierra, salvar a la humanidad.

g) Para un Utopista Rojo el trabajo cultural y la creación artística en particular son el más noble intento revolucionario de lucha contra los miedos y la muerte. Toda creación es un acto de amor a la vida, por lo mismo es una propuesta de humanización.

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a) Il fine non giustifica i mezzi, ma nei mezzi che impieghiamo dev’essere riflessa l’essenza del fine.

b) Sostegno alle lotte di tutti i popoli contro l’imperialismo e/o per la loro autodeterminazione, indipendentemente dalle loro direzioni politiche.

c) Per l’autonomia e l’indipendenza totale dai progetti politici del capitalismo.

d) Unità del mondo del lavoro mentale e materiale, senza discriminazioni ideologiche di alcun tipo (a parte le «basi anticapitaliste, antimperialiste e per il socialismo».

e) Lotta contro le burocrazie politiche, per la democrazia diretta e consigliare.

f) Salvare la vita sulla Terra, salvare l’umanità.

g) Per un Utopista Rosso il lavoro culturale e la creazione artistica in particolare rappresentano il più nobile tentativo rivoluzionario per lottare contro le paure e la morte. Ogni creazione è un atto d’amore per la vita, e allo stesso tempo una proposta di umanizzazione.

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a) La fin ne justifie pas les moyens, et dans les moyens que nous utilisons doit apparaître l'essence de la fin projetée.

b) Appui aux luttes de tous les peuples menées contre l'impérialisme et/ou pour leur autodétermination, indépendamment de leurs directions politiques.

c) Pour l'autonomie et la totale indépendance par rapport aux projets politiques du capitalisme.

d) Unité du monde du travail intellectuel et manuel, sans discriminations idéologiques d'aucun type, en dehors de l'identité "anticapitaliste, anti-impérialiste et pour le socialisme".

e) Lutte contre les bureaucraties politiques, et pour la démocratie directe et conseilliste.

f) Sauver la vie sur Terre, sauver l'Humanité.

g) Pour un Utopiste Rouge, le travail culturel, et plus particulièrement la création artistique, représentent la plus noble tentative révolutionnaire pour lutter contre la peur et contre la mort. Toute création est un acte d'amour pour la vie, et en même temps une proposition d'humanisation.

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a) O fim não justifica os médios, e os médios utilizados devem reflectir a essência do fim.

b) Apoio às lutas de todos os povos contra o imperialismo e/ou pela auto-determinação, independentemente das direcções políticas deles.

c) Pela autonomia e a independência respeito total para com os projectos políticos do capitalismo.

d) Unidade do mundo do trabalho intelectual e físico, sem discriminações ideológicas de nenhum tipo, fora da identidade “anti-capitalista, anti-imperialista e pelo socialismo”.

e) Luta contra as burocracias políticas, pela democracia directa e dos conselhos.

f) Salvar a vida na Terra, salvar a humanidade.

g) Para um Utopista Vermelho o trabalho cultural e a criação artística em particular representam os mais nobres tentativos revolucionários por lutar contra os medos e a morte. Cada criação é um ato de amor para com a vida e, no mesmo tempo, uma proposta de humanização.