L’associazione Utopia rossa considera suo fondamento politico il principio secondo cui il fine non giustifica i mezzi, ma nei mezzi si deve riflettere l’essenza del fine. Non ha programmi politici, come del resto non ne aveva la Prima internazionale. Nonostante le più diverse provenienze ideologiche dei suoi sostenitori, essa ritiene che l’anticapitalismo dilagato dopo l’inizio dell’Antirivoluzione russa (dicembre 1917) sia stato motivato fondamentalmente da idee precapitalistiche, cioè retrograde, e non da progetti di civiltà in grado di superare il capitalismo sviluppando ulteriormente i suoi modelli di democrazia. Ciò spiega anche il prevalere, nella storia della cosiddetta «sinistra», di simpatie per i regimi dittatoriali di ogni specie e colore. Utopia rossa si batte contro l’ulteriore diffusione di ideologie precapitalistiche vecchie e nuove (in campo politico, culturale, ecologico, religioso ecc.), come parte della sua battaglia per il superamento del capitalismo, se si vuole salvare la vita sulla Terra con la sua umanità. In questo senso la sua utopia continua ad essere rossa.

The Red Utopia association considers its political foundation to be the principle that the end does not justify the means, but that the means must reflect the essence of the end. It has no political program, just as the First International did not. Despite the diverse ideological backgrounds of its supporters, it believes that the anti-capitalism that spread after the start of the Russian Anti-Revolution (December 1917) was fundamentally motivated by pre-capitalist – that is, retrograde – ideas, and not by civilizational projects capable of overcoming capitalism and of further developing its democratic models. This also explains the prevalence, throughout the history of the so-called «left», of sympathies for dictatorial regimes of all kinds and colors. Red Utopia fights against the further spread of old and new pre-capitalist ideologies (in the political, cultural, ecological, religious, and other fields) as part of its battle to overcome capitalism, if life on Earth, including its humanity, is to be saved. In this sense, its utopia remains red.

PER SAPERNE DI PIÙ CI SONO UNA COLLANA DI LIBRI E UN BLOG IN VARIE LINGUE…

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domenica 15 gennaio 2017

¡WELCOME, MR. TRUMP! AUNQUE… ¿REALMENTE “WELCOME”?, por Marcelo Colussi

Lo que es bueno para la General Motors
es bueno para los Estados Unidos, y viceversa.
(Charles Wilson, Secretario de Defensa con el presidente Eisenhower, 1953)

Desde el campo popular, en cualquier parte del orbe, es difícil, cuando no imposible, saludar alegre la llegada de un nuevo presidente a la Casa Blanca en Washington. Cuenta la historia que algún mandatario estadounidense salió la mañana de un lunes a hacer una gira por países amigos…, y a la tarde ya estaba de vuelta. El imperio no tiene amigos: ¡tiene intereses! Y los defiende a muerte, por cierto. Para eso están, entre otras cosas, las más de 6.000 cabezas nucleares que posee, posibles de hacer volar el mundo.
Si bien su pujanza de otras épocas está en declive (después de la Segunda Guerra Mundial aportaba el 52% del Producto Bruto global, hoy solo el 18%), lejos se está de poder decir que sea un país en bancarrota: Estados Unidos continúa siendo la primera potencia hegemónica, en lo económico, lo político, lo cultural y en lo militar. Sus decisiones siguen marcando muy buena parte de lo que ocurre en el mundo, y su influencia se siente en cada rincón del planeta. Si bien el dólar como patrón no está inamovible como años atrás, las principales marcas comerciales que recorren la aldea global siguen siendo de origen estadounidense, por lo que el inglés continúa siendo la lingua franca obligada, y la cultura y valores emanados de Hollywood son mercadería de consumo universal. La clase dirigente estadounidense (banqueros, dueños del complejo militar-industrial, propietarios de las petroleras y de otras grandes megaempresas globales) apuestan a que el siglo XXI siga siendo, como el anterior, otro “siglo americano”.
El presidente de esta gran potencia, como cualquier mandatario de cualquier país de las llamadas “democracias” (democracias representativas, caricaturas de democracias reales), no es sino un administrador del gobierno central que, en definitiva, más allá de la ilusión -mediáticamente bien presentada- de gobernar para todos, beneficia siempre al verdadero poder, el que pone las condiciones y termina dando las órdenes: el capital.
Pero con Donald Trump sucede algo particular: para las recientes elecciones parecía ganadora obligada su contrincante demócrata: Hillary Clinton. Ella representaba, por antonomasia, a los factores dominantes del país: grupos financieros de Wall Street y complejo militar-industrial. Para sorpresa de muchos, ella no ganó. Triunfó Trump levantando un discurso que, de algún modo, se le podría decir populista. Pero que, imprescindible aclarlo, de preocupación real por las penurias populares no tiene nada, absolutamente nada.
Trump, sin ningún lugar a dudas -como todo vendedor de casas (es un magnate inmobiliario)- es un hábil vendedor. O, dicho en otros términos, un buen embaucador, mercader de ilusiones. Ese “oficio” fue el que le permitió imponerse en las elecciones, pues “vendió” a la clase trabajadora y sectores medios empobrecidos la ilusión de un resurgir económico del país. Ahora bien: el empobrecimiento de sus trabajadores, la desocupación y la creciente caída del poder adquisitivo real se debe a la forma que el mismo capitalismo actual fue tomando en su desarrollo, trasladando muy buena parte del parque industrial fuera de su territorio, simplemente por conveniencia económica, y priorizando de un modo afiebrado las finanzas por sobre la producción. La grandeza de Estados Unidos asienta hoy, básicamente, en su poder militar. “Para defender Mc Donald’s necesitamos los McDonnell Douglas”, sentenció jactanciosa la ex Secretaria de Estado Condoleezza Rice.
Si Donald Trump se impuso contrariando los pronósticos y la apuesta del gran capital, no fue por la pretendida injerencia rusa en el hackeo de las elecciones sino por la gran masa de desocupados y empobrecidos trabajadores que quisieron escuchar en sus cantos de sirena proselitistas una promesa cierta: el renacer de la gran potencia y la recuperación de los beneficios perdidos. Ahora bien: nada indica realmente que ese bienestar puede recuperarse, porque la forma que el sistema-mundo ha ido alcanzando con el actual imperialismo globalizado -a costa de los trabajadores de todo el orbe, incluido los estadounidenses- no parece posible de ser revertido. ¿Volverán acaso las otrora fábricas del pujante Cinturón de Acero del Medio Este al ahora empobrecido y abandonado Cinturón Oxidado? ¿Dejarán los megacapitales de los paraísos fiscales de hacer sus negocios financieros para volver a invertir como los cuáqueros recién desembarcados del May Flower?

giovedì 24 novembre 2016

DONALD TRUMP: ¿CAMBIOS A LA VISTA?, por Marcelo Colussi

¡Los libros son inútiles! Yo leí un único libro en mi vida: «Matar un ruiseñor». ¡Y no me dio ninguna información sobre cómo matar ruiseñores! Sí, es cierto que me enseñó a no juzgar a un hombre por el color de su piel, ¿pero eso para qué me sirve?

¡Televisión! Maestro, madre, amante secreta.
(Homero Simpson)

Las recientes elecciones en Estados Unidos, con el triunfo de Donald Trump, han abierto una serie interminable de especulaciones. La presente -quizá, finalmente, una más de tantas- pretende no ser eso sino, antes bien, una afirmación: no sabemos con certeza qué va a pasar. De eso podemos estar seguros: nadie sabe con exactitud para dónde van las cosas.
De haberse impuesto Hillary Clinton, la candidata natural de Wall Street, del gran capital financiero, las petroleras, del complejo militar-industrial y las grandes corporaciones mediáticas, todo se sabría con claridad: seguiría todo igual. Es decir: en lo que concierne a su política externa, los planes neoliberales impulsados por los organismos de Bretton Woods (Banco Mundial y Fondo Monetario Internacional), las guerras “preventivas”, la injerencia descarada de Washington en los asuntos internos de casi todos los países del mundo y su voracidad consumista sin límites, no se modificarían. Estados Unidos seguiría siendo la gran potencia, empantanada a partir de la crisis del 2008, perdiendo cada vez más terreno en el ámbito económico, compitiendo geopolíticamente con Rusia y China y coqueteando con la posibilidad de una tercera guerra mundial.
Nada de eso se hubiera modificado en la arena internacional. Y en lo interno, tampoco. Es decir: seguiría el proceso de empobrecimiento de su clase trabajadora a partir de la relocalización creciente de su parque industrial (instalación de sus empresas en otros puntos del mundo aprovechando mano de obra más barata y exenciones impositivas) y de la crisis capitalista que aún no termina, seguirían las deportaciones de inmigrantes indocumentados (con Barack Obama se deportaron 3 millones de “mojados”, la misma cantidad que promete expulsar Donald Trump), y probablemente seguirían ciertas acciones políticamente correctas, más cosméticas que otra cosa, en relación a derechos civiles de los estadounidenses (matrimonios gay, leyes de aborto, legalización de la marihuana para fines recreativos, reivindicación de algunas minorías y un discurso -léase bien: ¡discurso!, no otra cosa- con un talante medianamente socialdemócrata).
¿Qué pasará con Trump en la Casa Blanca? ¿Cambiará todo eso?

venerdì 11 novembre 2016

PRESIDENZIALI USA: TRUMP VINCE PERDENDO MENO DI HILLARY, di Michele Nobile

La vittoria elettorale di Donald Trump ha suscitato notevole clamore, quasi fosse destinato a diventare un novello Ronald Reagan. Certamente, la conquista della presidenza e delle due camere da parte di repubblicani radicalizzati verso destra è cosa che promette male per i lavoratori, i comuni cittadini statunitensi e gli immigrati. Non a caso Trump ha ricevuto sincere congratulazioni dalla destra pseudopopulista europea: da Marine Le Pen e dal padre, dall'ungherese Viktor Orbán, dall'austriaco Heinz-Christian Strache, l'olandese Geert Wilders, dal britannico Farage, dagli italiani Matteo Salvini, Roberto Fiore (Forza Nuova), via via fino a Putin, il caso più significativo. Non che nella postdemocrazia europea socialiberisti tipo Hollande o Renzi promettano chissà cosa…
Tuttavia, per le ragioni che seguono, non ritengo che il successo di Trump, in realtà un insuccesso di Hillary Clinton, costituisca una svolta per l'opinione pubblica statunitense, di sicuro non nel senso di una rivolta indirizzata a destra e in senso xenofobo dei forgotten men and women – un'allusione che evita termini sgradevoli come working class o working poor o unemployed. La questione cruciale - tanto più con le tendenze elettorali della postdemocrazia - è che la ripartizione dei voti validi è determinante ai fini istituzionali e del governo ma può non essere significativa per comprendere lo stato d'animo di un popolo in quel determinato momento o delle tendenze profonde e delle motivazioni1. Ed è questo che mi interessa ora. Per questo, però, occorre andare oltre il fuoco d'artificio del dato istantaneo e aggregato sui voti validi, altrimenti si resta abbagliati dallo spettacolo pirotecnico. E Trump in questo è stato bravo, come Berlusconi a suo tempo.

Diamo i numeri: ha vinto chi ha perso meno
La prima considerazione da fare è che Trump non ha vinto con il consenso del 47,7% degli elettori statunitensi, ma dei votanti. Questa è una percentuale calcolata sui voti validi, non sul totale degli elettori, o meglio sul totale della voting-eligible population (Vep), l'insieme di coloro - maggiori di 18 anni - che hanno diritto di voto, a sua volta da distinguere dalla voting-age population (Vap), popolazione in età di voto di cui una parte non è registrata o è stata privata del diritto di voto a causa di condanne penali. Ebbene, calcolato sul totale degli elettori (Vep) di 231.556.622, il consenso per Trump è al 25,8%, quello per Clinton al 25,9%. Nel 2008 Obama ottenne il 32% del consenso sul totale degli elettori, il 52,9% dei voti validi.
Il motivo è ovvio - benché puntualmente trascurato - ed è l'alto tasso di astensione dal voto: 99,8 milioni di persone. È fatto arcinoto che il drastico declino della partecipazione elettorale negli Stati Uniti avvenne durante la cosiddetta Progressive Era, tra la fine del XIX e i primi due decenni del XX secolo, riducendosi da circa l'80% al 50-60% per le elezioni presidenziali e al 40-50% per le legislative. Questi sono dati stabili oramai da un secolo, per cui il punto veramente interessante è: come si colloca nella serie storica la partecipazione a queste elezioni?
Nel secondo dopoguerra la partecipazione elettorale raggiunse il massimo del 64% nelle presidenziali del 1960 - quelle vinte da JFK, un record ineguagliato dal 1908 - cadde di 6 punti di percentuale tra le elezioni del 1968 e del 1972, iniziando una tendenza al calo interrotta dal primo successo di Reagan nel 1980 e in modo più significativo dalle presidenziali del 1992 – le prime vinte da Bill Clinton, partecipazione al 58%2. Nel 1996 Clinton venne rieletto, ma la partecipazione cadde al minimo storico dal 1948 (o dal 1836): sotto il 52%. Nelle successive tornate elettorali per la presidenza - quelle vinte da Bush Jr. - la tendenza fu alla crescita, specialmente tra il 2000 e il 2004: dal 54% al 60% (ma nel 2000 Bush ottenne la presidenza solo grazie al particolare sistema di elezione indiretta, perché nel voto popolare Gore era in vantaggio di mezzo milione di voti). La prima vittoria di Barack Obama nel 2008 vide solo un modesto aumento della partecipazione - al 61,6%, il tasso più alto dal 1972 - ma la seconda vittoria, nel 2012, si verificò in concomitanza di un calo di 3 punti, al 58,6%, pari a 129 milioni di votanti. Ebbene, la partecipazione alle elezioni presidenziali del 2016 è ulteriormente calata al 56,8%. Questo perché quasi 9 milioni di americani si sono astenuti dal voto relativamente alle presidenziali del 2008 e 6 milioni rispetto a quelle del 20123.

martedì 18 ottobre 2016

PREMIOS (POCO) “NOBLES”… LOS DE LA ACADEMIA ESTÁN LOCOS, por Tito Alvarado

En tiempos de mi tardía juventud asistí a un curso acerca de “La locura en la literatura”. El curso lo entregaba el Dr. Michalski y otra Dra. cuyo nombre se me escapa. Ambos estaban de acuerdo en dar el curso y en nada de cuanto aseguraron en él. El curso abrió perspectivas y dio un planeo sobre el tema. Lo de fondo, la locura, estaba en la superficie, con sus disputas ambos profes nos señalaron que la locura esta más presente en nuestras vidas de lo que pensamos.
En sentido inverso un abogado del diablo pudiera decir: ¿qué es lo normal o quién determina la normalidad?, es decir avalar la locura poniendo en duda “la normalidad”. Como tema de disertación filosófica pudiera argumentar en profundidad, pero nos alejaríamos del tema presente.
Un diccionario que se respete dirá de locura: nombre femenino. 1. Trastorno o perturbación patológicas de las facultades mentales. 2. Acción imprudente, insensata o poco razonable que realiza una persona de forma irreflexiva o temeraria. Antónimo: cordura.
Cada año los responsables de entregar el Premio Nobel nos sorprenden con su acción imprudente, insensata o poco razonable al entregar un premio, en forma temeraria, a personas por razones otras que las estipuladas en las bases del Premio. Antes debo decir que este “Premio” es una iifdt (institución ideológica fuera de tiempo). Aseguramos con todo desparpajo que somos democráticos, pero a cada paso nos damos un golpe en la nariz. En Canadá el Primer Ministro (Presidente) no es elegido en votación popular, se le rinde pleitesía a una reina que nada, absolutamente nada, hace por el país, los senadores son designados a vida. En Chile el ejército es una institución clasista, aparte de ser parasitaria, los hijos de ricos comienzan como teniente y pueden llegar a General, los hijos de pobres comienzan como sargento y llegan a suboficial, en ambos países, en los sindicatos, los sindicatos no pueden elegir a sus dirigentes en elección libre y debidamente documentada, no se aplica eso de un miembro un voto.
En Suecia y Noruega existe este engendro nada democrático que se ocupa de decidir quien recibe cada año el Premio Nobel en seis categorías. En su inmensa mayoría, a lo largo de más de cien años, ha sido entregado a gente del norte, gente del sistema. El de la Paz se le ha entregado a personajes cuya principal misión ha sido apachurrar a otros. ¿Alguien se ha sorprendido al leer en La Biblia los crímenes cometidos por Jeová, Yavé o Jeohvá? La noche anterior a llegar, el pueblo judío, a la tierra prometida, este Dios, iracundo y vengativo, ordenó matar (asesinar) a los 20 mil sobrevivientes de la larga travesía desde Egipto hasta el lugar designado para el pueblo judío. De los más de 60 mil que salieron, ninguno llego a la tierra prometido, a ella entraron sus descendientes, quienes no murieron el día anterior, murieron en el camino. Fueron cuarenta años recorriendo una tierra esquiva. Esto nos demuestra que toda adoración esta contrapuesta a la democracia, lo cual nos remite al dilema: o la democracia no es algo inherente a los humanos o simplemente esta condenada por todo el lastre de ideas de otro tiempo subsistiendo en la mente y, por lo mismo, en la realidad social.
Las personas designadas para actuar en los comités del Premio Nobel, falibles como todo mortal, nadie sabe como han llegado allí, aparecen cada cierto tiempo con sus penibles resultados. La Real Academia Sueca de Ciencias es responsable de nominar los premios de Química y Física, por el de Medicina responde el Instituto Karolinska, la Academia Sueca de la Lengua nomina el de Literatura, el Comité Nobel Noruego del Parlamento Noruego nomina el de la Paz y por el de Economía se ocupa el Banco Central de Suecia. No hay que ser muy lúcido para saber que estos comités se nominan a sí mismo, es decir la democracia aquí no se manifiesta. Las decisiones de estos Comités son inapelables. En este contexto cabe la pregunta: ¿qué intereses representan estas instituciones y por ende las decisiones de estos comités?

giovedì 25 agosto 2016

QUESTIONE CURDA E CONFLITTO SIRIANO, di Pier Francesco Zarcone

UNA QUESTIONE IRRISOLTA

Di recente nel quadro del già complicato scenario del conflitto siriano è esplosa la questione curda, con violenza e foriera di complicazioni notevoli per tutti i soggetti del Vicino e Medio Oriente che ne temono i contraccolpi. Le loro preoccupazioni sono aggravate dal palese e massiccio appoggio ai Curdi di Siria da parte degli Stati Uniti, direttamente presenti sul terreno a prescindere dal non esservi stati chiamati da quello che - piaccia o no - in base al diritto internazionale è il legittimo governo della Siria (simpatie e antipatie rimangono extragiuridiche) e con cui mantengono regolari rapporti paesi non di secondo piano come l'India e la Cina. I soggetti in questione sono notoriamente Siria, Turchia, Iran e Iraq.
Emersa con la fine della Grande Guerra, la questione curda è rimasta irrisolta non tanto per la cattiveria e l'ottusità dei governanti di quei paesi - che tuttavia ci sono state e l'hanno aggravata - quanto e soprattutto a causa di due fattori geopolitici: la frammentazione del Kurdistan geografico all'interno delle entità statali costituite da Gran Bretagna e Francia per i rispettivi interessi imperialistici (il caso della Turchia kemalista è del tutto a parte); nonché i fragilissimi "equilibri" interni di tali nuovi Stati (dalle frontiere palesemente tracciate col righello sulla carta geografica) sotto i profili etnico, religioso e sociale; di modo che i loro poteri centrali hanno visto un concreto pericolo di disintegrazione nella pur minima concessione di autonomia alle minoranze curde.
In linea generale della questione curda per decenni e decenni non è importato molto alle potenze esterne all'area, mentre in essa gli Stati spesso e volentieri hanno cinicamente e in vario modo appoggiato i Curdi altrui mentre reprimevano quelli di casa propria. Mancando appoggi internazionali, è mancata altresì la strumentalizzazione esterna del problema, naturalmente a scapito ulteriore dei Curdi: non si dimentichi il male derivato agli Armeni alla fine dell'Impero ottomano a causa delle istigazioni esterne in senso nazionalistico senza proposizione di soluzioni concrete e possibili, ma sostenute da reiterate e mai mantenute promesse di aiuto e difesa.

LE PREMESSE

Esistendo l'Impero ottomano, era assente una «questione curda», al pari del nazionalismo arabo, limitato a ristrettissime élite senza radici popolari: il mito di Lawrence d'Arabia - sicuramente ben costruito sul piano mediatico - è del tutto fuorviante, tant'è che quel personaggio mobilitò (a pagamento) solo qualche migliaio di beduini del deserto fra le attuali Giordania e Arabia Saudita. Le cose invece cambiarono per tutti a seguito del crollo di quell'Impero.

sabato 13 agosto 2016

STATUA DI DONÉ E LETTERA DI OBAMA, di Roberto Massari

Martedì 9 agosto, nello studio dello scultore Carlo Pecorelli, si è svolta a Jesolo l'inaugurazione «italiana» della statua di Gino Doné, alla presenza del Vicesindaco (Roberto Rugolotto, assessore alla Cultura) e alcuni organi di stampa (La Nuova Venezia, Il Gazzettino e il Corriere della Sera). Ben presto la statua sarà imballata e spedita a Tuxpan, in Messico, dove avverrà l'inaugurazione ufficiale il 26 novembre 2016 (60° anniversario della partenza del Granma), alla presenza del Sindaco e altre autorità municipali della città, di rappresentanti dello Stato di Vera Cruz e del noto biografo del Che, Paco Ignacio Taibo II.
La Fondazione Guevara Internazionale che ha fortemente voluto e organizzato tutto ciò, sarà rappresentata a Tuxpan da un gruppo di compagni/e (provenienti da Messico, Germania, Italia e Stati Uniti), compreso il sottoscritto che tutta questa vicenda ha vissuto come un sogno, a partire dall'aprile 2013, quando cominciò questa avventura sulle rive del fiume Tuxpan.
Pecorelli è un artista informale, ma per l'occasione ha realizzato (gratuitamente e con energica passione) una statua molto somigliante a Gino (si veda il suo sorriso), in armonia con le altre statue già presenti a Tuxpan nella Casa Museo del Granma. Esse raffigurano gli altri tre non-cubani presenti nella spedizione da cui doveva nascere la Rivoluzione cubana: un messicano, un domenicano e un… argentino (sì, proprio lui). L'assenza di Gino Doné, unico europeo presente sul Granma, non aveva più alcuna giustificazione dopo la sua morte (avvenuta a marzo del 2008), e così la Fondazione Guevara ha deciso di raccogliere l'invito da parte messicana a riempire quel vuoto. Grazie a Pecorelli e ai (pochi, pochissimi) compagni che si sono impegnati nell'operazione, il vuoto storicamente ingiustificato che vi è a Tuxpan verrà colmato. Cronista infaticabile di tutta questa vicenda (così come della precedente storia di Gino) è stato Giovanni Cagnassi, giornalista de La Nuova Venezia.
La campagna finanziaria è andata più male che bene a causa del disimpegno delle associazioni e delle persone che eppure del «mito» di Gino si erano fatte araldi nel corso degli ultimi anni. Ma questo è un segno dei tempi e forse occorreva mettere in bilancio fin dall'inizio una simile insensibilità. Tuttavia, grazie ad alcune sezioni locali dell'Anpi e al contributo personale di singoli compagni, siamo intanto riusciti a pagare le spese del calco e della fusione (in polvere di marmo), mentre cerchiamo ancora i soldi per il trasporto della statua (che per ovvie ragioni è molto costoso). [Approfitto quindi dell'occasione per lanciare un nuovo accorato appello alla sottoscrizione.]

mercoledì 21 ottobre 2015

«SYRIANA», di Pier Francesco Zarcone

L'intervento russo in Siria ha scombinato e di molto l'assetto della scacchiera del Vicino e Medio Oriente, e le conseguenze militari e politiche già si vedono. Sul piano militare si assiste ad azioni di bombardamento ben più massicce di quelle finora effettuate dalla scombiccherata "coalizione" messa su da Obama; nella guerra delle opposte propagande si registrano informazioni russe che danno nel mirino tutto il fronte della ribellione, Isis inclusa, mentre gli Stati Uniti accusano la Russia di colpire soprattutto (se non esclusivamente) i cosiddetti ribelli "moderati", cioè la fazione finora sponsorizzata e rifornita da Washington e la cui "moderazione" è solo asserita dal governo statunitense. Probabilmente anche in tale polemica la verità sta nel mezzo, e d'altro canto è ovvio che l'aviazione russa colpisca pure l'Esercito Libero Siriano, altrimenti quale intervento in favore di Assad sarebbe mai? Intanto va preso atto del deciso incremento dell'azione terrestre sviluppata dall'Esercito Arabo Siriano del governo di Damasco col sostegno aereo russo - ne riparleremo in seguito. Comunque non pare che in Iraq l'aviazione occidentale sostenga allo stesso modo l'esercito di Baghdad. Ma poiché la situazione bellica si va evolvendo, se ne devono solo attendere gli sviluppi.

CONSEGUENZE POLITICHE E OBIETTIVI DIVERGENTI DELLE PARTI IN CAUSA

Si tratta di conseguenze multiple. In primo luogo si deve evidenziare l'oggettivo rafforzamento (anche militare) dell'asse sciita nella regione (Iran, Siria di Damasco, Iraq di Baghdad, Hezbollāh libanese, Houthi yemeniti), in parallelo con l'altrettanto palese fallimento della politica di Obama. In relazione a essa la recente dichiarazione del presidente della Repubblica Ceca, Miloš Zeman, sulla mancanza di vere alternative ad Assad è frutto di semplice buon senso, in quanto l'Isis - che sarebbe l'unica alternativa reale - non può essere considerato tale. Interessante notare che in relazione a questo problema le posizioni cominciano a non essere più rigide come ieri: è del 20 ottobre la notizia che addirittura l'Arabia Saudita potrebbe "tollerare" la permanenza di Assad in una fase di transizione, almeno secondo quanto ha detto il ministro degli Esteri saudita, Adel al-Jubayr, all'emittente satellitare Al Arabiya.
In merito all'attuale asse Mosca-Teheran, va rimarcato un particolare non molto conosciuto: il piano d'azione russo in Siria è stato elaborato da un generale iraniano (Qassem Soleimani, comandante della forza d'élite Quds, addestrata a operare fuori dall'Iran e direttamente sottoposta ad Ali Khamenei), e Putin l'ha accettato dopo una riunione a Mosca nello scorso luglio.

mercoledì 18 marzo 2015

CRISIS CIVILIZATORIA GLOBAL: NI YANKIS, NI RUSOS, NI CHINOS, por el Colectivo Nacional Tercer Camino

Luego de la Segunda Guerra Mundial, en 1944 las potencias vencedoras firmaron el Pacto de Yalta y el mundo fue repartido de acuerdo a sus intereses geopolíticos. Luego sobreviene el período de la Guerra Fría, que muere con la caída del muro de Berlín y la extinción de la URSS.
En la actualidad, luego de incubarse nace una nueva Guerra Fría marcada por la anexión a Rusia de Crimea, por las fricciones entre imperios, por la conformación de bloques geopolíticos de las distintas potencias con sus aliados, tomando como base lo energético (en particular la explotación de los esquistos), por el dominio del comercio global, por la crisis general financiera capitalista que lleva más de siete años (una de cuyas características es la presencia de las muchedumbres en todo el planeta, buscando salidas alternativas civilizatorias).
Todas las potencias imperiales se encuentran viviendo una sostenida decadencia por el impacto negativo que ejercen sobre la vida, la naturaleza, el trabajo, resultado de ejercer los ruinosos paradigmas de la modernidad, y China que irrumpe como nueva potencia imperial también contribuye significativamente a la crisis civilizatoria y a la nueva reapropiación del mundo que genera esa nueva Guerra Fría.
Rusia y China, en particular en América Latina y concretamente en Venezuela, han aumentado considerablemente su presencia con la anuencia del gobierno chavista, que ha creado nuevas dependencias con esos poderes imperiales, es por ello que EE.UU., reclamando su “antiguos y natural” predio de sujeción, comienza a publicar listas de corruptos y violadores de derechos humanos, y Obama acaba de apuntar la “amenaza” del gobierno de nuestro país.

mercoledì 8 ottobre 2014

ERDOĞAN: UN AMBIGUO GIOCO RIVELATORE, di Pier Francesco Zarcone

Erdoğan, il neo-ottomano
In un primo momento Ankara si era rifiutata di partecipare alla coalizione di Obama, pur fornendo assistenza logistica e uso delle basi aeree. In seguito, dietro pressioni statunitensi, il governo turco (cioè Erdoğan) si è fatto autorizzare dal Parlamento per l’utilizzo, se necessario, di truppe in Iraq e Siria. Cosa sgraditissima sia alle opposizioni turche (di recente in un’intervista al quotidiano Hürriyet il leader del partito kemalista, Kiliçdaroğlu, si è espresso in tal senso) sia ai governi di Damasco e di Teheran, trattandosi di aggressione, per mancanza di accordi con Siria e Iraq. Quindi, un governo che finora ha fornito ai jihadisti supporto logistico, rifornimenti, assistenza sanitaria sul suolo turco e che consente loro di contrabbandare attraverso la Turchia petrolio siriano a prezzi stracciati (dai 25 ai 60 $ al barile, invece dei circa 100 del prezzo di mercato), è sembrato scendere sul piede di guerra contro i suoi stessi assistiti. Paradossi orientali? Non è detto.
L’intervento turco finora si è limitato alla passiva esibizione di carri armati e di circa 10.000 soldati alla frontiera con la Siria, nonché all’attivissima repressione dei curdi desiderosi di unirsi ai peshmerga che resistono a Kobane, poco aiutati dalla stessa coalizione contro l’Isis - malamente combinata da Obama (con Arabia Saudita ed Emirati Arabi anch’essi noti foraggiatori dei jihadisti che Washington dice di combattere).
Ankara non vuole, ma se volesse dare una mano ai difensori di Kobane, potrebbe farlo senza che un solo soldato turco calchi il suolo siriano. Dal momento che questa città è praticamente sul confine, si potrebbero martellare con l’artiglieria le postazioni dell’Isis. Ma aiutare dei curdi non rientra nei progetti di Erdoğan.
Se la posizione della Turchia nella coalizione internazionale è più che mai ambigua, invece chiarissimi sono i giochi strategici. Innanzitutto, in ordine alla fase attuale, si potrebbe sospettare che il recente lapsus (?) di Obama sull’esigenza di abbandonare ormai l’assetto dato al Vicino Oriente dai patti anglo-francesi del 1916 abbia accentuato gli appetiti neo-ottomani del Presidente turco. Ma figuriamoci se Washington darebbe una mano!
Traduciamo: Erdoğan - già distintosi nell’eliminazione di numerosi cardini della costruzione repubblicana di Kemal Atatürk, tra cui quelli importantissimi di non immischiarsi nelle questioni politiche dei paesi vicini e di contentarsi (sia pure masticando amaro) degli attuali confini della Turchia - con tutta probabilità nutre l’intenzione di sfruttare il presente caos nella regione (attivato da altri islamisti da cui è ideologicamente meno lontano di quanto appaia) per espandere il territorio turco a spese di Siria e Iraq.
Riguardo al primo di questi due paesi, sullo sfondo c’è sempre la questione dell’ex sangiaccato di Alessandretta (Iskandarun), dopo la fine dell’Impero ottomano assegnato alla Siria e non alla Turchia; per l’Iraq ricordiamo che Ankara non ha mai metabolizzato la perdita di Mosul (zona petrolifera), oggi - coincidenza? - nelle mani dell’Isis.

lunedì 22 settembre 2014

OBAMA CONTRO L'ISIS: NE SONO CONVINTI IN POCHI, di Pier Francesco Zarcone

Isis: che fare?

L’improvvisa irruzione dei jihadisti di al-Baghdadi ha dato corso a una diffusa prassi di massacro delle minoranze religiose, di barbare esecuzioni, di vendita di schiave non-musulmane o sciite sulla pubblica piazza, di stupri e matrimoni forzati, nonché di cancellazione dei più elementari diritti della persona. Il tutto con la abominevole scusa della religione (vecchio motivo del fanatismo “religioso” sotto tutti i cieli), quand’anche nulla di ciò abbia a che fare con i precetti coranici riguardanti il piccolo jihad (quello grande, e di maggior valore, è lo sforzo umano per essere spiritualmente graditi a Dio). Il “califfo” e i suoi tagliagole sono portatori di una sanguinaria religione dell’odio fatta di crudeltà e sadismi pianificati, a cui si deve contrapporre un’indignazione - senza se e ma - che si concretizzi in reazioni effettive e idonee a eliminare questo fenomeno, perché qui rientra in ballo con tutta la sua drammaticità il vecchio dilemma “civiltà o barbarie”.
Purtroppo, ad avere la maggior risonanza mediatica, più dei massacri di massa, sono state le rozze - e quindi atroci - decapitazioni filmate di tre ostaggi occidentali (due statunitensi e uno britannico); due episodi orrendi che già da soli basterebbero a invocare la distruzione dell’Isis. Comunque ancora una volta emerge il latente razzismo bianco, in quanto la vita di tre appartenenti al Primo Mondo mantiene una valenza maggiore rispetto alle vite di migliaia e migliaia di esseri umani un po’ più abbronzati. Questo lapsus etico non muta di certo i termini del problema centrale: l’Isis - in fase di strutturazione addirittura come Stato – è una maxi-organizzazione criminale che le pratiche abituali di uccisione massiccia di esseri umani indifesi, utilizzate come strumento di terrore, privano di ogni dignità politica e morale, rendendone la distruzione un’esigenza di igiene mondiale. Sono in gioco ulteriori vite di innocenti su cui incombe un massacro ben lungi dall’essere concluso; e questo - checché ne possano pensare gli “immacolati” di una certa sinistra residuale – richiede il ricorso a ogni mezzo possibile, anche in nome di un grande dimenticato: l’umanesimo rivoluzionario.

mercoledì 13 agosto 2014

POLITICA E GUERRA NEL LEVANTE ARABO, di Pier Francesco Zarcone

Il “Califfato” preoccupa, ma…
La guerra scatenata dal cosiddetto Califfato del Levante e dell’Iraq ha messo in movimento la politica internazionale, peraltro più a parole che nei fatti, nonostante l’ampia minaccia di cui è portatrice (in primo luogo per gli Stati arabi) e l´inusitata efferatezza verso nemici e avversari.
Sull’Iraq sono tornate a piovere le bombe statunitensi; ma l’intervento di Washington è foriero di ulteriori pasticci e complicazioni. Le motivazioni umanitarie sono credibili solo da chi le vuole credere. Qui giocano tanto esigenze geostrategiche imperialistiche quanto la difficoltà di giustificare ulteriormente l’iniziale inerzia di fronte a un’opinione pubblica interna e internazionale sensibile all’atroce situazione determinatasi per i Cristiani nelle zone occupate dai jihadisti.
Intendiamoci: era indubitabile che un nuovo intervento Usa alla fine ci sarebbe stato; tuttavia era atteso per il momento in cui la frantumazione dell’Iraq fosse maggiormente stabilizzata, secondo certi piani statunitensi già menzionati in precedenti articoli. È accaduto però che al-Baghdadi (che risulta essere stato liberato a suo tempo dalle autorità statunitensi perché ritenuto non pericoloso!) non si è mosso nel mero quadro iracheno del settarismo anti-sciita ma è andato pericolosamente oltre, in modo autonomo e oltre tutto scatenandosi contro le minoranze religiose delle aree conquistate (per inciso, violando la stessa legge coranica al riguardo) e facendo del loro massacro (e di quello degli oppositori sunniti) un fondamentale strumento di potere.
Non si può escludere che al-Baghdadi avrebbe avuto più tempo a disposizione senza subire ora attacchi aerei se non avesse dato oggi il via libera a questa sanguinosa persecuzione. Infatti Obama non avrebbe corso soverchi rischi con gli elettori Bible-addicted, ai quali a buon bisogno degli Yazidi interessa poco (sicuramente non sanno nemmeno di chi si tratti), ma che sono sensibili alle persecuzioni musulmane contro cristiani quand’anche non protestanti. Poiché questi cristiani sono in prevalenza cattolici di rito orientale, automaticamente c’è in campo pure l’elettorato statunitense legato alla Chiesa di Roma. Che a Washington si siano percepite pressioni di vario tipo lo fa capire il fatto che fino a poco prima il Pentagono aveva escluso anche l’ipotesi di bombardare le posizioni jihadiste. È il caso di dire che ancora una volta, nel caso di al-Baghdadi, la fretta non ha fornito buoni consigli.

venerdì 27 giugno 2014

IL GINEPRAIO IRACHENO DI OBAMA, di Pier Francesco Zarcone

Da Bush a Obama
A fare il danno, a monte, non è stato tanto Obama quanto George W. Bush, attraverso l’invasione del 2003 e lo scioglimento delle Forze Armate irachene, disposto con l’Ordinanza n. 2 del 23 maggio 2003 dell’Autorità Provvisoria di occupazione. È cominciata da lì buona parte della successiva rivolta sunnita, di cui l’avanzata di ad-Dawlah al-Islāmīyah fī al-‘Irāq wa-al-Shām - ovvero lo Stato Islamico dell’Iraq e del Levante (l’acronimo arabo è Diish) – rappresenta solo l’ultimo atto in ordine di tempo, ma non il definitivo. Se quello scioglimento è stato frutto di una decisione “imperiale” presa dopo aver valutato ogni aspetto possibile e per meglio piegare l’Iraq, la conclusione dev’essere che anche i conseguenziali problemi erano stati messi in conto; e allora il giudizio critico s’incentra su come sia stata globalmente gestita la situazione. Una gestione pessima, senz’ombra di dubbio.
Se invece non è avvenuto quel che i Romani chiamavano omnibus rebus perpensis, e la cosa è stata decisa alla cieca, deve dirsi che si è trattato di una somma manifestazione di imbecillità: cosa peraltro non atipica nella politica estera di Washington. Gli Stati della Mezzaluna Fertile sono per lo più artificiali costruzioni dell’imperialismo anglo-francese dopo la Prima guerra mondiale, e in essi - piaccia o no, e per quanto possa risultare anomalo a osservatori occidentali - le Forze Armate sono la spina dorsale di pesudonazioni estremamente fragili, e in certi casi (come in Iraq) s’identificano con esse. Distruggere queste Forze Armate significa scompigliare un puzzle poi di difficilissima ricomposizione. Nell’Iraq di Saddam Husayn, gestito (lasciamo stare in che modo) da una dittatura formalmente sunnita ma in concreto laica, le Forze Armate fungevano un po’ da tampone nelle immemorabili diatribe religiose e politiche fra la maggioranza sciita e la minoranza sunnita, mettendo un certo freno a quelle che i media occidentali definiscono (alquanto riduttivamente) lotte settarie. In più erano queste Forze Armate a fare in modo che lo stesso Iraq svolgesse una funzione di equilibrio nell’area tra le diverse e spesso contrapposte ambizioni egemoniche dell’Iran sciita, dell’Arabia Saudita sunnita e di una Turchia ufficialmente laica e oggi governata da islamisti ma con la preoccupazione (riguardante anche i laici kemalisti) di evitare il sorgere di uno Stato curdo unitario per i Curdi di Turchia, Iraq, Iran e Siria.

mercoledì 26 marzo 2014

PER LA LIBERAZIONE DI LEONARD PELTIER - Comunicato stampa del comitato di solidarietà con Leonard Peltier

INCONTRO OBAMA-PAPA FRANCESCO: GIOVEDÌ MATTINA IN P.ZZA SAN PIETRO PRESIDIO PER LIBERAZIONE LEONARD PELTIER

Giovedì 27 marzo 2014, in occasione dell'incontro tra il Papa e il presidente Usa, Barack Obama, il comitato di solidarietà con Leonard Peltier sarà a Roma, in piazza San Pietro, dalle 9 alle 13, per ricordare al mondo che quest'uomo è ingiustamente in carcere negli Usa da più di 38 anni e chiedere a Obama un atto di clemenza, firmando per la sua liberazione.
Accusato della morte di due agenti dell'Fbi, avvenuta il 26 giugno 1975, al termine di una giornata di conflitto a fuoco durante la quale vennero sparati migliaia di colpi, Peltier, attivista statunitense per i diritti dei nativi americani, fu arrestato il 6 febbraio 1976 in Canada. Gli Usa ottennero la sua estradizione con prove così palesemente false che, successivamente, il Canada protestò con gli Stati Uniti. Due co-imputati, arrestati e processati prima di lui, vennero assolti per mancanza di prove; anche vi fossero state, per loro sarebbe stata dichiarata la “legittima difesa”. Il processo a Peltier si svolse di fronte a una giuria di soli bianchi, in una città a profonda tradizione razzista: Fargo. Peltier venne condannato, senza prove certe, a due ergastoli consecutivi e a nulla valsero le indagini balistiche successive, che lo avrebbero scagionato. Venne respinta anche la possibilità di riaprire il processo. Gli stessi giudici, a posteriori, ammisero che non vi erano prove che fosse stato Peltier a sparare, ma che rimaneva il reato di “favoreggiamento”.
Da 13.900 giorni Leonard Peltier è in carcere, capro espiatorio delle lotte per i diritti dei nativi americani. Il suo stato di salute peggiora: è già stato operato a una mascella, è quasi cieco da un occhio e soffre di diabete e di prostata. A settembre 2014 compirà 70 anni. Solo un atto di clemenza del Presidente Obama può liberarlo. È quanto gli chiederemo, ancora una volta, giovedì 27 marzo, in Piazza San Pietro.
In passato si sono espressi per la liberazione di Leonard Peltier personaggio di spicco del mondo politico e della difesa dei diritti civili come Nelson Mandela, Madre Teresa di Calcutta, Michail Gorbaciov, il Dalai Lama, Rigoberta Menchù, insieme ad artisti e registi come Sting, Paul Mc Cartney, Madonna, Michael Moore, Susan Sarandon, Robert Redford e a centinaia di migliaia di cittadini che in tutto il mondo hanno più volte firmato petizioni per la sua liberazione.

Per ulteriori informazioni: bigoni.gastone@gmail.com 
 tel: 349 0931155 (da mercoledì 26/03 mattina)

«Per quest'uomo la giustizia è stata evasiva. Se alla questione non viene posto rimedio o se non si intraprende qualche azione, presto sarà troppo tardi per qualsiasi giustizia. Una tragedia di queste proporzioni non può essere permessa».
Arcivescovo Desmond Tutu
(Il coraggio d'essere indiano,
Massari  Editore)
Nella diffusione e/o ripubblicazione di questo articolo si prega di citare la fonte: www.utopiarossa.blogspot.com

sabato 1 febbraio 2014

ARABIA SAUDITA: AMBIZIONI E DIFFICOLTÀ, di Pier Francesco Zarcone

Le ambizioni saudite
In Iraq si combatte a Ramadi e Falluja contro i jihadisti (di al-Qaida?) che se ne sono impadroniti all’improvviso e inaspettatamente; e altrettanto inaspettato potrebbe essere definito il diniego statunitense a un’azione diretta in appoggio all’esercito iraqeno. Questi due eventi portano ad affrontare anche il ruolo dell’Arabia Saudita, oltre che degli Stati Uniti, nell’attuale caos del Vicino e Medio Oriente. Circa la particolare spregiudicata e pericolosa utilizzazione del radicalismo islamico per i fini geostrategici di Washington si è già detto nel precedente articolo, ma qui sarà opportuno estendere un po’ il discorso.
Preliminarmente va sottolineato come l’occupazione jihadista di Ramadi e Falluja sia avvenuta all’insegna della creazione – a cavallo di Iraq e Siria – di una nuova entità “statuale” islamica: la “Dawlah (paese, o Stato) islamica di Levante e Sham” (vale a dire “Grande Siria”, nome che dall’epoca del califfato Umayyade di Damasco designava l’area oggi divisa fra Siria, Libano, Palestina e Giordania). Questa iniziativa militare, quindi, non solo si proietta sulla guerra civile siriana e sulle turbolenze libanesi ma altresì vorrebbe essere la prima pietra per la ricostituzione del califfato sunnita, estinto forzatamente da Atatürk negli anni '20 del secolo scorso. Poiché l’Arabia Saudita sta attivamente dietro all’azione della galassia radicale islamica (dal Marocco al Caucaso e alla Cina), è ragionevole pensare che tale obiettivo non appartenga anche alla dirigenza saudita? Già in relazione a essa si parla con maggiore frequenza del processo avviato in Arabia per la creazione di un’unione politica e monetaria e di una forza militare unica nella penisola. Iniziative che vorrebbero portare  a un’entità istituzionale abbastanza unitaria e altresì tanto ricca da poter fungere da punto di agglutinazione per la ricomposizione - in termini strettamente islamisti - dei risultati dell’azione disgregativa che i jihadisti vanno realizzando (o si sforzano di realizzare) nei paesi dell’Africa settentrionale e sub sahariana, del Vicino e Medio Oriente e del Caucaso.

mercoledì 30 ottobre 2013

LA GUERRA IN SIRIA FRA SCIITI E JIHADISMO SUNNITA, di Pier Francesco Zarcone

La tempesta di bombe preannunciata da Obama e Kerry non c’è stata; Putin ha ottenuto una grande vittoria diplomatica; della flotta statunitense concentrata davanti alle coste siriane sono rimaste solo tre navi; gli ispettori dell’Onu lavorano per lo smantellamento dell’arsenale chimico siriano; la fibrillazione internazionale pare cessata. Il conflitto armato in Siria, invece, continua alla grande.
Parlare di “guerra civile” - come ancora fanno i grandi media - non sembra più corretto, essendo ormai palese che la stragrande maggioranza dei combattenti contro Assad sono jihadisti stranieri, tra cui europei malamente converti all’Islam. Il conflitto continua, non se ne vede la fine; per giunta si complica sempre di più e - restando così le cose - quando finirà sarà solo con la vittoria totale di una delle parti e il massacro dei vinti. Il fatto che già ora nessuno faccia soverchi prigionieri, è sintomatico.
Per fornire un’idea del livello “culturale” dello scontro intraislamico in atto, e del livello di odio che ne fa parte e lo alimenta, valga l’esempio di due predicatori - uno sciita e l’altro sunnita - operanti con televisioni e social network in Gran Bretagna. Sullo schermo TV lo sciita Shaykh Yasser al-Habib se la prende col Califfo Umar (secondo successore del Profeta) e riverito dai Sunniti, definendolo usurpatore e pervertito; mentre il predicatore saudita sunnita, Muhammad al-Arifi - che si dice abbia cinque milioni di seguaci (!) su Twitter - è ormai specializzato nel mettere in guardia i suoi confratelli circa la perfidia sciita che porta questi eretici (quindi peggio che infedeli) a rapire i bambini sunniti, bollirli, spellarli e poi a buttarne i cadaveri così conciati davanti alle case dei genitori. E la gente, soprattutto la parte più povera e incolta, purtroppo ci crede; come non si hanno dubbi che in Libano gli Sciiti abbiano la coda! Demoniaci, quindi. Siffatti “argomenti”, per quanto appaiano anacronistici e siano un eco ridicolo dei secoli più bui del Medio Evo, in realtà non vanno sottovalutati, perché è anche per la mentalità da essi indotta che certa gente ammazza indiscriminatamente e si fa ammazzare, felice di fare la “volontà divina”.

Le complicazioni e i pericoli del conflitto si proiettano oltre frontiera
All’inizio le parti in causa erano due: l’esercito regolare, fedele al governo, e i ribelli apparentemente inquadrati nell’Esercito Libero Siriano (Els), di cui peraltro non si è mai saputo molto. Lo schema era semplice, sul piano formale: un governo tra il fortemente autoritario e il tirannico da un lato, e i ribelli considerati ai quali media e governi occidentali dettero subito la patente democratica. Che dubbio c’era su chi parteggiare?
Oggi le cose appaiono in una luce diversa e più complessa, per almeno due motivi. Innanzitutto, dopo il blitz jihadista nell’antichissima città cristiano-ortodossa di Maalula - nelle cui chiese le tombe dei santi locali erano oggetto di pellegrinaggi sia di sciiti sia di sunniti (oggi è meglio evitare) - con relative uccisioni di cristiani locali, e dopo la reazione dei cristiani di Damasco ai funerali delle vittime di Maalula, dove in parecchi si sono presentati armati, qualche osservatore ha cominciato ad avviare riflessioni non più in linea con lo schema precedentemente e acriticamente assunto. Inoltre, all’interno del fronte dei ribelli c’è stato lo scoppio di una vera e propria guerra fra l’Els e ben tredici formazioni jihadiste (armate da Arabia Saudita, Qatar, e Turchia) unitesi alla bisogna contro i cosiddetti “moderati”; sono: Al-Nusra Front, Free of Levant Movement, Tawhid Brigade, Islam Brigade, Hawks of Levant Brigades, Dawn of Levant Movement, An-Noor Movement, Nureddin al-Zenki Phalanges, Right Brigade (Homs), Forqan Brigades (Quneitra), Upright as Ordered Gathering (Aleppo), The Nineteenth Division, al-Ansar Brigade. Queste formazioni si sono fuse in al-Jaish al-Islam (Esercito dell’Islam).
Ormai è sufficientemente chiaro che il governo di Assad lotta nella sostanza contro il radicalismo sunnita, più che contro i sunniti in quanto tali. Gli Alawiti, al potere da quaranta anni con gli Assad, sono una minoranza etnico-religiosa (il 12% circa), ma la maggioranza sunnita non è ai livelli egiziani (sono il 60%). Non si può negare che gli Assad abbiano saputo costruire accorte alleanze ed equilibri: parte del potere economico è stato lasciato in mani sunnite e le altre minoranze (Curdi, Cristiani delle varie confessioni e Drusi) sono state spesso protette. L’effettivo patto sociale durato 40 anni è saltato nella primavera del 2011 allorché alle manifestazioni sviluppatesi sulla scia degli avvenimenti tunisini ed egiziani, espressive di malessere sociale per disoccupazione soprattutto giovanile, povertà diffusa e divario economico crescente fra ceti emergenti o già emersi e parte della popolazione, il regime ha stupidamente risposto con la repressione armata, causando la contro-reazione altrettanto armata di parte dei protestatari.
Gli Stati Uniti attualmente stanno aumentando gli aiuti militari all’Els, ma non sembra con molto costrutto per la modifica dei rapporti di forza tra i ribelli. La conclusione è che oggi le formazioni armate radicali d’impronta wahhabita e salafita sono diventate dominanti nelle zone cosiddette “liberate” della Siria (dovrebbero essere addirittura il 95%), con l’immaginabile “gioia” della popolazione locale rimasta lì intrappolata. A complicare di più lo scenario c’è il fatto che un progresso dei salafiti potrebbe accentuare lo scontro fra essi e il cosiddetto Islamic State of Iraq and Levant collegato con al-Qaida; anzi, già nel nord della Siria ci sono stati combattimenti con quest’ultima fazione. La sanguinosa frantumazione del fronte dei ribelli al momento nuoce all’Arabia Saudita – che appoggia i salafiti ma è nemica di al-Qaida - ma se dovessero prevalere tra i ribelli le formazioni radicali salafite e wahhabite, allora potrebbe segnare punti a suo favore (fatto salvo quanto si dirà in prosieguo). Comunque, l’attuale situazione indebolisce il fronte anti-Assad, contro cui infatti l’esercito governativo sta aumentando con successo i suoi attacchi.
Al momento, sul terreno la situazione bellica è in una fase di stallo, nel senso che ancora l’esercito governativo non è stato in grado di sferrare un colpo decisivo ai ribelli. Ma Assad è lungi dall’essere sul punto di subire un collasso militare che ne causi la caduta. L’esercito regolare controlla i grandi centri urbani, la fascia costiera e il corridoio Damasco-Aleppo; in totale una buona parte del territorio nazionale, mentre i ribelli appaiono insediati a est verso l’Eufrate e a nord. In teoria potrebbero ancora conquistare grossi centri abitati; tenerli appare ben più difficile, non disponendo del necessario armamento pesante.
A questo punto Bashar al-Assad potrebbe modificare l’attuale situazione se riuscisse a unire un’efficace azione politica alle iniziative belliche delle sue Forze armate, ma non già aspettando le elezioni presidenziali del prossimo anno (che sicuramente vincerà, a parità di condizioni), bensì facendo leva sulle divergenze interne al fronte dei ribelli in modo da condurne una parte al tavolo dei negoziati.
Nelle guerre in corso in Siria si assiste a mobilitazioni di minoranze etniche e religiose il cui peso – soprattutto a seconda di chi vinca – non tarderà a farsi sentire. Va subito registrata la mobilitazione di milizie curde (alquanto agguerrite) in funzione anti-jihadista, e quindi di fatto al lato di Assad. Altresì va sottolineata (cosa ancora poco nota, ma di recente il settimanale tedesco Die Welt ne ha fatto oggetto di un interessante reportage) la formazione di milizie cristiane, alcune delle quali si stanno addestrando con le milizie curde. Situazione tutt’altro che scontata, se per esempio si pensa che nel 2011, quando cioè iniziarono manifestazioni e rivolte, i cristiani di Qamishli (governatorato di Hassaké), erano favorevoli alla fine del regime e all’avvento della democrazia rappresentativa da realizzare con i musulmani e le altre minoranze. L’arrivo dei jihadisti ha cambiato tutto, ed ecco che i cristiani di Siria oggi stanno con Assad, ovviamente visto come male di gran lunga minore. E oggi proprio a Qamishli proliferano i check-point vigilati da miliziani cristiani. Inutile dire che il governatorato di Hassaké - a cui curdi e cristiani tengono moltissimo - ha anche un grande valore economico, e si capisce perché sia oggetto delle mire dei jihadisti: è una delle regioni più ricche della Siria (al confine con la Turchia e l'Iraq) contenendo il 60% delle riserve di petrolio e gas del Paese.
Il travasarsi del conflitto siriano oltre le frontiere di quel Paese è per lo più visto alla luce dell’acuirsi degli attentati sunniti contro gli sciiti in Iraq, Libano e Pakistan. Questo è vero, ma le cose non si riducono a ciò: nel “brodo di coltura” del Vicino Oriente sono in fermentazione vari fattori. Innanzitutto si deve tener presente il successo conseguito in Siria dalle formazioni di Hezbollāh intervenute al fianco dell’esercito regolare. Naturalmente questa volta l’impresa non ha riscosso entusiasmo nel milieu musulmano in quanto tale, bensì solo tra gli Sciiti; ma questo è irrilevante sia per Hezbollāh sia per un osservatore esterno. A contare è invece il modo in cui le milizie di Hezbollāh si sono forgiate nel conflitto siriano; a contare è il loro salto di qualità sul piano bellico. Tra i sostenitori si parla di passaggio dall’essere il miglior movimento guerrigliero del mondo all’essere diventato un esercito regolare sempre più in grado di confrontarsi con Israele.
Anche volendo fare la tara sulle esagerazioni propagandistiche, sta di fatto che non solo non c’è stato il rientro delle previste (e auspicate) “colonne di feretri” dalla Siria al Sud del Libano e alla parte sciita di Beirut, ma oggi anche commentatori israeliani - dopo le decisive azioni di al-Qusayr, Talkalakh e nella zona di Aleppo - prendono atto (con comprensibile preoccupazione) del salto qualitativo compiuto dalle milizie di Hezbollāh che le mette in condizione di realizzare complesse operazioni combinate a livello di battaglione e anche di reggimento. Si aggiunga che a contatto con l’esercito regolare siriano i miliziani sciiti avrebbero appreso sul campo un uso più professionale dell’artiglieria leggera e media e dei mortai, oltre a come gestire le chiamate di sostegno dei pezzi a lunga gittata o dell’aviazione. Un ragionamento analogo (quand’anche non uguale) potrebbe farsi per i Pasdaran iraniani e per i miliziani sciiti iracheni intervenuti in Siria al fianco dei libanesi di Hezbollāh.
In quel “cortile di casa” che per la Siria è il Libano, inoltre, vanno registrati taluni fenomeni, anch’essi tutt’altro che scontati e significativi. Ci riferiamo al fatto che l’ex generale maronita ed ex primo ministro libanese Michel Aoun sia oggi il leader del Libero Movimento Patriottico Libanese, formazione maronita alleata di Hezbollāh e del vecchio partito sciita Amal nella coalizione detta “dell'8 marzo”; e poi va menzionato il messaggio apparso non molto tempo fa su una pagina Facebook dedicata ai politici libanesi, in cui un gruppo di giovani cristiani ortodossi così si è rivolto a Nasrallah, leader di Hezbollāh:
«Dai vostri fratelli Cristiani che vogliono assistere e aiutare la Resistenza Libanese e l'Esercito Arabo Siriano che ogni giorno lottano e si sacrificano contro i takfiri stranieri. Vostra Eminenza Sayyed Nasrallah, siamo un gruppo di giovani Cristiani che non resiste più nel vedere i nostri correligionari uccisi e torturati in Siria, i nostri Arcivescovi rapiti e offesi, la nostra Storia e la nostra Cultura messe in pericolo da questi estremisti che non rappresentano nulla se non la loro meschinità e crudeltà nascoste sotto una parodia dell'Islam; gli abusi e le enormità di costoro non causano reazioni da parte dell'Occidente “cristiano” o delle gerarchie religiose delle nostre Chiese. Per questo, Vostra Eminenza, vi chiediamo di permettere che le porte della sua organizzazione si aprano e ci venga permesso di unirci agli Eroi che difendendo la Siria, difendono anche i Siriani cristiani; vorremmo poter formare una nostra unità nelle vostre fila, una unità dedicata ai nomi di Issa e Mariam (Gesù e Maria) che unisca i propri sforzi a quelli dei vostri altri seguaci per conseguire prima la necessaria vittoria sui barbari takfiri. Sarebbe un onore per noi aggiungere i nostri martiri, martiri cristiani, a quelli che già si sono immolati per la libertà di al-Qusayr, dove erano presenti molti nostri fratelli».

mercoledì 16 ottobre 2013

WEAPONS AND DEATH, by Marcelo Colussi

I’d prefer to wake up in a world where the US is the sole provider
of the one hundred percent of world weapons.
(Lincoln Bloomfield, US State Department official)

I
When our ancestors descended from the trees and started to walk in the erect posture on two legs two millions and a half years ago, they manufactured for the first time an object, an element which transcended nature. That beginning for mankind was given, no more and no less than by the obtention of a sharpened stone; in other words: a weapon. Is it then that our history is marked by such beginnings? Are weapons embedded in the very same origins of the human phenomenon?
Undoubtedly. Violence is human, not an alien body in our constitution. How is it that we moved from necessary aggression, in terms of survival, to the present day industry of death? Organization as to power is equally human; animals, beyond their instinctive survival mechanisms, do not exert forms of power. We do. In that dialectic (whoever said that "white" is better than "black" or that a woman is "less" than a male... but that sort of dialectic marks our relations), the use of something which increases our capacities for attack is vital. It was vital back then, as a necessary means in the struggle for survival (the sharpened stone, the stick, the spear) and it is still nowadays. Yet, modern weapons are not in the least at the service of biological survival: from the moment where our history ceased to be about pure survival in a cave and constant struggling with the environment, weapons in class societies have been at the service of the powers that be, from the most rustic sword to the hydrogen bomb.
In his old age, based on a wisdom acquired through lifelong meditation and more as a philosophical reflection than as a formulation for clinical practice, Sigmund Freud spoke about the death impulse: a return to the inanimate. That is why psychoanalysis can talk about an intrinsic uneasiness in every cultural formation or society: why do we make war? Shall it be possible to say that social organization structured as to classes inevitably leads to wars (and thus to weapon production)? Then, we should ask why the human being decided to build stratified and warmongering societies instead of horizontal solidarity-based organizations. Socialism is the proposal which aims to the construction of such alternatives. Will we be able to reach it? Is it feasible to carry out what sub-commander Marcos proposed in Chiapas as he said that "we take weapons to build a world where armies are no longer necessary", or will the death impulse drag us before to self-destruction as a species?

lunedì 2 settembre 2013

SIRIA: ASPETTANDO L’AGGRESSIONE DI OBAMA, di Pier Francesco Zarcone

Bush with Obama mask © Dustin Spagnola
ARROGANZA E BUGIE

L’aggressione alla Siria è al momento - pare - rimandata a tempo determinato, almeno fino alla riapertura del Congresso statunitense dopo le ferie estive. Così ha deciso il premio Nobel per la Pace 2009 (!) e presidente degli Stati Uniti Barack Hussein Obama. Decisione non autonoma, ma indotta dalla richiesta scritta di 200 congressisti. Una frenata che viene dopo il voto contrario all’attacco da parte della Camera dei Comuni britannica, ma che potrebbe non essere definitiva. Infatti Obama - pur costretto a sospendere per il momento le sue pulsioni belliciste - non ha spiegato cosa accadrebbe in caso di un eventuale decisione del Congresso che facesse il paio con quella britannica. Inoltre è pacifico che se il Congresso desse via libera, Obama si sentirebbe “legittimato” a scatenare l’attacco.
In questa sequenza c’è la reiterazione di una pesantissima anomalia di fondo non più mistificabile, soprattutto da quando è imploso il blocco del “socialismo reale”, e che ovviamente i media nostrani, per lo più acritici portavoce delle posizioni della Casa Bianca, non rimarcano mai. Nella loro arrogante libidine di superpotenza gli Usa, calpestando di continuo la legalità internazionale, hanno riportato e mantengono il mondo nella prepotenza della barbarie. Civiltà con la “C” maiuscola e diritto sono sempre andati in coppia, e quando al diritto si sostituisce la forza bruta - sovente capricciosa - allora anche la civiltà è compromessa. Non è il caso di stupirsi, ma di indignarsi sì. Semmai lo stupore trova spazio quando si assiste alla meraviglia con cui tanti candidi cittadini statunitensi si chiedono come mai ci sia al mondo tanto odio verso gli Stati Uniti. Non disse una volta Karl Rove, consigliere politico del famigerato George W. Bush, «ora noi siamo un Impero e quando agiamo creiamo la nostra realtà»?
Finché sarà così, l’odio potrà solo estendersi. Come del resto accade oggi nel mondo arabo, dove l’odio verso gli Stati Uniti va dagli islamisti radicali fino ai laici e alle superstiti sinistre.
Nel caso della Siria - il cui turno fa seguito ad Afghanistan, Iraq e Libia - ancora una volta quel che asseriscono gli Stati Uniti vale come prova, e tanto basta perché si faccia a meno dell’unico organo internazionale formalmente legittimato ad autorizzare interventi militari del genere: il Consiglio di Sicurezza dell’Onu. Semmai è il Congresso statunitense a prenderne di fatto il posto!
Una considerazione per inciso, indignazione a parte: già la storia è ricca di precedenti dominati dall’illusione di politici e militari circa la brevità temporale e la limitatezza spaziale dei conflitti che si andava a scatenare; ma se si ha presente la costante mistura di approssimazione operativa, di ignoranza dei contesti, di rozza psicologia da film hollywoodiani di serie B, d’incapacità nel prevedere gli scenari possibili - e quindi di venirne fuori - che fa parte del bellicismo statunitense, allora è legittimo che a ogni intervento militare Usa si finisca col tremare.

domenica 18 agosto 2013

L’EGITTO CAMPO DI BATTAGLIA INTERARABO, di Pier Francesco Zarcone

Facciamo il punto politico: fu golpe
Nell’attuale tragica situazione di stallo della crisi politica egiziana, e con i massacri in corso, fare il punto è più agevole di prima ed è meno facile commettere errori di interpretazione. All’inizio si poteva essere perplessi sul qualificare o no l’intervento dell’esercito come uno dei soliti golpe, a motivo della massiccia partecipazione popolare contro Morsi e i Fratelli Musulmani. Una volta deposto il Presidente, eletto in termini di democrazia parlamentare, l’Egitto si è trovato in una situazione che formalmente giustifica la posizione dei pro-Morsi nel considerarlo ancora il Presidente dell’Egitto: Morsi, infatti, non si è dimesso, né è stato costretto a farlo (cosa a cui invece il generale al-Sisi avrebbe dovuto puntare decisamente e subito: non si capisce cosa ne facciano di Morsi i militari se non lo “usano”). Poiché il diritto si basa su formalismi – non privi di rilevanza politica – con le dimissioni di Morsi (quand’anche coatte) la formazione del nuovo governo su impulso dei militari avrebbe potuto essere spacciata per iniziativa di salute pubblica, stante la vacanza sia del Parlamento (dissolto da mesi) sia del Presidente della Repubblica. Ma così non è stato. La conseguenza è che l’intervento dei militari ha posto in essere una palese rottura della legalità costituzionale ed è quindi una “rivoluzione” in senso strettamente giuridico; che tuttavia politicamente equivale a golpe.
I più delusi dagli avvenimenti egiziani – o sarebbe meglio dire basiti – sono rimasti Obama e il suo entourage, che vedono progressivamente franare i castelli di carta su cui avevano puntato: in Egitto con l’intesa fra Fratelli Musulmani e militari in un quadro di presunta palingenesi democratica di un Egitto notoriamente colmo di mali politici, economici e sociali; in Tunisia, in Libia e in Siria, dove Assad rifornito da Russia e Iran sta mettendo alle corde i ribelli. Sfumata l’illusione, seppure con evidente imbarazzo, si sono limitati a prendere atto della situazione egiziana e a invitare le parti alla mediazione. Parole, parole. Ma ancora una volta dimostrando che per Washington l’intervento militare è accettato o sollecitato quando non ne lede gli interessi economici, politici e militari; e che, come al solito, dall’Occidente non ci si deve mai aspettare niente di buono.
Morsi – anche per colpa della politica dissennata perseguita da lui e dai suoi - si è trovato alle prese con una massiccia e insistente campagna mediatica (a cui non può essere rimasto estraneo il Mukhabarat, o servizio segreto) scatenata da un gran numero di giornali legati al vecchio regime. Tutte le voci autorevoli – compreso Muhammad al-Baradei - sono state indirizzate non più contro i fulul, ancora in possesso delle vere leve del potere, ma solo contro Morsi e la Fratellanza Musulmana presentati come il vero nemico attuale. E ora si comincia a parlare delle commistioni tra i fulul e il mitizzato (in Occidente) movimento Tamarrod di Mahmud Badr, che dette vita alle manifestazioni di piazza Tahrir.

sabato 6 luglio 2013

EGITTO: IL FALLIMENTO DELLA FRATELLANZA MUSULMANA, di Pier Francesco Zarcone

Premessa
Quanto è accaduto in Egitto era facilmente prevedibile (ed era stato previsto negli articoli comparsi su questo blog). In un paese in cui gli islamisti non dispongono né del monopolio della forza né di una forza davvero soverchiante era ovvio che prima o poi la loro incapacità di amministrare e governare - impacciati come sono dagli assurdi princìpi “l’Islam è l’unica soluzione” e “il Corano è la vera Costituzione” - doveva lasciarli politicamente smascherati e indifesi dinanzi alla furia di masse popolari alle quali prima di tutto interessa la soluzione dei tremendi problemi economici, sensibilmente aggravati dal crollo del turismo. Mangiare le pagine del Corano non serve a nutrire il 40% della popolazione bisognosa.
Attualmente si discute a tutto spiano se sia stato compiuto un vero e proprio golpe militare, o se ci sia stata una rivoluzione in cui l’esercito ha dato l’ultima spallata a un potere contestato da una gran parte della società egiziana. La discussione è sterile. Per il formalismo giuridico ogni rottura di un assetto costituzionalmente garantito è una rivoluzione, e lamentare che sia stato abbattuto un Presidente eletto lascia il tempo che trova, in quanto anche Mubarak (deposto prima di Morsi) era stato formalmente eletto dal popolo. Ammesso che si sia trattato di una rivoluzione (politica), ciò significa poco, non trattandosi certamente di una rivoluzione sociale.
Il problema è invece stabilire chi abbia vinto questo primo round, giacché i giochi sono ancora aperti e si sta profilando un bagno di sangue che potrebbe fare sprofondare l’Egitto in una situazione di tipo algerino (lì ci furono almeno 200.000 morti), o anche siriano, considerando che negli ultimi tre mesi l’esercito egiziano ha sequestrato un quantitativo di armi e munizioni pari a quello sequestrato negli ultimi dieci anni (!), che nel Sinai bande jihadiste sono in azione e l’aeroporto di al-Arish è stato attaccato.
Il 4 luglio il manifesto ha pubblicato un articolo sull’Egitto dal titolo «La rivoluzione inizia ora», che evidentemente non si riferisce a quanto sostenuto dal formalismo giuridico, ma implica ben altro. Orbene, che i recenti avvenimenti portino alla democrazia rappresentativa e che la reazione di una parte notevole della popolazione egiziana contro il governo islamista significhi che i laici finalmente l’hanno spuntata, sono tutte cose per niente sicure. Al momento - 6 luglio 2013 - si può dire con certezza solo che il primo round se lo sono assicurato le Forze armate, cioè una parte davvero compatta e potente della società egiziana (sarebbe più corretto dire nella società egiziana). Volendo azzardare, si potrebbe supporre che le Forze armate si assicureranno anche i round successivi, seppure a un prezzo altissimo per tutto il paese.

L’esercito egiziano e la sua potenza economica
Qualcuno potrebbe avere la tentazione di parlare di “ironia della storia” giacché, dopo l’asserita “primavera araba”, si erano spese fior di energie nel sostenere la convenienza per il mondo arabo di adottare il modello turco, intendendosi con ciò un governo islamico moderato e democratico; invece nei giorni scorsi il modello turco realizzato potrebbe essere considerato di taglio kemalista piuttosto che “alla Erdoğan”. Tentazione forte, ma interpretazione erronea.

RED UTOPIA ROJA – Principles / Principios / Princìpi / Principes / Princípios

a) The end does not justify the means, but the means which we use must reflect the essence of the end.

b) Support for the struggle of all peoples against imperialism and/or for their self determination, independently of their political leaderships.

c) For the autonomy and total independence from the political projects of capitalism.

d) The unity of the workers of the world - intellectual and physical workers, without ideological discrimination of any kind (apart from the basics of anti-capitalism, anti-imperialism and of socialism).

e) Fight against political bureaucracies, for direct and councils democracy.

f) Save all life on the Planet, save humanity.

g) For a Red Utopist, cultural work and artistic creation in particular, represent the noblest revolutionary attempt to fight against fear and death. Each creation is an act of love for life, and at the same time a proposal for humanization.

* * *

a) El fin no justifica los medios, y en los medios que empleamos debe estar reflejada la esencia del fin.

b) Apoyo a las luchas de todos los pueblos contra el imperialismo y/o por su autodeterminación, independientemente de sus direcciones políticas.

c) Por la autonomía y la independencia total respecto a los proyectos políticos del capitalismo.

d) Unidad del mundo del trabajo intelectual y físico, sin discriminaciones ideológicas de ningún tipo, fuera de la identidad “anticapitalista, antiimperialista y por el socialismo”.

e) Lucha contra las burocracias políticas, por la democracia directa y consejista.

f) Salvar la vida sobre la Tierra, salvar a la humanidad.

g) Para un Utopista Rojo el trabajo cultural y la creación artística en particular son el más noble intento revolucionario de lucha contra los miedos y la muerte. Toda creación es un acto de amor a la vida, por lo mismo es una propuesta de humanización.

* * *

a) Il fine non giustifica i mezzi, ma nei mezzi che impieghiamo dev’essere riflessa l’essenza del fine.

b) Sostegno alle lotte di tutti i popoli contro l’imperialismo e/o per la loro autodeterminazione, indipendentemente dalle loro direzioni politiche.

c) Per l’autonomia e l’indipendenza totale dai progetti politici del capitalismo.

d) Unità del mondo del lavoro mentale e materiale, senza discriminazioni ideologiche di alcun tipo (a parte le «basi anticapitaliste, antimperialiste e per il socialismo».

e) Lotta contro le burocrazie politiche, per la democrazia diretta e consigliare.

f) Salvare la vita sulla Terra, salvare l’umanità.

g) Per un Utopista Rosso il lavoro culturale e la creazione artistica in particolare rappresentano il più nobile tentativo rivoluzionario per lottare contro le paure e la morte. Ogni creazione è un atto d’amore per la vita, e allo stesso tempo una proposta di umanizzazione.

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a) La fin ne justifie pas les moyens, et dans les moyens que nous utilisons doit apparaître l'essence de la fin projetée.

b) Appui aux luttes de tous les peuples menées contre l'impérialisme et/ou pour leur autodétermination, indépendamment de leurs directions politiques.

c) Pour l'autonomie et la totale indépendance par rapport aux projets politiques du capitalisme.

d) Unité du monde du travail intellectuel et manuel, sans discriminations idéologiques d'aucun type, en dehors de l'identité "anticapitaliste, anti-impérialiste et pour le socialisme".

e) Lutte contre les bureaucraties politiques, et pour la démocratie directe et conseilliste.

f) Sauver la vie sur Terre, sauver l'Humanité.

g) Pour un Utopiste Rouge, le travail culturel, et plus particulièrement la création artistique, représentent la plus noble tentative révolutionnaire pour lutter contre la peur et contre la mort. Toute création est un acte d'amour pour la vie, et en même temps une proposition d'humanisation.

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a) O fim não justifica os médios, e os médios utilizados devem reflectir a essência do fim.

b) Apoio às lutas de todos os povos contra o imperialismo e/ou pela auto-determinação, independentemente das direcções políticas deles.

c) Pela autonomia e a independência respeito total para com os projectos políticos do capitalismo.

d) Unidade do mundo do trabalho intelectual e físico, sem discriminações ideológicas de nenhum tipo, fora da identidade “anti-capitalista, anti-imperialista e pelo socialismo”.

e) Luta contra as burocracias políticas, pela democracia directa e dos conselhos.

f) Salvar a vida na Terra, salvar a humanidade.

g) Para um Utopista Vermelho o trabalho cultural e a criação artística em particular representam os mais nobres tentativos revolucionários por lutar contra os medos e a morte. Cada criação é um ato de amor para com a vida e, no mesmo tempo, uma proposta de humanização.