L’associazione Utopia Rossa lavora e lotta per l’unità dei movimenti rivoluzionari di tutto il mondo in una nuova internazionale: la Quinta. Al suo interno convivono felicemente – con un progetto internazionalista e princìpi di etica politica – persone di provenienza marxista e libertaria, anarcocomunista, situazionista, femminista, trotskista, guevarista, leninista, credente e atea, oltre a liberi pensatori. Non succedeva dai tempi della Prima internazionale.

PER SAPERNE DI PIÙ CI SONO UNA COLLANA DI LIBRI E UN BLOG IN VARIE LINGUE…

ČESKÝDEUTSCHENGLISHESPAÑOLFRANÇAISPOLSKIPORTUGUÊSΕΛΛΗΝΙΚΆРУССКИЙ

mercoledì 25 luglio 2018

Bilingüe ESPAÑOL-ITALIANO
ESPAÑOL

PERMÍTAME UNA PREGUNTA, COMPITAS…
por Pagayo Matacuras


El canciller de Nicaragua, Denis Moncada Colindres, desde hace tres meses anda repitiendo que los Yunais [Estados Unidos (n.d.r.)] siguen con su plan de golpe de Estado. A la mitad de julio reiteró ese concepto en la última reunión del Consejo Permanente de la Organización de los Estados Americanos (Oea), adonde solamente Cuba, Venezuela y San Vicente-Granadinas respaldaron esa idea. Otros dieciocho países condenaron la violencia gubernamental. Limpiamos el terreno de todo posible mal entendido de las ideas que siguen: en la realidad histórica y política la Oea es la Organización de los Estados Arrodillados, tal como lo tildó el argentino Pino Solanas en su película de 1988 Sur.
Ahora bien, regresamos a 2018… treinta años después de esa peli.
¿Cuáles y cuántos intereses economicos tienen los Yunais con Nicaragua?

Según palabras del canciller, el plan es igualito igualito igualito a lo de Venezuela. Es el mismo guión de una igual peli.
Pero, y es un pero tan grande como nuestro planeta, Venezuela tiene las reservas de crudo más grandes en el mundo. El interés inmediato es bien clarito, no hay muchas dudas. Nicaragua puede hacer competencia comercial al gigante económico del continente tan sólo con frijoles, arroz y maíz. La guerra comercial desatada por Mr Trump en contra de China y de la Unión Europea se refiere a rubros mucho más preciosos: acero, aluminio, tecnología…
En sus primeros ciento cincuenta años de Independencia, Bolivia sufrió más de ciento cincuenta golpes de Estado. Los Yunais necesitaban su estanque. En los 70 necesitaban el cobre de Chile… y podemos seguir con un listado de cientos de páginas.
¿Ahoritita necesitan maíz para alimentar a su ganado vacuno o para alistar un nacatamal o un indio viejo? ¿Necesitan arroz y frijoles para comerse un gallopinto? Para los que nada saben de Nicaragua, son comidas típicas. ¿Ya se acabaron sus steack & chips? Tal vez Mr Obama dejó a su país en calzoncillos rotos.
Nunca en su historia los Yunais exportaron democracia y libertad: llevaron alrededor del mundo sus intereses comerciales y económicos. Tranformando a los seres humanos en subditos libres en democracias vigiladas. Pero hablar de golpe organizado por Washington en Nicaragua sólo es la manera más sencilla para no tener que razonar y poner en paz el corazón. Algo consolador.
Más bien el canciller Moncada está repitiendo las mismas palabras que pronunció en 1978 el señor Julio Quintana a los que pedían el fin de la dictadura. El entonces canciller de Tachito Somoza, en una reunión de la Oea afirmó: lo que Uds. pretenden es un golpe de Estado. Ni le da pena al señor Moncada el repetir igual guión a los cuarenta años de distancia.
Hubo un tiempo en que un filósofo alemán dijo que la historia se repite dos veces. Ese filósofo fue Hegel. Pero en la peli actual hay muchas diversidades respecto a 1978. Comenzando por la falta de un grupo guerrillero che luche en contra del gobierno.
¿Hasta cuál límite pueden moverse los Yunais? Por cierto pueden financiar o seguir financiando a unos grupos y organizaciones, pueden hablar de dictadura y convencer a los países de la Oea en condenar al gobierno orteguista y pueden aplicar la Ley Magnitsky a unos majes [personas (n.d.r.)] muy cercanos a la familia presidencial. Desde 2012 esa ley le permite al gobierno gringo imponer sanciones económicas a ciudadanos de todo el mundo que hayan cometido abusos a los derechos humanos y actos de corrupción en sus propios países de origen (pura ingerencia, ya sabemos). Y ya la aplicaron. Pero, como dicen los pinoleros [nicaragüenses (n.d.r.)]: les vale verga a los afectados.
El valeverguismo hace parte de la idiosincrasia nacional, de la filósofia de vida desde el nacimiento hasta el último aliento. ¿Qué sanciones puede poner a los que tienen sus cuentas en los llamados paraísos fiscales? Les vale verga, por completo.
En esos últimos días Mr Trump decidió el cambio del representante diplómatico en Managua: la señora Laura Dogu, nombrada por el presidente demócrata en 2015, fue sustituida por Kevin K. Sullivan, jefe de la delegación gringa en la Oea. Tal vez, cuando va a llegar en la capital de Nicaragua, diga las mismas palabras que el viejo embajador Richard Melton en los 80: yo sí voy a representar a los Estados Unidos. Y tal vez, igual que a Melton en julio de 1988, Daniel le va a declarar “non grato”.
Esta es la contingencia. Pero, vamos a la pregunta: ¿hasta cuál límite pueden llegar los Yunais en la crisis actual del país centroamericano?
Mucho más allá de lo que ya hicieron y están haciendo, no pueden ir. No pueden establecer un bloqueo, ni montar un grupo armado semejante a la contra. No existen condiciones para hacerlo. Además en el país viven e hicieron sus rentables negocios demasiados empresarios gringos, amparados con las leyes y la protección del gobierno, que les ofreció en esos años todas las posibilidad de enriquecerse explotando a los trabajadores con salarios no suficientes ni para los tres tiempos de comida y trato laboral requetepésimos [super pésimos (n.d.r.)].
Una de las leyes no escritas del mercado es que para hacer negocios rentables y seguros se necesita estabilidad política y social. Poli-cial, c’est plus facile. Hasta la mitad de abril de este 2018 Nicaragua era el país más tranquilo y seguro del área centroamericana merced el control poli-cial. Donde los empresarios locales y extranjeros se enriquecían, la Iglesia seguía en su constante lavado de los cerebros y la Chayo Murillo rezaba a diario por la paz social en sus omilías televisadas. “Sólo queremos trabajo y paz”, cantaban las letras sobrepuestas a Give peace a chance de John Lennon.
Desde el 19 de abril, Nicaragua ya no es la misma. Ni podrá ser la misma en su futuro.
Si de veras Daniel Ortega y Chayo Murillo se marchan, junto a su cortejo, nadie sabe cuál puede ser el resultado de los comicios [elecciones (n.d.r.)], adelantados o no es irrelevante. A pesar de los fraudes denunciados en 2016, en su conjunto los partidos de la oposición obtuvieron un 30% de votos. Con lo ocurrido en esos meses y comicios vigilados a nivel internacional, puede opinarse que el Frente Sandinista de Liberación Nacional (Fsln) no logre ganar más que la mitad, o menos, de lo que recibió hace un par de años. Pero siempre está alrededor de un 30%. Es decir: un empate.
Y eso significaría para los Yunais un país donde no pueden hacerse negocios con tranquilidad. Donde la inestabilidad sería cotidiana. No puede bisnearse con seguridad, al igual de lo ocurrido en 2007-2017. Ese es el único interés que tienen con Nicaragua: que haya estabilidad. Por eso les tienen miedo al vacío de poder. Y un pueblo que anda encachimbeado [arrecho (n.d.r.)] es la última cosa que ellos quieren.
Pero en la actualidad este vacío ya está bien presente. Todos los informes económicos nos dicen que en los últimos tres meses cerraron o bajaron sus ganancias un cachimbo [muchísimas (n.d.r.)] de actividades en todos los sectores, comenzando por el aeropuerto internacional de Managua donde hoy en día llegan menos aviones, hasta el mercado informal. Una señal que nos da el sentido del momento que se está viviendo.
En la actualidad ninguno de los dos bandos tiene la capacidad de derrotar al otro. Los orteguistas manejan todavía el aparado del Estado, pero en la sociedad valen menos que un centavo partido por la mitad. A pesar del cachimb’e pipol [monton de gente (n.d.r.)] en el acto del 19 de julio: en su mayoría oficinistas estatales y públicos, con sus familias, con el temor de perder el trabajo si no estaban presentes. La llamada sociedad civil, o protestantes, no logran desplazar a los orteguistas. A pesar del apoyo que tienen por parte del Cosep [gremio de los empresarios (n.d.r.)] y de la Iglesia católica. No hay que esperar más por parte de los gringos ni de esas dos fuerzas internas. Bien se sabe lo que quieren: acabar por completo con la historia de la Revolución y montar un gobierno derechista que borre con las conquistas sociales obtenidas. Mientras los muertos siguen con un promedio de cuatro cada día.
Otro aspecto de la idiosincrasia pinolera es la visión del mundo en blanco y negro. El gris no existe. Y si es verdad que muchos de los que hoy montan los tranques [barricadas (n.d.r.)] y los defienden a como pueden, son los mismos que en los años de los gobiernos neoliberales montaban y protegían los tranques ordenados por Ortega, y mañana harán la misma cosa en contra de cualquier gobierno derechista. Sin ninguna paz social. Los gringos no son tan dundos [tontos (n.d.r.)] para no entender eso, pero ¿qué alternativa tienen?
No pueden aguantar el caos actual, debido a la no renuncia de los Ortega, que se agarran con las uñas y los dientes a un poder que ya no tienen. Ni tienen una inmediata alternativa viable. Entonces, ¿qué?
La única salida sería la concretación de algo ya conocido y semejante a la Unión Nacional Opositora (Uno) que con doña Violeta B. de Chamorro ganó en 1990. Tal vez en el sepulcro blanqueado de Washington, como le decía Sandino, están trabajando en eso o lo van pensando. El clavo [problema (n.d.r.)] que se pone es al mismo tiempo sencillo y complejo: ¿quién va a encabezar esta alianza? En un semejante país, no puede ser un derechista declarado ni disfrazado, ni un Arnoldo Alemán ni un Churruco Bolaños tienen campo. Doña Violeta era la viuda de un mártir, el Mártir de las libertades cívicas. Y ¿quién sabe cuántos sandinistas votaron por esa mujer?, con el intento de penalizar al Frente que estaba actuando con demasiada arrogancia y descaro. La gente, el pueblo, sigue siendo sandinista, aunque no orteguista. Y en los comicios, más bien no irán a las mesas electorales o no pondrán ninguna crucecita.
¿Puede ser viable un gobierno provisional, al igual de lo que hizo el FSLN en 1979? Que pueda ser reconocido por unos países a nivel internacional y anulen las relaciones diplómaticas con el actual gobierno? Y mientras tanto este gobierno provisional puede hacer leyes que rompan con el actual matrimonio de interés entre el partido y el Estado, poniendo un rumbo cierto al cambio. Borrando con el partido que controla el Estado y al Estado que controla el país.
Eso sería posible, aunque bien complejo. En 1978-79 las condiciones estaban un tanto diferentes de las actuales, porque en realidad la historia nunca se repite, a pesar del pensamiento de Hegel. La historia nos enseña que todo es posible, si lo queremos. Treinta rebeldes utopistas lograror montar a un ejército popular que desalojó a los gringos y a su títere vendepatria Chema Moncada en 1933. En la actualidad los empresarios tienen sus intereses, la Iglesia igual, los campesinos anti-canal otro tanto. Y los Yunais también. Poner de acuerdo esos intereses no va a ser tan sencillo como tomarse una gaseosa [Coca Cola (n.d.r.)]. Los estudiantes y la gente participan masivamente en las marchas y en las huelgas, pero no tienen un programa y tampoco un proyecto para el futuro, sino sólo para la contingencia (que permaneciendo la situación actual es mera esperanza). Menos aún tienen líderes reconocidos, y esto podría representar una ventaja y un clavo al mismo tiempo. Una ventaja porque nadie puede descabezar a un movimiento donde nadie manda y todos mandan, un clavo porque falta un común pensamiento general en que reconocerse. Y no es suficiente el ¡Qué se vayan! Necesita pensar en el quehacer luego.
No vamos a poner nombres ni apellidos para este gobierno provisional. Sería de veras una tontería. Sólo ponemos la cuestión básica, desde nuestra manera de pensar: los integrantes deben tener un historial de lucha en pro de la soberanía del pueblo, tal como la pensaban Sandino y Fonseca. Pero, ¿eso les gustaría al Cosep, a la Iglesia, a los Yunais? ¿Pueden aceptar a un gobierno anti-orteguista pero no anti-sandinista? Rotundamente no. Todo lo que huele a izquierda, aunque sea socialdemócrata, les da urticaria. Es algo tan viejo como el pinol.
Les caía bien el orteguismo, que ya nada tenía de izquierdista, menos aún de revolucionario. Sino sólo las palabras “cristiana, socialista, solidaria”, pero actuando al igual que cualquier mandatario burgués. Y el desarrollo del país actuado en esos once últimos años puede resumirse en un número: la Nicaragua de 1978, la de los Somoza, era el segundo país más pobre del continente, hoy en día sigue siendo el segundo país más pobre del continente. A pesar de la ayuda millonaria que le dió Venezuela: un millón de dólares a diario desde 2007 hasta 2016. La crisis que golpeó Venezuela dejó a Nicaragua sin esa ventaja, ni con la ventaja de la gasolina a precio bien favorable – ahoritita se tiene que adquirir en el mercado, con los precios del mercado, hasta cubrir el 80% de las necesidades –.
Volvemos a la cuestión gubernamental. Por cierto una cosa que tendrían que hacer los nuevos mandatarios, entre las primeras, sería pedir al Ejército si está con el gobierno provisional o con el gobierno descalificado. Hasta el momento, la no intervención de las Fuerzas Armadas corresponde a un apoyo indirecto al gobierno orteguista. Pero si se pone cual interposición entre los dos bandos, con el fin de acabar con los muertos cotidianos y las destrucciones, actuaría por un futuro distinto del presente.
Claro está que existe el clavo de la policía, o más bien el perno [problema muy grande (n.d.r.)]: puede haber un enfrentamiento entre esa institución y el ejército. Y sabemos que los efectivos policiales son más que los militares, y ubicados en cada rincón del país. Pero en esos meses muchos policías y antimotines también rehusaron disparar en contra del pueblo y renunciaron a su trabajo o le dieron de baja [despidieron (n.d.r.)]. Otros fueron encarcelados, y no sabemos si todavía quedan presos. En la eventualidad de un enfrentamiento con el ejército podría ser que muchos otros renuncien a obedecer a las órdenes de Paco Díaz, jefe de la policía y por casualidad consuegro de los Ortega.
Hubiera sido excelente tener también a una capital provisional. ¿Porqué no Masaya-Monimbó “llama pura del pueblo”?, pero las fuerzas orteguistas la reconquistaron a la fuerza y en la actualidad no existe un “territorio libre”, al igual que León en 1979. La acción militar actuada por los orteguistas demuestra sin duda alguna, que los insurgentes no estaban tan armados como Daniel y Chayo pretendían contar. Y no se hace un golpe sin armas, si se tiene la pretensión de ganar la pelea. Unos morteros caseros y unas huleras no hacen ni un golpe ni una revolución.
Mientras tanto, la base sandinista, que no está involucrada con el orteguismo y en esos años tragó muchas amarguras, tiene que reconstruir al Frente, para que vuelva a sus órigenes y pueda tener un rol positivo en el futuro del país. Para que siga existiendo una izquierda verdadera, y no de papel. Una izquierda que tendrá que luchar en contra de todas las voluntades de que Nicaragua regrese a hace cuarenta años.
¿Los Yunais, el Cosep y la Iglesia pueden aceptar esa posibilidad, que es la única para salir de la ciénaga en que se encuentra ahoritita Nicaragua?

Nella diffusione e/o ripubblicazione di questo articolo si prega di citare la fonte: www.utopiarossa.blogspot.com

RED UTOPIA ROJA – Principles / Principios / Princìpi / Principes / Princípios

a) The end does not justify the means, but the means which we use must reflect the essence of the end.

b) Support for the struggle of all peoples against imperialism and/or for their self determination, independently of their political leaderships.

c) For the autonomy and total independence from the political projects of capitalism.

d) The unity of the workers of the world - intellectual and physical workers, without ideological discrimination of any kind (apart from the basics of anti-capitalism, anti-imperialism and of socialism).

e) Fight against political bureaucracies, for direct and councils democracy.

f) Save all life on the Planet, save humanity.

(January 2010)

* * *

a) El fin no justifica los medios, y en los medios que empleamos debe estar reflejada la esencia del fin.

b) Apoyo a las luchas de todos los pueblos contra el imperialismo y/o por su autodeterminación, independientemente de sus direcciones políticas.

c) Por la autonomía y la independencia total respecto a los proyectos políticos del capitalismo.

d) Unidad del mundo del trabajo intelectual y físico, sin discriminaciones ideológicas de ningún tipo, fuera de la identidad “anticapitalista, antiimperialista y por el socialismo”.

e) Lucha contra las burocracias políticas, por la democracia directa y consejista.

f) Salvar la vida sobre la Tierra, salvar a la humanidad.

(Enero de 2010)

* * *

a) Il fine non giustifica i mezzi, ma nei mezzi che impieghiamo dev’essere riflessa l’essenza del fine.

b) Sostegno alle lotte di tutti i popoli contro l’imperialismo e/o per la loro autodeterminazione, indipendentemente dalle loro direzioni politiche.

c) Per l’autonomia e l’indipendenza totale dai progetti politici del capitalismo.

d) Unità del mondo del lavoro mentale e materiale, senza discriminazioni ideologiche di alcun tipo (a parte le «basi anticapitaliste, antimperialiste e per il socialismo».

e) Lotta contro le burocrazie politiche, per la democrazia diretta e consigliare.

f) Salvare la vita sulla Terra, salvare l’umanità.

(Gennaio 2010)

* * *

a) La fin ne justifie pas les moyens, et dans les moyens que nous utilisons doit apparaître l'essence de la fin projetée.

b) Appui aux luttes de tous les peuples menées contre l'impérialisme et/ou pour leur autodétermination, indépendamment de leurs directions politiques.

c) Pour l'autonomie et la totale indépendance par rapport aux projets politiques du capitalisme.

d) Unité du monde du travail intellectuel et manuel, sans discriminations idéologiques d'aucun type, en dehors de l'identité "anticapitaliste, anti-impérialiste et pour le socialisme".

e) Lutte contre les bureaucraties politiques, et pour la démocratie directe et conseilliste.

f) Sauver la vie sur Terre, sauver l'Humanité.

(Janvier 2010)

* * *

a) O fim não justifica os médios, e os médios utilizados devem reflectir a essência do fim.

b) Apoio às lutas de todos os povos contra o imperialismo e/ou pela auto-determinação, independentemente das direcções políticas deles.

c) Pela autonomia e a independência respeito total para com os projectos políticos do capitalismo.

d) Unidade do mundo do trabalho intelectual e físico, sem discriminações ideológicas de nenhum tipo, fora da identidade “anti-capitalista, anti-imperialista e pelo socialismo”.

e) Luta contra as burocracias políticas, pela democracia directa e dos conselhos.

f) Salvar a vida na Terra, salvar a humanidade.

(Janeiro de 2010)