L’associazione Utopia rossa considera suo fondamento politico il principio secondo cui il fine non giustifica i mezzi, ma nei mezzi si deve riflettere l’essenza del fine. Non ha programmi politici, come del resto non ne aveva la Prima internazionale. Nonostante le più diverse provenienze ideologiche dei suoi sostenitori, essa ritiene che l’anticapitalismo dilagato dopo l’inizio dell’Antirivoluzione russa (dicembre 1917) sia stato motivato fondamentalmente da idee precapitalistiche, cioè retrograde, e non da progetti di civiltà in grado di superare il capitalismo sviluppando ulteriormente i suoi modelli di democrazia. Ciò spiega anche il prevalere, nella storia della cosiddetta «sinistra», di simpatie per i regimi dittatoriali di ogni specie e colore. Utopia rossa si batte contro l’ulteriore diffusione di ideologie precapitalistiche vecchie e nuove (in campo politico, culturale, ecologico, religioso ecc.), come parte della sua battaglia per il superamento del capitalismo, se si vuole salvare la vita sulla Terra con la sua umanità. In questo senso la sua utopia continua ad essere rossa.

The Red Utopia association considers its political foundation to be the principle that the end does not justify the means, but that the means must reflect the essence of the end. It has no political program, just as the First International did not. Despite the diverse ideological backgrounds of its supporters, it believes that the anti-capitalism that spread after the start of the Russian Anti-Revolution (December 1917) was fundamentally motivated by pre-capitalist – that is, retrograde – ideas, and not by civilizational projects capable of overcoming capitalism and of further developing its democratic models. This also explains the prevalence, throughout the history of the so-called «left», of sympathies for dictatorial regimes of all kinds and colors. Red Utopia fights against the further spread of old and new pre-capitalist ideologies (in the political, cultural, ecological, religious, and other fields) as part of its battle to overcome capitalism, if life on Earth, including its humanity, is to be saved. In this sense, its utopia remains red.

PER SAPERNE DI PIÙ CI SONO UNA COLLANA DI LIBRI E UN BLOG IN VARIE LINGUE…

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giovedì 6 luglio 2023

HILDA. UNA VIDA POR UNA UTOPÍA

por Jan Lust

 

Hilda, una vida por una utopía* [de Ricardo Gadea Acosta, Editorial Inti, La Paz 2022] es un libro sobre una revolucionaria. También es un relato sobre la convivencia y las aventuras de una revolucionaria peruana y un revolucionario argentino. Es un libro de amor por la revolución y una obra sobre el amor entre Hilda y el Che. 

La historia de la vida de Hilda está presentada en conjunto con sucesos políticos, económicos y sociales en América Latina. Eso ayuda a entender a Hilda y su desarrollo. El libro también es una historia social y política de América Latina. 

Hilda fue una revolucionaria, aunque formó parte del partido aprista peruano e inclusivo del Comité Ejecutivo Nacional del mismo partido. También fue miembro del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) del Perú y fue su delegada en la Primera Conferencia de los Pueblos de Asia, África y América Latina (OSPAAAL) y en la Conferencia para la Solidaridad Latinoamericana (OLAS) en 1966 y 1967 respectivamente. 

Ella fue clave para que los lideres del entonces APRA Rebelde fueron in- vitados por las autoridades cubanas. Eso fue el inicio de una importante relación entre los futuros guerrilleros del MIR y la Revolución Cubana. Además, Hilda fue el representante del Movimiento 26 de Julio de Cuba en el Perú. 

El libro está poniendo a Hilda Gadea en su lugar adecuado: como revolucionaria peruana, como internacionalista. El hecho de que ella era la primera esposa del Guerrillero heroico ha opacado, en cierta manera, la contribución de Hilda a los procesos revolucionarios en América Latina y sobre todo en Guatemala. Aunque estaba exiliada en el mencionado país, no significaba que ella dejó de contribuir a cambios sociales. En Guatemala trabajó a servicio del gobierno de Arévalo y apoyó al gobierno de Árbenz. Luchaba también contra el gobierno golpista de Castillo Armas. Después de la Revolución Cubana empezó a trabajar en el Instituto de Reforma Agraria en Cuba y también en Prensa Latina. 

venerdì 18 agosto 2017

UNA CRÍTICA AL LIBRO “MEMORIAS DEL FUTURO” DE HUGO COYA, por Jan Lust

Planeta, 2017
En este año se conmemoran los 50 años del asesinato del Che Guevara. En el Perú y en otros países, y especialmente en Bolivia, se están desarrollando diversas actividades en relación al Guerrillero Heroico. Nuevos libros y artículos sobre el Che o sobre asuntos en relación a él mismo se están publicando. En mayo de este año se publicó en el Perú la obra Memorias del futuro. El Che Guevara y el Perú 50 años después: Nuevas verdades y grandes mentiras sobre su histórica gesta.
Con gran interés he empezado a leer este trabajo de Hugo Coya, pero lo terminé con una gran decepción. Es un trabajo que no debe pasar a la historia. El título anuncia mucho sobre el Perú, pero en su contenido hay muy poco. Solamente 6 capítulos (de los 17 capítulos) hacen referencia específica a asuntos peruanos. Pero eso es no es todo.
En gran parte, lo que podemos encontrar en el libro no es nuevo. Cuando uno empieza a revisar las biografías sobre el Che elaboradas por Anderson, Kalfon, Castañeda, O’Donnell, Taibo II y Massari, entre otros, se da cuenta que lo que Coya trata de presentar como nuevo es viejo. Peor cuando se empieza a leer los trabajos de Gálvez sobre el Che en Bolivia, de Pombo (el guerrillero que estaba con el Che en Bolivia) y de Gleijeses. Además, en el cuerpo del texto casi no hay ninguna referencia a la bibliografía o a las 15 personas entrevistadas. Entonces, es difícil de comprobar las afirmaciones de Coya y eso puede dar espacio a la creación (y la publicación) de fantasías que luego se convierten en verdades históricas. Asimismo, la referencia bibliográfica de una información que encontramos en el libro no está incluida en la bibliografía, por ejemplo sobre el problema de salud de Luis de la Puente (página 130) y cómo fueron capturados los principales integrantes de la guerrilla liderada por De la Puente en el Cusco (páginas 130-131).1 ¿Eso no es plagio?
En el prefacio el autor dice que ha hecho decenas de entrevistas. Sin embargo, en la lista de entrevistados solo figuran 15 personas. Uno de ellos fue una persona con el nombre Juan Pablo Chang (¿Chang-Navarro?). También, Coya hace referencia a documentos inéditos, pero no están sustentados en la bibliografía. Menciona los archivos históricos del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, los National Archives and Records Administration de los Estados Unidos y los National Archives del Reino Unido, pero no específica los documentos que ha usado o que ha consultado. Los documentos de la CIA que menciona están disponibles en el Internet, como también los del White House Memorandum y del Departamento de Estado ¿Estos son los documentos inéditos?
Todo eso no es el problema principal que tengo con este texto. Tampoco la posición política del autor o lo que quiere demostrar. Las opiniones se pueden discrepar. Lo que molesta es la burla de la historia revolucionaria peruana que encarna este libro. A continuación presento los errores u “horrores” que he detectado en relación al Perú o a los peruanos mencionados en el libro.

1) Página 91: Según Coya, en 1958 Hugo Blanco fue expulsado del PCP. Error: Hugo Blanco nunca fue un militante del PCP.

2) Página 113: “Un segundo grupo estaba constituido por quienes habían militado en el Partido Comunista del Perú (PCP), como Guillermo Lobatón, Mario Rodríguez, Vladimiro Gallegos, Julio Dagnino y Gonzalo Fernández”. Error: Guillermo Lobatón y Gonzalo Fernández nunca fueron militantes del PCP. En este apartado Coya dice que estas personas formaron parte del grupo de estudiantes (los “becados”) que subieron el Pico Turquino. Error: Todos los mencionados nunca formaron parte del grupo de estudiantes (como Javier Heraud) que fueron invitados por el Gobierno cubano.

sabato 24 giugno 2017

FERNANDO MARTÍNEZ HEREDIA: HASTA SIEMPRE

Con la muerte de Fernando Martínez Heredia, hemos perdido un analista crítico de los procesos revolucionarios, miembro fundador de la Fundación Che Guevara Internacional, presente con ensayos en muchos de los Cuadernos de la misma Fundación. Cuba pierde un intelectual marxista verdadero que en el pasado ha sido capaz de dirigir una revista maravillosa como Pensamiento Crítico, aceptando la disciplina partidaria cuando un sector de la burocracia cubana decidió de censurarla y serrarla. Con su muerte personalmente pierdo un amigo que ha aceptado hasta el último de compartir nuestra lucha en defensa del pensamiento mas auténtico de Ernesto Guevara. Hasta siempre, Fernando. [Roberto Massari]

Fernando Martínez Heredia en México, marzo de 2012
[El 12 de junio] ha fallecido en Cuba Fernando Martínez Heredia.
Militante del Movimiento Revolucionario 26 de Julio, graduado de Derecho, formado como profesor de Filosofía en la Escuela Raúl Cepero Bonilla; desde 1966 director del Departamento de Filosofía de la Universidad de La Habana (disuelto en 1971), y director fundador de la revista Pensamiento Crítico desde 1967 hasta su clausura en 1971, Martínez Heredia representa al intelectual orgánico de la revolución que, como es de rigor, fue en los sesenta un cuadro político e intelectual de toda confianza; en los setenta, un proscrito; en los ochenta, alguien “de cuidado”; y de los noventa hasta hoy un intelectual herético y orgánico a la vez.
La biografía intelectual de Martínez Heredia, con sus posibilidades de expresión, ha tenido los marcos propios con que ha operado uno de los contenidos de la Revolución cubana: el ideal libertario, nacional, latinoamericano, tercermundista y anticolonial, provisto así por un pensamiento crítico proyectado tanto hacia las estructuras de la dominación capitalista como hacia sí mismo, hacia sus propias formas de intelección y de manejo de la realidad.
Los temas, los enfoques y las fechas que fueron integrando la trayectoria intelectual de Martínez Heredia después de 1971 dan cuenta de las posibilidades de ese tipo de pensamiento: La educación superior cubana (1972), Los gobiernos de Europa capitalista (1977); Desafíos del socialismo cubano (1988); Che, el socialismo y el comunismo (1989) –libro con el cual ganó el Premio Extraordinario Casa de las Américas, hecho coincidente con la recuperación guevarista por parte de la ideología revolucionaria, que marchó al compás del “Proceso de rectificación de errores y tendencias negativas” iniciado en 1986–; y El corrimiento hacia el rojo (2001), primera antología de ensayos suyos que se publicara en el país, seguida luego por un número amplio de volúmenes entre los que se encuentran Socialismo, liberación y democracia, La Revolución cubana del 30 y El ejercicio de pensar.
Luego, las facetas de profesor y cuadro político, trabajador de la industria azucarera, diplomático y conspirador de insurgencias, investigador a tiempo completo, “nuestro hombre en La Habana” de los foros sociales internacionales, periodista militante, orador principal en un sinfín de eventos y actos políticos, y un largo etcétera, que integran la biografía de Fernando Martínez Heredia (FMH), forman parte de su pensamiento tanto como sus ensayos, y forman parte por igual del uso que las lecturas sobre la Revolución cubana pueden hacer de su obra.
La obra de Martínez Heredia es patrimonio de las ideas de izquierda en Cuba y en América Latina, de cómo puede y debe pensarse la renovación del socialismo, de las maneras revolucionarias de interpretar a Ernesto Che Guevara, de cómo analizar críticamente la historia de Cuba, de reconocer el ancho mundo del nacionalismo popular cubano y de cómo analizar el país que es Cuba e imaginar el que debiera ser.

giovedì 19 gennaio 2017

HASTA SIEMPRE, CIRO BUSTOS, por Alfredo Helman

© Erik Gandini
El tiempo inexorable, implacable, va terminando uno a uno con aquellos sobrevivientes de la epopeya boliviana del Che que han tenido la fortuna de no caer en los memorables combates.
Ciro Bustos era uno de aquellos combatientes y nos ha dejado su testimonio en el bello libro El Che quiere verte, que la tenacidad y el entusiasmo admirable de Roberto Massari ha permitido fuese apreciado por los lectores italianos.
Ciro era el hombre del Che en la Argentina. Bajo sus ordenes expresas tenía a su cargo la coordinación de todos los grupos que en ese país se aprestaban a incorporarse a la guerrilla.
Su figura alcanzó trascendencia universal por la polemica que en los tiempos de la derrota de la guerrilla y el encarcelamiento de Bustos y Debray se desató sobre quién de ellos dos había delatado la presencia del Che en Bolivia y facilitado la intervención consecuente de la CIA.
Personalmente yo siempre he sostenido públicamente y en mis escritos la absoluta fe en la integridad revolucionaria de Ciro.
Massari editore, 2016
No tengo elementos para afirmar la culpabilidad de Régis Debray, sí los tengo para afirmar la inocencia de Ciro. Nadie traiciona a mitad y Bustos tenía en sus manos toda la información necesaria para aniquilar a todos los grupos guevaristas de la Argentina y nadie en ese país, ni en ese momento ni después, tuvo alguna persecución atribuible a Bustos.
Bustos, que vendiendo esa información habría obtenido libertad y dinero, pasó en cambio largos años de detención en la cárcel boliviana y luego el destierro en Suecia.
Ciro pasó esta etapa de su vida con un rictus amargo. Se sentía abandonado por sus compañeros argentinos y cubanos. Peleando duramente para romper la capa de desconfianza que aún lo perseguía. Para afirmar la limpidez de su honor revolucionario.
Los que lo conocimos y apreciamos no podemos dejar de participar en esta póstuma batalla para que su memoria de combatiente sin mancha pase a ser patrimonio de las nuevas generaciones.
Compañero Ciro, ¡PRESENTE!

giovedì 15 dicembre 2016

FIDEL CASTRO, por Hugo Blanco

8 de enero 1959 © Paco Altuna
Murió Fidel, símbolo de la revolución cubana, encabezada por él, el Che Guevara, Camilo Cienfuegos y otros combatientes del “26 de Julio”.
Cuba, una isla a 90 millas del país capitalista más poderoso del mundo, era foco de corrupción, un prostíbulo para los yanquis, nido de la mafia. Esa es la Cuba que añoran los “gusanos” traidores que huyen a yanquilandia.
En la época del dictador Batista y desde antes, los trabajadores eran aplastados, en el campo por los latifundistas, en la ciudad por los capitalistas, como en toda América Latina; el atropello era amparado por los gobiernos, los poderes judiciales, la policía, el ejército, los grandes medios de comunicación. La miseria y el analfabetismo eran generales. Como canta Carlos Puebla “Y en eso llegó Fidel”, “Llegó el comandante y mandó a parar”. Expropió las empresas extranjeras del azúcar y el petróleo y a capitalistas y latifundistas cubanos.
El imperio impulsó la invasión de Playa Girón en Bahía Cochinos, la que fue aplastada por el pueblo cubano.
Entre otras cosas, Cuba es un ejemplo de avance de la medicina y del generoso y desinteresado apoyo a quienes en el mundo la necesitan. Un caso es la atención al Ébola en África (un médico cubano que contrajo la enfermedad, cuando lo curaron, volvió al África a continuar su lucha).
La revolución cubana inspiró a revolucionarios en todo el mundo, especialmente en América Latina. No es culpa de ella que luchadores inspirados por ella mecánicamente copiaran el “foco guerrillero” que fracasó en varios países. Las revoluciones no se copian. Con esa experiencia los revolucionarios zapatistas de México dicen: “Por favor no nos copien”, cada uno en su lugar y en su tiempo verá cómo hace.
Desgraciadamente es imposible hacer el socialismo en un solo país, Cuba se vio obligada a conectarse con el bloque soviético, que entre otras cosas exigió la salida del Che Guevara, y surgieron y desarrollaron corrientes burocráticas que deformaron la revolución.
La grandeza de la revolución rusa en cuya cabeza estuvo Lenin, luego de la deformación burocrática encabezada por Stalin, retornó al capitalismo.
Que Cuba no retorne al capitalismo no depende solo de los cubanos, depende de todos nosotros.
Para continuar el trabajo y la lucha de Fidel Castro, en todas partes del mundo debemos luchar para derrocar el gobierno de los capitalistas y sustituirlo por el gobierno de toda la sociedad en su conjunto. El nombre que pongamos a esa revolución no interesa, podemos llamarla socialista, comunista, anarquista, libertaria, o lo que sea.

domenica 14 agosto 2016

LA REVOLUCIÓN CUBANA Y LA IZQUIERDA REVOLUCIONARIA EN LA DECADA DE SESENTA, por Jan Lust

RBA, 2013
La Revolución cubana ha contribuido significativamente a la formación y desarrollo de diversas organizaciones guerrilleras en América Latina. Sin embargo, ella no fue la causa del surgimiento de los movimientos revolucionarios en los años sesenta.
Al final de los años cincuenta una ola de resistencia “azotó” a América Latina, provocada por el estrangulamiento de las nuevas fuerzas de producción en un sistema que no solo fue diseñado para los intereses de la burguesía urbana, sino que también fue basado en una subestructura de una economía agraria arcaica. El auge de los movimientos sociales, producido por un intenso proceso de industrialización en una región atrasada y la necesidad de sustituir mecanismos de gobierno anticuados, por los que al nivel político expresarían los cambios en el terreno económico, era tierra fértil para una práctica revolucionaria.
La ausencia de una verdadera vanguardia antiimperialista hizo imposible la toma del poder por el proletariado y sus aliados en América Latina. Los partidos comunistas, por ejemplo, mostraron una desastrosa falta de imaginación política y una ignorancia asombrosa en relación con su participación en la dirección de las masas trabajadoras. En 1965 la CIA escribió en su Survey of communism in Latin America que en el corto plazo ningún partido comunista latinoamericano es una verdadera amenaza para los gobiernos existentes.
El papel de líder de las masas fue tomado a finales de los años cuarenta por un grupo de partidos populistas jóvenes que rápidamente ganaron seguidores en el Perú (Alianza Popular Revolucionaria Americana; APRA), Bolivia (Movimiento Nacionalista Revolucionario; MNR), Guatemala (Partido Revolucionario de Guatemala; PRG), Venezuela (Acción Democrática; AD), etcétera. Estos partidos lograron ganar las capas bajas de la sociedad ofreciéndoles programas de reforma. Sin embargo, una vez en el poder se mostraron incapaces de ir más allá de tímidas reformas, o fueron depuestos por los militares. Esta inmovilidad revolucionaria terminó con la Revolución cubana.
En este artículo narramos los efectos que tenía la Revolución cubana sobre la izquierda revolucionaria latinoamericana en la década de sesenta, y en especial sobre la izquierda revolucionaria peruana, y discutimos el internacionalismo de la Revolución cubana. En la última sección de este artículo argumentamos que la Revolución cubana no fue “exportada” como dicen algunos autores como Ricardo Napuri, sino que los revolucionarios de cada país tomaron las lecciones de la Revolución cubana y trataron de aplicarlas en su propio país.
Este artículo está organizado en cuatro secciones. En la sección 1 hablamos sobre el efecto que tenía la Revolución cubana sobre la izquierda revolucionaria latinoamericana. Sección 2 está dedicada a la izquierda revolucionaria peruana y la Revolución cubana. En la sección 3 se revisa el internacionalismo de la Revolución cubana en la década sesenta, y en la sección 4 discutimos la supuesta exportación de la Revolución cubana.

RED UTOPIA ROJA – Principles / Principios / Princìpi / Principes / Princípios

a) The end does not justify the means, but the means which we use must reflect the essence of the end.

b) Support for the struggle of all peoples against imperialism and/or for their self determination, independently of their political leaderships.

c) For the autonomy and total independence from the political projects of capitalism.

d) The unity of the workers of the world - intellectual and physical workers, without ideological discrimination of any kind (apart from the basics of anti-capitalism, anti-imperialism and of socialism).

e) Fight against political bureaucracies, for direct and councils democracy.

f) Save all life on the Planet, save humanity.

g) For a Red Utopist, cultural work and artistic creation in particular, represent the noblest revolutionary attempt to fight against fear and death. Each creation is an act of love for life, and at the same time a proposal for humanization.

* * *

a) El fin no justifica los medios, y en los medios que empleamos debe estar reflejada la esencia del fin.

b) Apoyo a las luchas de todos los pueblos contra el imperialismo y/o por su autodeterminación, independientemente de sus direcciones políticas.

c) Por la autonomía y la independencia total respecto a los proyectos políticos del capitalismo.

d) Unidad del mundo del trabajo intelectual y físico, sin discriminaciones ideológicas de ningún tipo, fuera de la identidad “anticapitalista, antiimperialista y por el socialismo”.

e) Lucha contra las burocracias políticas, por la democracia directa y consejista.

f) Salvar la vida sobre la Tierra, salvar a la humanidad.

g) Para un Utopista Rojo el trabajo cultural y la creación artística en particular son el más noble intento revolucionario de lucha contra los miedos y la muerte. Toda creación es un acto de amor a la vida, por lo mismo es una propuesta de humanización.

* * *

a) Il fine non giustifica i mezzi, ma nei mezzi che impieghiamo dev’essere riflessa l’essenza del fine.

b) Sostegno alle lotte di tutti i popoli contro l’imperialismo e/o per la loro autodeterminazione, indipendentemente dalle loro direzioni politiche.

c) Per l’autonomia e l’indipendenza totale dai progetti politici del capitalismo.

d) Unità del mondo del lavoro mentale e materiale, senza discriminazioni ideologiche di alcun tipo (a parte le «basi anticapitaliste, antimperialiste e per il socialismo».

e) Lotta contro le burocrazie politiche, per la democrazia diretta e consigliare.

f) Salvare la vita sulla Terra, salvare l’umanità.

g) Per un Utopista Rosso il lavoro culturale e la creazione artistica in particolare rappresentano il più nobile tentativo rivoluzionario per lottare contro le paure e la morte. Ogni creazione è un atto d’amore per la vita, e allo stesso tempo una proposta di umanizzazione.

* * *

a) La fin ne justifie pas les moyens, et dans les moyens que nous utilisons doit apparaître l'essence de la fin projetée.

b) Appui aux luttes de tous les peuples menées contre l'impérialisme et/ou pour leur autodétermination, indépendamment de leurs directions politiques.

c) Pour l'autonomie et la totale indépendance par rapport aux projets politiques du capitalisme.

d) Unité du monde du travail intellectuel et manuel, sans discriminations idéologiques d'aucun type, en dehors de l'identité "anticapitaliste, anti-impérialiste et pour le socialisme".

e) Lutte contre les bureaucraties politiques, et pour la démocratie directe et conseilliste.

f) Sauver la vie sur Terre, sauver l'Humanité.

g) Pour un Utopiste Rouge, le travail culturel, et plus particulièrement la création artistique, représentent la plus noble tentative révolutionnaire pour lutter contre la peur et contre la mort. Toute création est un acte d'amour pour la vie, et en même temps une proposition d'humanisation.

* * *

a) O fim não justifica os médios, e os médios utilizados devem reflectir a essência do fim.

b) Apoio às lutas de todos os povos contra o imperialismo e/ou pela auto-determinação, independentemente das direcções políticas deles.

c) Pela autonomia e a independência respeito total para com os projectos políticos do capitalismo.

d) Unidade do mundo do trabalho intelectual e físico, sem discriminações ideológicas de nenhum tipo, fora da identidade “anti-capitalista, anti-imperialista e pelo socialismo”.

e) Luta contra as burocracias políticas, pela democracia directa e dos conselhos.

f) Salvar a vida na Terra, salvar a humanidade.

g) Para um Utopista Vermelho o trabalho cultural e a criação artística em particular representam os mais nobres tentativos revolucionários por lutar contra os medos e a morte. Cada criação é um ato de amor para com a vida e, no mesmo tempo, uma proposta de humanização.