L’associazione Utopia rossa considera suo fondamento politico il principio secondo cui il fine non giustifica i mezzi, ma nei mezzi si deve riflettere l’essenza del fine. Non ha programmi politici, come del resto non ne aveva la Prima internazionale. Nonostante le più diverse provenienze ideologiche dei suoi sostenitori, essa ritiene che l’anticapitalismo dilagato dopo l’inizio dell’Antirivoluzione russa (dicembre 1917) sia stato motivato fondamentalmente da idee precapitalistiche, cioè retrograde, e non da progetti di civiltà in grado di superare il capitalismo sviluppando ulteriormente i suoi modelli di democrazia. Ciò spiega anche il prevalere, nella storia della cosiddetta «sinistra», di simpatie per i regimi dittatoriali di ogni specie e colore. Utopia rossa si batte contro l’ulteriore diffusione di ideologie precapitalistiche vecchie e nuove (in campo politico, culturale, ecologico, religioso ecc.), come parte della sua battaglia per il superamento del capitalismo, se si vuole salvare la vita sulla Terra con la sua umanità. In questo senso la sua utopia continua ad essere rossa.

The Red Utopia association considers its political foundation to be the principle that the end does not justify the means, but that the means must reflect the essence of the end. It has no political program, just as the First International did not. Despite the diverse ideological backgrounds of its supporters, it believes that the anti-capitalism that spread after the start of the Russian Anti-Revolution (December 1917) was fundamentally motivated by pre-capitalist – that is, retrograde – ideas, and not by civilizational projects capable of overcoming capitalism and of further developing its democratic models. This also explains the prevalence, throughout the history of the so-called «left», of sympathies for dictatorial regimes of all kinds and colors. Red Utopia fights against the further spread of old and new pre-capitalist ideologies (in the political, cultural, ecological, religious, and other fields) as part of its battle to overcome capitalism, if life on Earth, including its humanity, is to be saved. In this sense, its utopia remains red.

PER SAPERNE DI PIÙ CI SONO UNA COLLANA DI LIBRI E UN BLOG IN VARIE LINGUE…

giovedì 31 luglio 2014

ESTADO DE ISRAEL: UNA BASE USA EN MEDIO ORIENTE, por Marcelo Colussi

En el campo de las ciencias psicológicas existe un principio que dice: "ahora se repite activamente lo que antes se padeció pasivamente". En términos epistemológicos las transpolaciones no siempre son recomendables; a veces, incluso, pueden producir monstruos teóricos. Las realidades sociales no pueden explicarse en virtud de conceptos válidos para el ámbito individual. La psicología social, sin embargo, es uno de esos campos donde lo micro puede revelar el universo macro.
El pueblo judío ha sido, desde el legendario éxodo bíblico, un colectivo marcado por la exclusión, la persecución, el escarnio. Proceso milenario que concluye con el Holocausto a manos de la locura nazi, donde murieron seis millones de sus miembros, es decir, alrededor de una tercera parte de su población mundial en ese entonces. Sin ningún lugar a dudas, su historia como pueblo ha sido una de las más sufridas en la humanidad.
Hoy día el Estado de Israel lleva a cabo una política de terrorismo y agresión pavorosa; nada, absolutamente nada lo puede justificar, y las tropelías que comete contra el pueblo palestino son tan atroces como las que sufrieran los judíos en los campos de exterminio de Europa durante la Segunda Guerra Mundial. ¿Qué ha pasado ahí? ¿Cómo puede explicarse esta mutación tan asombrosa en tan poco tiempo? ¿Es cierto que se repite activamente lo que se padeció pasivamente? "Los árabes", ha expresado el ultraderechista actual mandatario israelí Ariel Sharon, "sólo entienden la fuerza, y ahora que tenemos poder los trataremos como se merecen"; "y como solíamos ser tratados", agregó con mucha perspicacia el politólogo palestino-estadounidense Edward Said.

martedì 22 luglio 2014

ENTREVISTA A ADRIANA CARRILLO (SAMANTHA), TRABAJADORA SEXUAL DE GUATEMALA, por Marcelo Colussi

Intentar denigrar a alguien diciéndole que es un “¡hijo de sexoservidora!”, insulto por lo demás raro (¿quién lo proferiría así?), puede resultar hilarante, disparatado incluso. Por el contrario, ser un “¡hijo de puta!” tiene un peso categórico, lapidario. Ser “puta” en nuestra occidental y cristiana sociedad, conlleva una carga de discriminación muy difícil de soportar. El cuerpo femenino, desde toda una historia milenaria, es el lugar del goce… y de la indecencia. Vender servicios sexuales está estigmatizado, aborrecido. Pero, ¿qué dice de ello alguien que por años se dedicó a ese oficio? Adriana Carrillo (Samantha), 33 años, es hoy la Coordinadora Nacional de la Red Latinoamericana y del Caribe de Mujeres Trabajadores Sexuales –REDTRASEX– Capítulo Guatemala (con sede central en Buenos Aires, Argentina) y Coordinadora de la guatemalteca Asociación Mujeres en Superación –OMES–. Definitivamente la cuestión es mucho más compleja (¡infinitamente más compleja!) que una cuestión de supuesta “dudosa moralidad”, que “mujeres de vida fácil”, que “vicios” o “pecados”. En todo caso, se presentifican en todo esto ancestrales mitos y prejuicios, hipocresías y dobles discursos que, si bien están aún muy lejos de desaparecer, al menos comienzan a cuestionarse. “Desde tiempos inmemoriales el poder masculino utilizó a la mujer como objeto sexual, y los varones visitan prostitutas en todas partes del mundo, desde todos los tiempos. Pero luego se marginaliza a la mujer que hace eso, se la tilda de pecadora. ¿No es una injusticia eso?”, reflexiona Samantha. Para contribuir a ese cuestionamiento, a esa radical y necesaria crítica de la moral conservadora que sigue pesando sobre la amplia mayoría de la sociedad, Argenpress dialogó con ella por medio de su corresponsal en Centroamérica, Marcelo Colussi, en la ciudad de Guatemala. Producto de ello presentamos aquí la siguiente entrevista.

Pregunta: En nuestro contexto latinoamericano un varón que tiene muchas mujeres, un “puto” en el lenguaje popular centroamericano [en Argentina “puto” es sinónimo de homosexual; deberíamos decir un “mujeriego”, un “Don Juan”] es tolerado, o incluso alabado en círculos masculinos; por el contrario ser una mujer con muchos hombres, una “puta”, es una ignominia, una deshonra. ¿Qué decir de esto?

Samantha: Eso no sólo es latinoamericano: es mundial. Tiene que ver con el machismo, con el sistema patriarcal que nos domina, que siempre engrandece al hombre y pone a la mujer por el piso. Tener muchas mujeres denota hombría, pero de ese modo la mujer sigue estando muy estigmatizada. Si tiene la misma libertad sexual que tiene un varón, la sociedad machista la ve mal, la juzga, la discrimina. Dice de ella que no tiene principios ni valores, que es algo malo, incluso despreciable. Ser “puta” tiene la característica de algo decadente, terrible. Pero también puede tener un sentido de halago, de felicitación: si alguien hizo algo muy bueno es un cabrón, un ¡hijo de puta! “¡Qué hijo de puta, mirá lo que consiguió!”, por ejemplo. O sea que la palabra puede tener los dos significados, aunque se usa mucho más para herir que para halagar. Hoy por hoy en nuestra cultura la mujer que tiene relación con varios hombres está tan desvalorizada que es un insulto. Es sólo un objeto sexual al que no se valora como ser humano. ¿Pero por qué eso tiene que ser así? ¿Por qué no es igual con los varones? Hoy día ya hay mujeres que hemos decidido usar nuestro cuerpo como queremos, y en muchos casos optamos por trabajar con él. En ese sentido, somos como cualquier trabajador, con nuestros propios derechos, con nuestros propios pensamientos. Una trabajadora sexual, es decir: aquella mujer que decidió trabajar sexualmente con su cuerpo cobrando por el servicio que ofrece, trata de reivindicar lo que hace, y por ende, reivindicar el cuerpo de la mujer, que es otra forma de decir que intenta reivindicar a todas las mujeres en el medio de una sociedad terriblemente machista y patriarcal. Una trabajadora sexual es alguien que vende un servicio, que hace una transacción comercial. Hay muchas mujeres que sin llamarse trabajadoras sexuales tienen este comercio, esta transacción comercial con varones: es un negocio, un intercambio económico: te doy algo a cambio de algo, así de simple. Quien desarrolla ese trabajo no está reivindicada como trabajadora, porque nuestra sociedad sigue siendo muy prejuiciosa, y cuando se habla de sexo continuamos moviéndonos con patrones sumamente machistas. De ahí que se diga que esto es malo. Pero no hay bueno y malo en sí mismo; eso lo decide la sociedad. ¿Quién dice que ejercer este trabajo es malo? ¿Quién lo decide?

lunedì 21 luglio 2014

IL MODERNO JIHADISMO, di Pier Francesco Zarcone

Ancora le colpe dell’Occidente
Il fenomeno del moderno jihadismo è complesso, insidioso e in espansione, manifestando propaggini crescenti anche all’interno della diaspora musulmana e tra i convertiti da altre religioni, occidentali inclusi (maschi e femmine). William Dalrymple concluse il suo pregevole libro L’assedio di Delhi[1], con questa frase:
«nulla minaccia l’aspetto liberale e moderato dell’Islam quanto l’intrusione e l’interferenza aggressive dell’Occidente in Oriente, proprio come niente radicalizza in modo tanto estremo il comune musulmano, alimentando la forza degli estremisti: infatti, la storia del fondamentalismo islamico e quella dell’imperialismo si sono spesso strettamente e pericolosamente intrecciate. Da tutto andrebbe ricavata una chiara lezione, poiché usando le famose parole di Edmund Burke (…) – chi non impara dalla storia è sempre destinato a ripeterla».
È vero. Infatti, spostandoci di molto nel tempo – per esempio all’epoca delle Crociate – constatiamo che senza il trauma provocato dall’irruzione armata dell’Occidente non ci sarebbe stato il teologo Taqi ad-Din ibn Taymiyyah (1263-1328), ideologo di un protosalafismo aggressivo. Tuttavia se si legge con attenzione la frase di Dalrymple si nota che non casualmente vi si parla di imperialismo che alimenta “la forza degli estremisti” islamici: cioè a dire, non la genera. Del resto come in qualsiasi contesto religioso gli estremismi ci sono sempre stati e sempre ci saranno. Restando all’Islam, se noi assumiamo quale essenza ideologica del jihadismo di ogni tempo (“ideologica” poiché si tratta appunto di un’ideologia armata, ossia del rivestimento religioso di un progetto di potere totalitario) il suo essere trans-storicamente antimoderno, misogeno e anche misantropo, rabbioso e trionfalistico, terroristico e suicida (quest’ultimo aspetto almeno per i militanti, ma non per i capi), intollerante al massimo, pure verso i musulmani di differente orientamento - allora finiamo col pensare a qualcosa di precedente rispetto a ibn Taymiyyah. Essendo più noti per la storia europea, tornano alla memoria i berberi integralisti Almoravidi (al-Muraabituun) che, dopo aver acquisito il dominio del Marocco (Maghrib al-Aqsa), si impadronirono dal 1086 fino al 1147 anche della penisola iberica musulmana (al-Andalus), per poi essere sostituiti dagli ancor più integralisti Almohadi (al-muwahiduun). Entrambi, comunque, finirono “addolciti” dalla superiore e ben diversa civiltà sviluppatasi in al-Andalus. Purtroppo, si tratta di un risultato di altri tempi.

RED UTOPIA ROJA – Principles / Principios / Princìpi / Principes / Princípios

a) The end does not justify the means, but the means which we use must reflect the essence of the end.

b) Support for the struggle of all peoples against imperialism and/or for their self determination, independently of their political leaderships.

c) For the autonomy and total independence from the political projects of capitalism.

d) The unity of the workers of the world - intellectual and physical workers, without ideological discrimination of any kind (apart from the basics of anti-capitalism, anti-imperialism and of socialism).

e) Fight against political bureaucracies, for direct and councils democracy.

f) Save all life on the Planet, save humanity.

g) For a Red Utopist, cultural work and artistic creation in particular, represent the noblest revolutionary attempt to fight against fear and death. Each creation is an act of love for life, and at the same time a proposal for humanization.

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a) El fin no justifica los medios, y en los medios que empleamos debe estar reflejada la esencia del fin.

b) Apoyo a las luchas de todos los pueblos contra el imperialismo y/o por su autodeterminación, independientemente de sus direcciones políticas.

c) Por la autonomía y la independencia total respecto a los proyectos políticos del capitalismo.

d) Unidad del mundo del trabajo intelectual y físico, sin discriminaciones ideológicas de ningún tipo, fuera de la identidad “anticapitalista, antiimperialista y por el socialismo”.

e) Lucha contra las burocracias políticas, por la democracia directa y consejista.

f) Salvar la vida sobre la Tierra, salvar a la humanidad.

g) Para un Utopista Rojo el trabajo cultural y la creación artística en particular son el más noble intento revolucionario de lucha contra los miedos y la muerte. Toda creación es un acto de amor a la vida, por lo mismo es una propuesta de humanización.

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a) Il fine non giustifica i mezzi, ma nei mezzi che impieghiamo dev’essere riflessa l’essenza del fine.

b) Sostegno alle lotte di tutti i popoli contro l’imperialismo e/o per la loro autodeterminazione, indipendentemente dalle loro direzioni politiche.

c) Per l’autonomia e l’indipendenza totale dai progetti politici del capitalismo.

d) Unità del mondo del lavoro mentale e materiale, senza discriminazioni ideologiche di alcun tipo (a parte le «basi anticapitaliste, antimperialiste e per il socialismo».

e) Lotta contro le burocrazie politiche, per la democrazia diretta e consigliare.

f) Salvare la vita sulla Terra, salvare l’umanità.

g) Per un Utopista Rosso il lavoro culturale e la creazione artistica in particolare rappresentano il più nobile tentativo rivoluzionario per lottare contro le paure e la morte. Ogni creazione è un atto d’amore per la vita, e allo stesso tempo una proposta di umanizzazione.

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a) La fin ne justifie pas les moyens, et dans les moyens que nous utilisons doit apparaître l'essence de la fin projetée.

b) Appui aux luttes de tous les peuples menées contre l'impérialisme et/ou pour leur autodétermination, indépendamment de leurs directions politiques.

c) Pour l'autonomie et la totale indépendance par rapport aux projets politiques du capitalisme.

d) Unité du monde du travail intellectuel et manuel, sans discriminations idéologiques d'aucun type, en dehors de l'identité "anticapitaliste, anti-impérialiste et pour le socialisme".

e) Lutte contre les bureaucraties politiques, et pour la démocratie directe et conseilliste.

f) Sauver la vie sur Terre, sauver l'Humanité.

g) Pour un Utopiste Rouge, le travail culturel, et plus particulièrement la création artistique, représentent la plus noble tentative révolutionnaire pour lutter contre la peur et contre la mort. Toute création est un acte d'amour pour la vie, et en même temps une proposition d'humanisation.

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a) O fim não justifica os médios, e os médios utilizados devem reflectir a essência do fim.

b) Apoio às lutas de todos os povos contra o imperialismo e/ou pela auto-determinação, independentemente das direcções políticas deles.

c) Pela autonomia e a independência respeito total para com os projectos políticos do capitalismo.

d) Unidade do mundo do trabalho intelectual e físico, sem discriminações ideológicas de nenhum tipo, fora da identidade “anti-capitalista, anti-imperialista e pelo socialismo”.

e) Luta contra as burocracias políticas, pela democracia directa e dos conselhos.

f) Salvar a vida na Terra, salvar a humanidade.

g) Para um Utopista Vermelho o trabalho cultural e a criação artística em particular representam os mais nobres tentativos revolucionários por lutar contra os medos e a morte. Cada criação é um ato de amor para com a vida e, no mesmo tempo, uma proposta de humanização.