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lunedì 24 giugno 2019

È la Danimarca la via della sinistra?

di Roberto Savio

I Social-Democratici, che stavano costantemente scomparendo sin dalla crisi del 2008, stanno facendo un piccolo ritorno nell’ultimo anno. Ora sono al potere in Spagna, Portogallo, Svezia, Finlandia e più recentemente anche in Danimarca.
Ma le statistiche sono scoraggianti. Le elezioni Europee hanno dato ai membri del gruppo socialista il 20% dei voti, contro il 25% del 2014. La flessione dal 34%, che era stato raggiunto nel 1989 e nel 1994, è evidente. L’ultimo successo in Danimarca, con il 25.9% dei voti, è stato inferiore a quello del 2015. In Finlandia hanno ottenuto il 17,7% dei voti, solo 2/10 in più dei sovranisti. Ed in Svezia Stefan Lofven ha vinto il suo mandato con i voti più bassi degli ultimi decenni. Nei paesi come Regno Unito, Germania, Francia e Italia stanno diventando irrilevanti. 
E’ interessante notare che non hanno perso voti verso la sinistra più radicale. I due gruppi europei che comprendono Syriza (Grecia), Podemos Spagna), La France Insoumise (Francia), Die Linke (Germania) hanno ottenuto solo il 5% dei voti, contro il 7% del 2014. I voti che hanno perso sono sostanzialmente andati ai sovranisti. Oggi i Social-Democratici hanno il consenso popolare solo in Spagna (PSOE, 33%) e Portogallo (PS, 33,38%). Dalla culla scandinava dei Social-Democratici c’è stato un passaggio nella Penisola Iberica. Oggi il Portogallo è quello che era la Svezia di 20 anni fa: un modello di valori civili, tolleranza ed inclusione.
C’è ora un dibattito sul modello Danese. Matte Frederiksen, leader dei Social- Democratici, ha adottato un approccio molto radicale contro gli immigrati, praticamente identico alla visione dei sovranisti: deportazione dei migranti in un’isola deserta (a la Australian); confisca dei gioielli e altri oggetti di valore che portano con sé; la proibizione del burka e niqab nei luoghi pubblici. Nel 2015 quasi 60.000 migranti hanno raggiunto il paese ma solo 21.000 hanno ottenuto asilo; nel 2017 solo un quarto di quanti lo avevano richiesto hanno ottenuto asilo.

giovedì 20 giugno 2019

L'ultimo inascoltato messaggio di Guevara a Fidel Castro

di Antonio Moscato
È stato pubblicato a Cuba un testo parzialmente inedito di Guevara, disponibile anche in linea: 
 Me lo ha segnalato tempestivamente il compagno ed amico Aldo Garzia, di cui non ho mai dimenticato che mi diede i primi indirizzi per contattare i più interessanti conoscitori cubani del pensiero del Che. Difficile capire quanto fosse prezioso questo aiuto, in un’Avana in cui non esistevano da anni gli elenchi telefonici, come in URSS. Per anni ho lavorato per raggiungere, grazie alla fiducia di molti compagni, gran parte degli inediti fondamentali del Che ben prima che ne fosse autorizzata la pubblicazione, con l’impegno a non pubblicarne se non brevissimi stralci. Maria del Carmen Ariet, che da decenni è il pilastro del Centro studi Guevara, mi aveva dato utili consigli su come “ampliare” i primi stralci dalle Domande sul famoso Manuale di economia utilizzati in libri e articoli suoi e soprattutto da Carlos Tablada nel Pensamiento económico de Ernesto Che Guevara, utilizzando con cautela il materiale già in mio possesso senza entrare in conflitto con gli zelanti custodi del segreto di Stato, e poi con gli interessati gestori dei diritti della Ocean Press. 
Poi, pubblicata finalmente a Cuba nel 2006 la maggior parte degli inediti più significativi, sia pur senza che i curatosi perdessero il vizio di effettuare qualche taglio qui e là, come ho documentato nel mio Il Che inedito - Il Guevara sconosciuto anche a Cuba (Alegre, Roma, 2006, seconda edizione 2016), avevo considerato chiuso il mio impegno per far conoscere il pensiero dell’ultimo Guevara. Ora la segnalazione di questa lettera del Che mi ha spinto a leggerla con attenzione, facendo alcune scoperte. Prima di tutto l’avevo in parte letta, all’interno dell’antologia Apuntes críticos a la Economia Politica, ed avevo anzi espresso il dubbio che la data indicata (aprile 1965) fosse esatta. Ora verifico che era appunto di qualche giorno prima, il 25 marzo, anche se non è chiaro perché qualche redattore l’aveva spostata a una data poco verosimile: il 1° aprile il Che era già in viaggio, adeguatamente truccato, per l’Africa. In ogni caso, pur essendo rivelatrice di una “disinvoltura” filologica, rimane una questione secondaria.

martedì 18 giugno 2019

Elecciones en Guatemala: ¿quién ganó y quién perdió?


por Marcelo Colussi


I

Luego de cada proceso electoral suele decirse que “ganó el país” o “ganó la democracia”. Más allá de esa banalidad –que, en realidad, no es tan banal, sino que hace parte de la ideología dominante que encubre siempre la verdad de las cosas: la democracia representativa en un engaño bien pergeñado para seguir manteniendo la explotación de la clase trabajadora–, más allá de esa tontera que se nos quiere hacer creer, se abre una pregunta básica: ¿qué sigue después de todo el montaje de estas elecciones democráticas trilladas?

La respuesta inmediata es: ¡nada ha cambiado! Y lo más patético de todo: ¡¡ni puede cambiar!! Estas democracias formales son solo un cambio de administración, de gerente (¿de capataz?). Los verdaderos factores de poder (grandes empresarios, terratenientes, banqueros, y para el caso de nuestros países latinoamericanos: la Embajada de Estados Unidos, auténtico “poder tras el trono”) no cambian con ninguna elección. ¿Manda el pueblo? No parece…. La democracia como supuesto “gobierno del pueblo” en todo caso, con restricciones si se quiere, pero como experiencias verdaderas, se encuentra en los socialismos reales, en las asambleas comunitarias, en los cabildos populares, en los comités de base. Lo demás, lo que conocemos aquí, como dijera Jorge Luis Borges, “es una ficción estadística”. 

Cada vez que un gobierno democrático (de estas democracias formales, de cartón) intenta ir más allá de lo que le permite la institucionalidad vigente y pretende tocar los verdaderos resortes del poder (reforma agraria, nacionalizaciones, leyes populares demasiado “subidas de tono”), viene el golpe de Estado. Pasó en Guatemala en 1944 (golpe de Estado de Castillo Armas contra Jacobo Arbenz), pasó en Chile en 1973 (golpe de Estado del general Pinochet contra Salvador Allende), pasó en Granada en 1983 (golpe de Estado contra Maurice Bishop y su posterior ejecución), pasó en Haití en 1991 (golpe de Estado contra Jean-Bertrand Aristide por parte del militar Raoul Cedras). Pasó incluso con procesos que simplemente buscaron mejoras en las condiciones generales sin tocar nada profundo, como en Honduras en 2009 (golpe de Estado técnico contra el presidente Manuel Zelaya, destituido), o en los recientes gobiernos de Argentina y Brasil, acusados de corrupción y desplazados del poder con elecciones bien organizadas donde se satanizaron las figuras de los mandatarios Cristina Fernández o Lula y Dilma Roussef respectivamente. 

venerdì 14 giugno 2019

Sabiduría agrícola indígena andina

por Hugo Blanco

El indígena andino domestico 182 especies vegetales.
Descubrió y desarrolló diversas plantas alimenticias muy nutritivas, de las cuales Europa sólo ha utilizado la papa y el maíz. No aprovechan más que en mínima escala y muy recientemente la qañiwa, la quinua, la kiwicha (amaranto en México), el tarwi, la maca.
Hay 3,000 variedades de papa y cientos de las otras especies.
La irregularidad del terreno que lo hace pródigo para la agricultura, también lo hace difícil para ella.
El trabajo de extensa infraestructura agrícola como grandes terrazas y largos canales fue más fácil de ejecutar con la unión de las comunidades (ayllus). Ese tipo de organización en su desarrollo creó el “Tawnantinsuyo” (erróneamente llamado “Imperio Incaico”).
Las terrazas o andenes son espacios planos superpuestos, para evitar que la tierra cultivable se deslice. Con ese mismo objetivo, se deja franjas de tierra con su vegetación de pastos sivestres.
Da un curso determinado a los canales de agua para que arrastren poca tierra.
Hace los surcos en las laderas con la debida inclinación de acuerdo a la precipitación pluvial de la zona para que el agua arrastre la menor cantidad posible de tierra.
Usaba el “guano de isla” como fertilizante. La invasión europea lo expropió y gano millones con ese fertilizante. Ahora usa como abono el excremento de los animales.
Una comunidad de media altura tiene parte de su gente en la parte alta criando alpacas y otra parte en el bajío cultivando coca.
En el Tawantinsuyo se construían almacenes, llamados “Qolqa”. De ellos se enviaba productos a los lugares menos favorecidos por el clima.
El tipo de organización social era el más apropiado para el trabajo agrícola andino, que a veces requería de pequeños grupos y en otras ocasiones de grandes colectividades como cuando había que construir andenes, canales, caminos, almacenes.
En los grandes almacenes descentralizados se guardaba alimentos deshidratados en conserva: carne(“ch ́arki”), papa (chuño y moraya), maíz (“chochoqa”). Cuando en algunazona había hambruna por excesiva lluvia o ausencia de ella, granizada o hela- da, los alimentos almacenados iban a ella. No existían el hambre ni la miseria. Los huérfanos, ancianos e inválidos, eran pare de la gran familia comunal, no estaban abandonados.
(Extractos del libro “Nosotrxs lxs Indixs”)


Dando Cuenta
En México, donde ahora vivo, se hizo
la cuarta edición de mi libro “Nosotros los Indios”, ahora se editó con el nombre de “Nosotrxs lxs Indixs”. El trabajode esta edición lo hicimos entre compañeros que tomamos ese nombre. Con la idea de que sirva como mi legado, quitamos cosas y se agregaron otras, como los aportes de las mujeres Kurdas.
A finales de abril presentamos el libro en la Universidad Nacional Autónoma de México en la ciudad de México, ante estudiantes universitarios.
Recorrimos diversos lugares de este país. En la ciudad de México se presentó la película de Malena Martínez“Hugo Blanco Río Profundo” en un pequeño foro.
En Xalapa, Veracruz, estuvimos con colectivos que apoyan al Concejo Nacional Indígena (vinculados a los zapatistas) nos informaron de las luchas frente al proyecto de despojo y violencia estatal.
En Cuernavaca presentamos el libro con la participación de renombradxs intelectuales.
Estuvimos con compañerxs en el ejido (comunidad indígena) autónomo de Tila en Chiapas, quienes hasta ahora siguen enfrentando la política anti-insurgente y de despojo del actual gobierno.
En San Cristóbal de las Casas, en el CIDECI (Centro Indígena de Capacitación Integral), vinculado al zapatismo, la reunión fue muy emotiva, fue mucha gente, había bastantes compañeras, hubo traducción al tzotzil, que es una lengua maya.
Cherán K’eri es una comunidad indígena purépecha en Michoacán que se liberó de talamontes, narcotraficantes y políticos. Fuimos con 50 compañerxs de Guadalajara, Jalisco. Las compañeras, alrededor de una fogata, símbolo de su lucha de resistencia y liberación, nos relataron cómo perdieron el miedo e hicieron lo imposible.
En Guadalajara nos reunimos con estudiantes universitarios y compañerxs de organizaciones sociales.
En Querétaro nos reunimos con estudiantes y docentes universitarixs. Se planteó la necesidad de vincularse con las luchas, pues sólo colectivamente vamos a vencer.


Nella diffusione e/o ripubblicazione di questo articolo si prega di citare la fonte: www.utopiarossa.blogspot.com

sabato 8 giugno 2019

Euro al capolinea?

Sul libro di Bellofiore, Garibaldo e Mortágua
di Michele Nobile

È necessario uscire dall’euro? Potrebbe essere questa, se non la panacea per i problemi sociali italiani, almeno la condizione necessaria per iniziare a invertire l’orientamento antipopolare della politica economica e sociale? È questo un obiettivo per cui devono battersi lavoratrici e lavoratori, giovani e pensionati in Europa? 
Se si vuole approfondire la questione è utilissimo il libro Euro al capolinea? La vera natura della crisi europea, Di Riccardo Bellofiore, Francesco Garibaldo e Mariana Mortágua (Rosenberg & Sellier, Torino 2019), strutturato in due lunghi saggi e due appendici. È convinzione degli autori che
«l’euro faccia parte di una strategia più ampia - condivisa dalle élite economiche e finanziarie nazionali - di riorganizzare i capitali singoli e di comprimere i diritti della classe lavoratrice, attraverso l’accelerazione della liberalizzazione fianziaria e la maggiore esposizione delle economie nazionali alla concorrenza internazionale» (p. 81). 

E tuttavia, pensare di por fine al cosiddetto neoliberismo uscendo dall’euro è un’illusione. Il libro spiega bene perché sia sbagliato il presupposto economico alla base di questa idea e perché, per cambiare la direzione prevalente delle politiche economiche e sociali, una strategia politica realistica debba avere una dimensione internazionale. Di seguito ne espongo le tesi principali, con qualche mia considerazione; le conclusioni politiche dell’ultima sezione sono mia unica responsabilità personale. 
Uscire o no dall’euro è in realtà un dilemma falso e fuorviante, quando si considerino il livello d’integrazione dei capitalismi europei, le ragioni di fondo della cosiddetta crisi del «debito sovrano» e la dimensione dei problemi strutturali su scala continentale. La risposta di Bellofiore, Garibaldo e Mortágua a questi ultimi è che
«Essi resuscitano il conflitto sul “come”, “quanto” e “per chi” produrre, che furono al centro delle lotte del mondo del lavoro negli anni Sessanta e Settanta del Novecento. A esse deve rispondere una politica di socializzazione dell’economia (socializzazione dell’investimento, socializzazione dell’occupazione, socializzazione della banca) e di “buoni” disavanzi statali, “programmati” e mirati alla produzione di valori d’uso sociale per il tramite di un intervento sulla composizione della produzione e di occupazione diretta dello Stato, un vero e proprio “piano del lavoro”» (p. 86). 

Per quanto mi riguarda, nel 2011 scrissi 

«si chiede anche di “tornare alla lira”, come se la lira fosse un qualche feticcio meno capitalistico dell’euro. O forse si pensa che in una società integralmente monetaria come quella capitalistica “l’economia produttiva” possa essere separata dal finanziamento dell’investimento e dallo sviluppo del circuito finanziario mondiale? In una società capitalistica la moneta è sempre un rapporto sociale, la forma dello sfruttamento del lavoro salariato, non un «oggetto» neutro. Scambiando l’euro con la lira si avanza verso il socialismo quanto giocando alle tre carte in una pubblica piazza»1.