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mercoledì 22 settembre 2010

Petras su Cuba

James Petras risponde per telefono alla domanda sui 500.000 dipendenti statali che si dovranno tagliare a Cuba, in un'intervista del 20 settembre (Radio Centenario, Montevideo). Mi sembra molto interessante.
Si tenga conto che quando un anno fa Petras fece un'analisi abbastanza critica dell'economia cubana - in un lungo documento, ma senza mai nominare il principale colpevole - fu raggiunto da critiche furibonde commissionate direttamente all'Avana.
Questa volta la critica di Petras è più sintetica, ma si citano i due principali errori "macroeconomici" di Fidel negli anni '60 (la nazionalizzazione di tutti i servizi piccoli o piccolissimi all'epoca funzionanti e la priorità data alla monoproduzione zuccheriera), dai quali dipendono in gran parte anche le attuali difficoltà economiche cubane, destinate tra l'altro ad aggravarsi nel prossimo periodo.
Vale quindi la pena di leggere il testo e di osservare le eventuali reazioni a questa nuova critica di Petras, che condivido totalmente e che personalmente rivolgo dall'inizio degli anni '70.
Propongo all'amministratore del nostro blog di pubblicare il testo di Petras, se possibile.
(r.m.)

EN ESPAÑOL

James Petras responde por teléfono, en una entrevista del 20 de septiembre (Radio Centenario, Montevideo), a la pregunta sobre los 500.000 empleados públicos de los cuales prescindirá Cuba. Me parece muy interesante.
Hay que considerar que cuando, hace un año, Petras hizo un análisis bastante crítico de la economía cubana – en un largo documento, pero sin nombrar al principal culpable – fue alcanzado por furibundas críticas encomendadas directamente desde La Habana.
Esta vez la crítica de Petras es más sintética, pero habla de los dos principales errores “macroeconómicos” de Fidel en la década del 60 (la nacionalización de todos los servicios pequeños y pequeñísimos que funcionaban en aquella época y la prioridad dada a la monoproducción azucarera), de los cuales dependen en gran parte también las dificultades económicas cubanas actuales, destinadas por lo demás a agravarse.
Vale la pena, por lo tanto, leer el texto y observar las eventuales reacciones a esta nueva crítica de Petras, que comparto totalmente y que, personalmente, vengo haciendo desde comienzos de la década del 70.
Roberto Massari
 
Chury: Ciertamente. Vamos por lo de Cuba ahora que me habías anunciado...

Petras: Eso de Cuba es muy complicado porque hemos visto que si hay un exceso de mano de obra en cualquier oficina, en cualquier Ministerio. En cualquier empresa en Cuba hay 5 obreros con una máquina. Muchas veces complican los trámites, incluso porque hay tantos empleados que hay que darles un timbre para tocar los documentos. Entonces es ineficiente, no productivo porque multiplica los trámites. Ahora, ¿cuáles son las raíces de este problema? Las raíces empiezan en el año 68. Cuando yo estuve en Cuba en el 69 tenía conversaciones con varios representantes del gobierno, investigadores que participaban en lo que Fidel llamó la “ofensiva revolucionaria”. A partir de esta supuesta ofensiva cerraron entre 50 y 100 mil pequeñas tiendas, comercios, talleres, incluso manufactura que servía para muchos cubanos como fuente de apoyo,de refresco, de comida rápida y de reparaciones y servicios. Y no tenía ningún sentido, porque no representaba ninguna fuerza política social.Pero más influido por una mal interpretación del socialismo de Cuba por parte de Fidel que pensaba más grande el número de empresas estatales, menos capital privado más rápido el socialismo.Y eso se equivocaron porque el estado era totalmente incapaz de reemplazar el pequeño, mediano comercio y manufactura.Y no está escrito en ningún libro de Marx, Lenin o Luxemburgo que tiene que cerrar todos los servicios que funcionaban. En vez de cerrar deben ser controlados con impuesto e inspectores pero no eliminados al menos que el estado pueda sustituir servicios más eficientes y más vinculados con el pueblo. Ese era uno de los grandes errores. Y segundo, era la especialización en azúcar para exportar a Rusia que no era ninguna obligación. Era simplemente una posibilidad, en vez de diversificar la economía o incluso diversificar el uso del azúcar, por ejemplo como etanol como hizo Brasil, o por lo menos diversificar la agricultura de la azúcar hacia verduras, hacia cítricos y buscar varios mercados. En Europa Cuba podria vender jugo de naranja, tanto como etanol para ser autosuficientes en energía productiva. Se quedaron en el azúcar y con el azúcar con una economía que financiaba la educación y oportunidades a capacitarse no tenía futuro. Porque cuanta gente que se venía del campo hijos de campesinos van a volver a cortar cañas? Y por eso tenían siempre que movilizar gente de la ciudad para volver a cortar caña. Era un mal uso de mano de obra más las inversiones perdidas. Y por eso digo que en función de gente mejor educada era una mala estrategia en relación con la agricultura. Como resultado hay una sobre acumulación de empleados públicos que no tenían realmente funciones productivas.Y ahora de golpe tienen un plan de cambiar y como todas las cosas en Cuba se hacen en una forma impulsiva.Van de un estatismo exagerado a una transición demasiada traumática de despedir 500 mil obreros en 6 meses. Eso de entrar en autoempleos y cooperativas necesitar saber algo de la demanda, de lugares y créditos para financiar un pequeño taller, una empresa. Encontrar fuentes de herramientas. Me parece algo aventurero otra vez. Estoy en favor de crear estos nuevos empleos. Después de 40 años, sí, es el momento de corregir este tremendo error de Fidel. Pero hay que planificar eso. Hacer una transición con programas de créditos, de capacitación, de preparación para que la gente desplazados busquen y encuentren la oportunidad de practicar los nuevos oficios.

domenica 19 settembre 2010

REFERENDUM TURCO E QUESTIONE TURCA, di Pier Francesco Zarcone


Per il “pensiero unico” dominante si deve guardare con favore all’esito del referendum costituzionale turco in quanto grazie a esso la Turchia si avvicina di più all’Europa. Le voci dissonanti non si sentono granché. Ora, è fuori dubbio che con questo evento la Turchia abbia storicamente voltato pagina, ma resta da vedere se in senso “europeo” oppure no. Sicuramente si volta pagiona rispetto alle scelte laiciste di Mustafà Kemal, le cui icone sono sempre meno rappresentative. La repubblica kemalista cessa del tutto di esistere nel pomeriggio del 12 settembre 2010.
La sua ideologia non operava tanto nel campo socio/economico, quanto in quello politico, innanzi tutto con il nazionalismo. Per quantro possa sembrare strano, essendo noi abituati a parlare sempre e solo di Turchi, nell’impero ottomano erano considerati tali i “burini” di campagna: il sentimento della nazione turca è nato ai primi del secolo scorso con la rivoluzione dei Giovani Turchi, e si è completato con l’avvento al potere di Kemal, la distruzione dell’ottomanismo e l’introduzione di una lingua turca diversa da quella ottomana, cioè con alfabeto latino ed eliminazione degli elementi arabi e persiani. E poi c’era il laicismo statale volto a una modernizzazione occidentalizzante. L’Islam era considerato espressione di arretratezza e la religione era rigidamente separata/subordinata rispetto allo Stato. In quest’ottica vanno visti i provvedimenti introduzione della domenica come giorno festivo al posto del venerdì islamico, e di proibizione del fez per gli uomini e del turban (fazzoletto che copre il capo) per le donne.
Il premio Nobel Orhan Pamuk ha parlato di referendum contro i golpe militari, per il ridimensionamento dei ruoli dell’esercito e della magistratura derivante dalla vittoria dei “sì”. E che i militari turchi abbiano malamente abbondato nei colpi di stato è fuori discussione. Si può solo notare che – investiti da Kemal del ruolo di ferrei custodi della laicità della Repubblica – al pari di Atatürk hanno continuato nel senso dell’europeizzazione della Turchia con metodi a dir poco autoritari (qualcuno ha detto “asiatici”). Pur tuttavia sembra proprio azzardato tacciare di golpismo la massa di elettori che ha votato “no”; come del resto non sarebbe giusto imprimere il marchio della mezzaluna su tutti quanti hanno votato “sì”.